El niño periodista y la amarga realidad de México

Por Ixchel Cisneros Soltero.-

Cuando llegó a la organización donde yo trabajaba era un niño, o por lo menos eso me parecía (a pesar de que únicamente le llevo 3 años). Rubio, desalineado y con una gran sonrisa.

Quería trabajar en un medio de comunicación donde lo dejaran expresarse y no hubiera “censura” (como casi todos los soñadores y soñadoras estudiantes de comunicación y periodismo). Al final, la realidad lo golpeó en la cara y terminó creando su propio medio.

Fue un alma libre que en Radio Bemba se enamoró de las radios comunitarias y un día decidió regresar a Santa Rosalía para abrir una propia, la llamó: Radiokashana. Su encanto y solidaridad le redituó con quien le ayudara a crear una asociación civil y también a diseñar y construir un transmisor. En marzo cumpliría 35 años.

Rafael Murúa Manríquez tenía tres hijos y desde hace más de dos años estaba amenazado. En principio por integrantes del crimen organizado quienes le mandaban mensajes exigiéndole publicara cierta información en su medio, y más recientemente por funcionarios del gobierno.

Una vez le pregunté si no temía por su vida y me dijo que no, que le preocupaba su familia y por ello tuvo que regresar una temporada a Sonora en búsqueda de la tranquilidad que le habían arrebatado pero necio como era, al final volvió a su Radiokashana.

Desde las primeras amenazas, la organización Artículo 19 le ayudó a ser beneficiario del Mecanismo de protección a personas defensoras y periodistas federal donde le dieron un “botón de pánico” que no evitó su muerte.

En sus notas denunció los abusos y excesos de la clase política y señaló en varias ocasiones al alcalde de Muelegé, Felipe Pardo Bautista como uno de los orquestadores del amedrentamiento en su contra.

El 14 de noviembre Rafa publicó un post que decía: “En cincuenta y dos días de gobierno de Felipe Prado he vivido más agresiones y abuso de autoridad que en los seis años anteriores, desde que ejerzo el periodismo en mi ciudad natal, Santa Rosalía… Por primera vez el expresarme sobre un tema de política causó agresiones a mi persona, familia, y patrimonio”.

Publiqué el 29 de octubre pasado a las 16:17 horas “La Seguridad Pública no le importa a Felipe Prado. Prefiere que los funcionarios le preparen su fiesta de cumpleaños que cumplir con acuerdos entre Gobierno del Estado y Municipio”. Relata también que esa misma noche le advirtieron que lo matarían y dos días después un grupo de hombres golpeó las rejas de su casa y un disparo entró por la ventana.

El sábado 19 sus familiares reportaron su desaparición y la tarde del domingo encontraron su cuerpo con disparos en el pecho. Fue así como terminó una persona de luz, un niño que soñaba con ser periodista.

Fuente: Cultura Colectiva

Comparte esta información...
Share on Facebook
Facebook
Email this to someone
email
Pin on Pinterest
Pinterest
Digg this
Digg
Print this page
Print
Tweet about this on Twitter
Twitter

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *