Home Medio Ambiente Corte Suprema ratifica fallos que rechazaron demandas contra plantas Nueva Aldea y Horcones

Corte Suprema ratifica fallos que rechazaron demandas contra plantas Nueva Aldea y Horcones

by sedec

La Corte Suprema rechazó los recursos de casación en la forma y en el fondo deducidos en contra de las sentencias dictadas por el Tercer Tribunal Ambiental, que negaron las demandas de responsabilidad por daño ambiental presentadas en contra de las plantas Nueva Aldea y Horcones de la empresa Celulosa Arauco y Constitución SA.
En las sentencias (causas rol 11.558-2019 y 1.675-2019), la Tercera Sala del máximo tribunal –integrada por los ministros Sergio Muñoz, María Eugenia Sandoval, Ángela Vivanco, María Angélica Repetto y el abogado integrante Álvaro Quintanilla– estableció que las resoluciones impugnadas se adoptaron sin los errores de derecho denunciados.

“Que, por consiguiente, así planteado el recurso de casación, queda de manifiesto que se construye contra los hechos del proceso establecidos por los sentenciadores del mérito e intenta variarlos, proponiendo otros que, a juicio del recurrente, estarían probados, como lo es la existencia del daño ambiental, constituido por los derrames de Riles y otras sustancias toxicas desde la década del 70, de manera que unido al hecho que la Planta habría incumplido la normativa ambiental, correspondía a la demandada acreditar que actuó diligentemente. Finalidad, por cierto, como reiteradamente ha sostenido esta Corte, es ajena a un recurso de esta especie, destinado a invalidar una sentencia en los casos expresamente establecidos por la ley, desde que, en la casación sustancial se analiza únicamente la legalidad de una sentencia, esto es, realizar un escrutinio respecto de la aplicación correcta de la ley y el derecho a los hechos tal y como soberanamente los han dado por probados los magistrados a cargo de la instancia”, sostienen los fallos.

Las resoluciones agrega: “Que, en consecuencia, habiéndose desestimado la tesis de la recurrente, los hechos establecidos por los jueces del mérito, han quedado definitivamente asentados y son inamovibles para este Tribunal de Casación.

De lo cual se sigue, además, que el recurso en estudio carece, en este extremo, de los antecedentes de hecho que permitirían, eventualmente, acudir a los preceptos que se denuncian infringidos y sobre los que sustenta los errores de derecho que denuncia”.

“Que, atento a lo expresado, resulta innegable que el recurso que se analiza carece de razonamientos concretos, lógicos y precisos dirigidos a demostrar los errores de derecho en que habrían incurrido los sentenciadores, aspecto que no se condice con la exigencia impuesta por el legislador. La circunstancia de no cumplirse la exigencia referida hace imposible entrar al análisis de la infracción de los preceptos supuestamente infringidos. En efecto, el nulo desarrollo de los errores de derecho denunciados atenta contra tal labor por cuanto realizarla en tales condiciones importaría dejar a la discrecionalidad de esta Corte la determinación del yerro jurídico en que pudiera incurrir la sentencia, cuestión que atañe a un asunto que la ley ha impuesto a la parte agraviada”, añaden.

“Que, por último, y aun cuando los defectos mencionados precedentemente bastan por sí solos para desestimar el recurso de nulidad sustancial en examen, esta Corte estima necesario consignar, además, que el mismo incurre en otro defecto que reafirma la convicción alcanzada por estos sentenciadores en orden a desestimarlo”, advierten las resoluciones.

Para la Corte Suprema: “En efecto, como se dijo, el recurso de casación en el fondo, según lo dispone el artículo 767 del Código de Procedimiento Civil, procede en contra de sentencias que se hayan pronunciado con infracción de ley cuando dicha infracción ha influido sustancialmente en lo dispositivo del fallo. Por otra parte, para que un error de derecho pueda influir de manera sustancial en lo dispositivo del fallo debe consistir en una equivocada aplicación, interpretación o falta de aplicación de las normas destinadas a decidir la cuestión controvertida. Ninguno de tales presupuestos ha tenido lugar en la especie como fundamento del recurso, toda vez que éste no denuncia la vulneración de preceptos legales de orden sustantivo relacionados con el fondo de la cuestión litigiosa y con lo resuelto en la sentencia”.

“(…) así entonces –ahonda–, pese a tratarse de una demanda de reparación del daño ambiental y, lo más importante, que la sentencia la rechazó por carecer las partes de legitimación activa y pasiva, sin embargo, la recurrente no invocó como basamento de su casación la infracción de las normas que regulan dichas instituciones, contenidas en los artículos 51, 53 y 54 de la Ley N° 19.300, situación que se empeora respecto de la falta de legitimación, porque al no impugnar la demandante ese aspecto de la sentencia, se entiende que se conformó con esa decisión y, por tanto, aun en la hipótesis que fueran ciertos los yerros que se denuncian en el recurso y esta Corte concordara con el recurrente respecto de la existencia de los mismos, tendría que declarar que éstos no influyen en lo dispositivo de la sentencia, pues la equivocada aplicación de las normas legales que regulan la reparación del daño ambiental y, en concreto, la legitimación de las partes para constituir en intervinientes procesales legítimos dentro del proceso, no fueron denunciadas como error de derecho, lo cual impide que el arbitrio pueda prosperar, porque los razonamientos que determinaron el rechazo –falta de legitimación y no prueba del daño– permanecen inamovibles al no ser impugnados por la recurrente”.

“Impericia de los apoderados de la recurrente que, por lo demás, es trascendental, porque esta Corte conforme lo dispone el artículo 26 de la Ley N° 20.600, se encuentra impedida de actuar de oficio, en materia ambiental”, concluye la Tercera Sala.

escrito por TBB

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