Home Agencia de Noticias Escrache contra el ex-militar alemán-argentino Kyburg en Berlín:”En Argentina ya habría sido condenado y arrestado”

Escrache contra el ex-militar alemán-argentino Kyburg en Berlín:”En Argentina ya habría sido condenado y arrestado”

por Juan Ortega

“Olé olé – olé olá”, suena en la tarde del 12 de septiembre por las calles del barrio Prenzlauer Berg de la capital alemana, Berlín. En español, unos 80 manifestantes cantan: “¡a dónde vayan, los iremos a buscar!“ Desde los siete años el argentino-alemán Luís Esteban Kyburg (72) vive en este barrio. En Argentina, se indaga al ex-militar por torturas y asesinatos de opositores a la dictadura. Se le busca con una orden de arresto internacional.

por Ute Löhning

Los manifestantes en Berlín sostienen fotos de prisioneros desaparecidos y carteles que dicen “¿Dónde están?”. En pequeñas actuaciones presentaciones/manifestaciones) callejeras, dibujan con tiza los contornos de personas en el asfalto – símbolos de desapariciones forzadas. Hay carteles con la foto de Kyburg pegados en las calles del barrio berlinés.

Que los vecinos sepan quién vive aquí

“Estamos denunciando a Luis Esteban Kyburg. Es un ex-militar de Argentina que está acusado de delitos de lesa humanidad. Lo que esperamos es que los vecinos del barrio conozcan quién está viviendo acá y que lo condenen socialmente“, dice Ezequiel Monteros, uno de los organizadores de la manifestación. El documentalista argentino, cuyos padres fueron prisioneros políticos, vive en Berlin y participa en H.I.J.O.S. Alemania. Esa organización se fundó hace poco siguiendo el trabajo de la asociación de hijos e hijas de víctimas de la dictadura argentina fundada hace 25 años. Con acciones como las de hoy, los llamados “escraches”, se manifiestan frente a casas de criminales de la dictadura, exigen el esclarecimiento del destino de sus familiares y luchan contra la impunidad. Cabe recordar que entre 1976 y 1983, alrededor de 30.000 personas fueron víctimas de la dictadura. Al mismo tiempo, otros grupos de H.I.J.O.S. protestan frente a los consulados alemanes en París y Amsterdam.

Investigaciones contra Kyburg

Kyburg era un oficial de una base naval en Mar del Plata, al sur de la capital argentina, Buenos Aires. Durante la dictadura, a partir de 1976, se estableció allí un campo de detención y tortura. Como subcomandante de una unidad de buceo de combate (Agrupación de Buzos Tácticos U.T. 6.1.2) en esta base militar, Kyburg es investigado por secuestro, tortura y asesinato de 152 personas.

“En 13 listados de víctimas que se le imputan se encuentran dos mujeres embarazadas que están  desaparecidas. Lo que quieren saber las abuelas de Plaza de Mayo es qué pasó con esos hijos: ¿Dónde están?“, explica la abogada y poeta argentina María Ester Alonso que ahora vive en Alemania y continúa: “seguramente Kyburg sabe qué pasó con esos bebés que ahora son hombres y mujeres de más de 40 años.“

Se trata de aclarar el destino de los y las prisioneras y el de sus hijos. Se refiere también al robo sistemático de hijos de las presas políticas durante la dictadura, quiénes a menudo crecieron en familias de militares sin conocer su propia historia. María Ester Alonso explica que en la búsqueda de supuestos 500 niños robados, hasta ahora han podido encontrar 130. 

Kyburg se fugó de la justicia argentina

“Aquí vive en total impunidad hace siete años un represor argentino fugado“, explica la abogada, “que estaría hoy condenado y detenido en Argentina“. Otros integrantes de su unidad en la base naval fueron sentenciados en 2013 y 2020 en la megacausa de Subzona15, y si Kyburg no se hubiera fugado le habría pasado lo mismo, constata Alonso y continúa: “Es el privilegio que él tiene, de vivir acá por su nacionalidad alemana. Alemania no puede permitir algo así“.

Kyburg huyó de la justicia argentina antes de ser interrogado en 2013, y desde entonces vive en Berlín con impunidad. Ese mismo año, se despachó una orden de detención internacional a través de la Interpol y en 2014 Kyburg fue localizado en Alemania. Argentina presentó una solicitud de extradición en 2015, que Alemania rechazó. Esto se debe a que Kyburg tiene antepasados alemanes y cuenta tanto con la ciudadanía argentina como la alemana. Por principio y definición constitucional, Alemania no extradita a sus propios ciudadanos a Estados fuera de la Unión Europea.

Las viejas fotos ya no eran actuales

La fiscalía de Berlín se ocupa del caso Kyburg desde 2015. Parece que el asunto toma mayor urgencia desde 2018. Fue entonces cuando el periodista argentino Toni Hervida, que vive en Berlín desde hace 35 años, descubrió a Kyburg después de una larga búsqueda. Se enteró de que estaba en Berlín por casualidad en 2017. Durante un evento se realizó una videoconferencia con el fiscal de Mar del Plata en Argentina, responsable de las investigaciones relativos a la base naval de allí, explica Hervida: “él mencionó que uno de los cómplices buscados por la dictadura habría ido a Alemania”. Sólo después de eso, con el apoyo de otros amigos y colegas investigó su nombre y su dirección – y un día encontró a Kyburg. “Las viejas fotos de él ya no estaban actuales”, recuerda el periodista, que lo fotografió y comparó las fotos actuales con las antiguas. “Cuando estuve seguro de que era la persona, que era buscado con un rescate de 500.000 pesos argentinos, fuimos al ECCHR.” Ese es el European Center for Constitutional and Human Rights dónde trabajan casos jurídicos de relevancia internacional en el contexto de Derechos Humanos, crímenes de lesa humanidad y de guerra”.

Denuncia de familiares de un desaparecido

En 2019, una sobreviviente argentina, Anahí Marocchi, viajó a Berlín. En septiembre de 1976 su hermano Omar Marocchi, de 19 años en ese entonces, desapareció junto con su esposa embarazada Haydeé Susana Valor presuntamente en la base naval de Mar del Plata. Anahí Marocchi sigue buscando a su hermano y a su cuñada. Junto con el ECCHR presentó una denuncia contra Kyburg en Alemania.

El hijo de Anahí, Rodrigo Díaz (39), sobrino de Omar Marocchi quién desapareció en 1976, vive ahora en Colonia, a 500 km de Berlín. Vino a la capital Alemana especialmente para el “escrache”. “Lo más importante es la verdad y la justicia”, dice Rodrigo Díaz. “Los que cometieron estos crímenes mantienen un pacto de silencio para no decir cómo se torturó a la gente y cómo se asesinó. Así obligan a los familiares de los desaparecidos a revivir una y otra vez todas esas cosas terribles que pasaron ahí. Como Kyburg ha huido de la justicia argentina, la justicia alemana debe tomar medidas para que Kyburg tenga que responder por sus acciones”.

¿Será acusado en Alemania?

Andreas Schueller, responsable de derecho penal internacional en el ECCHR, aprecia que los fiscales de Berlín ya hayan interrogado a unos testigos en Argentina. Sin embargo demanda que ahora las investigaciones deberían concluirse rápidamente. “Esperamos que sea acusado pronto”, dice Schueller – ya sea por pruebas concretas de la participación individual de Kyburg en los crímenes o por su función, su posición dentro del ejército.

Dirk Feuerberg, jefe del departamento responsable de la Fiscalía General de Berlín,

explica: “Durante mucho tiempo se pensó que había que probar las acciones del individuo. Sin embargo, en los últimos años la jurisprudencia ha cambiado bastante debido a las sentencias sobre crímenes de la época nacionalsocialista. Si alguien tuvo una función en una estructura de poder, en una forma de organización, en la que era reconocible para todos, y por lo tanto también para el acusado, que la contribución que uno hacía allí, que era quizás de naturaleza general, por ejemplo la ocupación de un puesto de guardia o algo similar, contribuía a que las personas fueran torturadas y asesinadas a gran escala: entonces la prueba de la integración en esta estructura es suficiente”, dice Feuerberg.

Kyburg no es un caso aislado

“Alemania no debe ser un refugio seguro para los criminales de la dictadura”, es lo que dice una declaración del ECCHR. Porque Kyburg no es un caso aislado: Por ejemplo, el ex oficial chileno-alemán Walther Klug Rivera, que fue condenado por múltiples asesinatos durante la dictadura de Pinochet, vivió tranquilamente en Alemania durante cuatro años.

Los procedimientos penales para la investigación de los crímenes de la Colonia Dignidad, la secta alemana en el Sur de Chile, en la que se torturó y asesinó a miembros de la oposición, siempre han quedado en nada en Alemania. En 2019 se cerraron las investigaciones contra, entre otros, el ex médico de la secta Hartmut Hopp, que vive en Alemania y que fue el contacto clave para la DINA. La Fiscalía General de Duesseldorf está por decidir si se va a reabrir la investigación.

La desaparición forzada como delito penal

De estos casos también se puede deducir “cuán importante sería para el futuro introducir un delito penal independiente para la desaparición forzada en la legislación alemana. Aquí la autoridad legislativa tiene que actuar”, añade Schueller.

Según la Convención de las Naciones Unidas contra la Desaparición Forzada, que entró en vigor en 2010, Alemania “como parte en la Convención está obligada a introducir su propio delito penal”, dice Barbara Lochbihler. La ex política europea del Partido Verde es integrante del Comité de las Naciones Unidas contra las Desapariciones desde 2019. El gobierno alemán declaró en su informe a la ONU en julio, que los delitos penales existentes en Alemania permitían investigar, procesar y castigar suficientemente los casos de desaparición forzada. Al mismo tiempo, el Gobierno Federal reconoce que la introducción de un delito penal de desaparición forzada podría tener un importante valor simbólico. Lochbihler exige que el gobierno alemán, que ha ratificado la Convención, también la implemente. “Esto servirá de modelo para otros estados, a los que también se les está pidiendo que lo implementen adecuadamente”.

Crédito Imagen Destacada: Ezequiel Monteros

Crédito Imagen Interior: https://www.fdcl.org/

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