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El último disjokey

by Patricio Rivera

Por Alberto Cancino / Radios comunitarias Chile

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Nos conocimos hace dos años , de hecho fue Cristian Pereira director de Radio Fusión de la comuna de Conchalí el que me había contado que, “ Cucho” Fernández, estaba trabajando en su radio, pero por tema de distancia y comodidad le quedaba más cerca nuestra Radio Primera de Independencia, fue así que nació nuestra amistad.

Cada semana nos juntábamos a grabar los programas que eran trasmitidos en Radio Primera y posteriormente en diversas radios a nivel nacional, algunas de las emisoras fueron, Radio Quiero en Huechuraba, Radios Creaciones de Temuco; Bellavista de Recoleta; Dulce de la Ligua, entre otras.

Mientras trabajábamos semanalmente nos tomamos el infaltable cafecito, ahí se colocaba a narrarme sus historias de antaño. Su relación con diversos artistas chilenos a quien le correspondió controlar detrás de la pecera, ahí conoció a Violeta Parra, quien lo criticaba cada vez que podía, por programar música extranjera.

Según me contó “Cucho”, él observo cuando una señora bajita se metía al locutorio pese a que la luz roja que advertía “en el aire”. A la intrusa le importó nada y gritó “disjockey vendido al oro yankee”.

Además su relación con los hermanos Trujillo y sus escapadas al casino, donde no aparecían después de tres días, según él me relato, “Para nosotros la fiesta se extendía cada noche al casino, fanáticos de la ruleta cada noche perdíamos hasta el alma”.

Desde esos recuerdos surgió la posibilidad de armar un libro con todas esas historias narradas en radios tradicionales; con cientos de artistas nacionales y fue así que lo hicimos y logramos publicar “Algo que Recordar”, con más de 70 páginas donde el “Cucho” da vida a cientos de narraciones.

El “Cucho” estaba lleno de ideas y me hacia participe de ellos, cada semana una propuesta distinta en materia de programas radiales, así fuimos dando forma a “La Fonoteca de Don Antonio” dedicado a los tangos, recuerdos y boleros, además de otros espacios como “Tangos de Primera”, en donde se editaron más de 100 programas dedicados a cientos de cantores de tango, con su historia y su música, este programa tanguero también fueron emitidos por cientos de radios comunitarias. Una hora de buena música e historia de sus artistas preferidos.

Más tarde, creamos “México, música y leyenda”, dedicado a la historia de México, sus mariachis, rancheras y hasta nuestros días, con los narcos-corridos. El “Cucho” era una verdadera enciclopedia musical andante de lo que le preguntabas lo sabía y conocía a sus protagonistas.

Hace una semana cuando me encontraba en su funeral, junto a sus familiares, del mundo de la radio sólo éramos tres personas que habíamos llegado a despedirlo, el periodista de la Asociación de Radios Comunitarias, Hernán Mella y yo, de las radios comerciales, tan sólo un control de radio portales.

Demasiada mezquindad para un hombre que dedico 65 años de vida a la radio. Cuantas veces caminamos por las calles del cementerio cuando lo venía a dejarlo al metro . Y para acortar camino, nos internábamos por calles silenciosas del cementerio.

Ahí me hacia prometer que lo tenía que venir a ver cuando llegara la ocasión y que las radios comunitarias debíamos sacarle partido, pues le quedaba poco tiempo. Nunca pensó que fuera tan poco tiempo, el calculaba unos dos años más.

El destino dispuso lo contrario, pocos días antes de su fallecimiento, estuve conversando con él estaba muy desfigurado y delgado él no soportaba estar sin trabajar, sin dedicar tiempo a la radio, a la producción de libretos y de programas radiales, necesitaba siempre estar ocupado creando y produciendo para sus auditores.

El “Cucho” no podía estar sólo o en una cama sin hacer nada, no podía convertirse en un paciente, pues era muy impaciente, él siempre se anticipaba a los tiempos y festividades. Siempre supo tener su libreto y música programada, para sacarla al aire. En esta ocasión no pudo anticiparse a su muerte. .

El no lo sabía que una vez que lo trajeron del hospital a su casa, lo habían desahuciado, estaba muy enojado con el doctor de turno, ya que él quería conocer la verdad de su estado, un día miércoles se lo dijeron . “Solo restaban uno o dos días”. El Cucho no lo esperaba, él se había programado para muchos más. La próxima semana volveríamos a grabar y ya preparaba mentalmente la nueva temporada del programa de tango. Que lo dejara descansar pues pronto se recuperaría.

Una vez fallecido casi todos los medios de comunicación anunciaban el fallecimiento del legendario locutor de radio Agustín “Cucho” Fernández, pero cuántos de esos mismos medios que hoy día proclamaban su muerte, no le abrieron las puertas cuando el “Cucho” en vida fue en busca de trabajo.

Radio Cooperativa lanzaba la noticia y señalaba que era el último medio donde el “Cucho” realizó un programa de radio y que por razones de salud había dejado el programa por que no deseaba volver a la radio para disfrutar de sus nietos, que falsedad más grande. El “Cucho” no podía vivir sin estar en una radio. Radio Cooperativa lo había echado por estar muy viejo y no le ofreció ninguna otra oportunidad. Así fue vagando de radio en radio. Buscando una posibilidad de volver a respirar, teniendo un programa radial.

Así llego a nuestras radios comunitarias primero a Radio Fusión de Conchalí y luego a radio Primera 107.3 FM de Independencia, para luego estar en nuestra asociación y los últimos meses en Radio Portales en un programa de nuestra Asociación “De tarde en tarde” que se emitía de 15.00 a 17.00 horas durante el 2010.

De esta manera acogimos al locutor legendario de 65 años en radio comercial y 3 años en radios comunitarias. Cada vez la tendencia de nuestros medios comunitarios, es acoge a locutores, periodistas que han cumplido toda una etapa en radio comerciales , terminan sus años en radios comunitarias.

El “Cucho” lo tenía claro, él deseaba pasar los últimos años de su vida haciendo radio y en especial en las radios comunitarias y así lo cumplió. Él lo dio todo y siempre vamos estar agradecido por su aporte, compañía, disciplina que nos inculco.

Muchos me lo han dicho y lo repito ahora: los hombres como el “Cucho“ no mueren, pues nos dejan su legado, ellos viven para siempre.

El ultimo disjockey de toda una generación se nos ha ido. Su legado permanecerá presente y vivo a través de la nueva generación. El “Cucho” estableció y así lo hizo en unos de sus programas “FUSION SOCIAL” . Lograr unir la riqueza de la radio comercial con la incipiente y nueva propuesta de la radio comunitaria. Una radio sin compromisos comerciales, ni mercantiles. Una radio al servicio de la comunidad, voluntaria, diversa y participativa y comprometido con la entretención, información y educación. Él participo en los inicios de la radio comercial y volvió a encontrarse con esos valores , al participar en la génesis de la radio comunitaria.

El ultimo disjockey ha muerto. Ahora empieza su leyenda.

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