Victoria popular: Gobierno y derecha ceden a parte de las demandas sociales. Habrá nueva constitución y posibilidad de asamblea constituyente

Tras una tensa espera que duró hasta casi las 3 de la mañana, se dio a conocer la tardía y esperada señal de la clase política para destrabar la crisis social que vive el país. El denominado acuerdo «Por la paz social y la nueva constitución» se firmó tras las masivas y persistentes jornadas de protesta popular que se han realizado en todo Chile desde el pasado 18 de octubre y que han cambiado el destino del país rumbo a la justicia social y una asamblea constituyente.

El acuerdo llamado «Por la paz social y la nueva constitución», a pesar de que acota la demanda popular por una Asamblea Constituyente, permite la posibilidad para que ésta se lleve a cabo después de realizar un plebiscito que la ratifique popularmente. Esta consulta ciudadana preguntará a la comunidad si desea una «convencion mixta constitucional», es decir, con participación del congreso y la ciudadania, o bien una «convención constitucional», que más allá del nombre en la práctica sería una Asamblea Constituyente solo con el pueblo y sin los congresistas. Todo se terminaría finalmente en un segundo plebiscito ratificatorio.

Pese a la insistencia de la derecha que quiere mantener el legado dictatorial, la constitución de Pinochet por fin, después de 30 años años de caída la dictadura, tiene una oportunidad real y concreta de ser cambiada gracias a la inagotable movilización social. Se abre así la posibilidad cierta de cambiar la constitución extremadamente conservadora y neoliberal que hoy tenemos en Chile.

También cabe destacar que durante las negociaciones el Partido Comunista, junto a otros actores, abandonó el acuerdo al considerar que la derecha estaba imponiendo quorums de 2/3 como forma de garantizar amarres al actual modelo.

Además, tras las intensas jornadas de protesta, se ha iniciado un proceso de educación popular y organización, así como cambios culturales potentes que muestran el surgimiento de una sociedad más dispuesta a luchar por la justicia social y tomar las riendas de su destino.

Sin duda, este hecho constituye una victoria popular histórica. Un triunfo para las millones de personas que han salido a la calle y no han dejado de hacerlo durante todos estos días que ya casi completan un mes, sin dejarse intimidar por la brutalidad represiva desatada y ordenada por un Gobierno que sólo se ha valido de la violencia y la banalización de las necesidades de la comunidad como forma de silenciar e ignorar sus legítimos reclamos y pese el infame rol criminalizador de la vergonzosa prensa nacional.

Quienes no quieren renunciar a las prebendas que la política oficial les otorga y el régimen de explotación de bienes comunes y de seres humanos les asegura, harán todo lo posible para seguir decidiendo e imponiendo sus condiciones. Ahora el pueblo chileno tiene el enorme desafío de estar unido, de crear y fortalecer sus organizaciones de base, el único sustento para librar esta gran batalla que ya comenzó y que acaba de registrar una gran victoria.

http://resumen.cl

Documento firmado por distintos partidos políticos.

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