El Salvador: Amenazan de muerte a periodistas de Radio Victoria

Oclacc

Las amenazas de muerte contra comunicadores de Radio Victoria se han incrementado. Actualmente cuentan con custodia policial, pero su situación es muy vulnerable. Los mensajes son contundentes: “cállense o aparecerán podridos (muertos)”… “Está es una advertencia más a usted por mucho que les cuiden no escaparán”, suelen ser las palabras amenazantes.

Las intimidaciones tienen sus inicios en los años de la lucha ambiental en contra de la exploración minera que realizó en San Isidro – Cabañas, la transnacional minera Pacific Rim Mining Corp (PacRim).

Las denuncias contra las actividades de la transnacional provocaron las primeras agresiones. Líderes sociales fueron asesinados y los miembros de Radio Victoria recibieron las primeras advertencias: “Sabemos donde vivís, sabemos quien sos, conocemos tu familia, sabemos la hora que salís de la radio…”. Era el año 2006.

Después, la vorágine de conminaciones se tornó más intensa, sobre todo durante las campañas electorales. Si bien las personas amenazadas no acusan a alguien directamente, tienen desconfianza de los alcaldes en municipios aledaños, especialmente del Alcalde de Victoria, Juan Antonio Ramos.

El periodista Pablo Ayala, tiene 20 años de edad y ya perdió el número de veces que ha sido amenazado. La primera vez no la tomó en serio. Pensó que se trataba de simples intentos de chantaje, pero el contexto de violencia en la zona le obligó a reflexionar con mayor profundidad la situación. Pablo cuenta ahora con protección policial, un vigilante que lo acompaña noche y día, sea en el lugar que sea.

En 2002, la filial de la transnacional canadiense, Pacific Rim El Salvador, comenzó a desarrollar labores de exploración en el yacimiento de oro y plata de El Dorado, pero en 2008 el gobierno le negó el permiso de explotación, en un antecedente de decisiones similares para otros proyectos en manos de 11 firmas extranjeras.

PacRim demandó al Estado por 100 millones de dólares ante el Centro Internacional de Arbitrajes de Disputas de Inversiones del Banco Mundial, con sede en Washington, en un caso aún en proceso. Mientras, sus operaciones en el país están suspendidas.

La radio se ubica justamente en Cabañas, en el municipio de Victoria, a unos 95 kilómetros al noroeste de San Salvador, y en sus reportajes explica las complicaciones del proyecto minero con argumentos sobre la contaminación del agua por el uso del cianuro en la extracción de metales preciosos.

Los periodistas Pablo Ayala, Maricela Ramos y Navarrete han sido el blanco más reciente de los ataques, mediante cartas anónimas deslizadas debajo de la puerta de la emisora, así como por correos electrónicos y llamadas telefónicas.

“En los mensajes nos insultan, nos intimidan, nos coartan nuestra libertad de expresión diciéndonos que cambiemos nuestro enfoque de producir radio, y si no, nos dan plazos para salir del lugar o de lo contrario nos van asesinar”, informa Ramos. “A mí me dicen, además, que van a asesinar a mi niña de dos años”, comentó la periodista de 25 años, que tuvo que abandonar el país por razones de seguridad.

Además del tema ambiental, la agenda periodística de Radio Victoria incluye temas sociales, como derechos humanos, mujeres, infancia.

En 2010, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ordenó que el Estado brindara protección a las instalaciones de la radio y a algunos de sus periodistas, en una resolución que recordó que en Cabañas se produjeron entre junio y diciembre de 2009 tres asesinatos, vinculados con la controvertida actividad minera

Las instalaciones de Radio Victoria están resguardadas por agentes de la policía, pero sus trabajadores tienen desconfianza: “No confiamos en quienes nos cuidan. La minería está ligada a los poderes locales. No confío en la policía de aquí”. El periodista Óscar Beltrán, coordinador de la emisora, tiene protección policial permanente y recela de sus custodios. “Nos llevan una bitácora de cada cosa que se hace durante el día, incluso con la gente que nos reunimos y algunos nos han dicho que si las amenazas fueran ciertas, ya hubiesen asesinado a alguien de la radio”, comentó.

Solidaridad Internacional

La situación de la radio comunitaria ha despertado la solidaridad internacional, además de la local. Reporteros Sin Fronteras, ALER, AMARC y OCLACC han expresado su solidaridad y demandan que se agilicen las investigaciones, se incremente la vigilancia, para acabar con las amenazas del anónimo “grupo de exterminio” y se garantice la vida de los periodistas.

El representante de la Federación Guatemalteca de Escuelas Radiofónicas (FGER), Pablo Montenegro, exigió a las autoridades nacionales que esclarezcan la situación de violencia y ataque a los derechos humanos de Radio Victoria: “Exigimos al Fiscal Barahona que resuelva esta situación, que investigue los crímenes y castigue a los responsables de las amenazas contra estos periodistas que tienen una decidida lucha por la defensa de los recursos naturales”, insistió.

Por su parte, Hugo Ramírez, coordinador director de producción de ALER, reiteró el llamado a la justicia salvadoreña para que actúe con efectividad: “Ninguna democracia será sólida si no respeta la libertad de expresión, si se viola este derecho se atenta también contra la democracia. Hay que fortalecer una comunicación libre”, planteó el peruano de la secretaría ejecutiva de ALER.

OCLACC se suma a estas voces solidarias y exige de las autoridades salvadoreñas salvaguardar la integridad de los trabajadores de la radio y poner fin a la violencia contra quienes defienden los derechos humanos de la comunidad.

Fuentes: ALER, IPS, Diario Colatino, Radio Victoria

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