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Bolivia. Exigen urgente libertad para la lideresa cocalera afroboliviana Elena FloresGuardar

por Patricio Rivera

La lideresa Elena Flores, lleva más de un mes privada de su libertad por resistir ante el avance del paramilitarismo en Bolivia. Organizaciones sociales del continente exigen su pronta liberación. Por Camila Parodi.

Elena Flores fue elegida como presidente de la Asociación Departamental de Productores de Coca en el mes de agosto y, tras el golpe de Estado cívico- militar realizado contra el gobierno de Evo Morales, ha sido hostigada de forma constante por su resistencia contra el avance del paramilitarismo en su territorio. Recientemente fue encarcelada y su historia se suma a las numerosas detenciones que se encargan de eliminar al actual sujeto político de la resistencia boliviana.

En una carta realizada desde Bolivia por las activistas internacionalistas del Comité en pro del Pueblo de Chiapas, Cindy Forster y Pambana Gutto Bassett, se denuncia que Elena Flores lleva mas de un mes encarcelada bajo condiciones penosas: “El régimen la ha sometido a amenazas de violencia y una campaña de difamación” afirman luego de concluir una minuciosa investigación que pone de manifiesto las violencias de la dictadura cívico militar contra las y los referentes políticos del Estado Plurinacional.

A su vez, desde su experiencia y trabajo comprometido destacan que en el territorio de las Yungas -donde vive la mayoría de afrobolivianos/as y de donde proviene Elena Flores- el intervencionismo estadounidense ha propagado la violencia paramilitar bajo el pretexto de la lucha contra las drogas junto con las operaciones ilegales de la minería de oro que se potencia en el actual contexto.

¿Quién es Elena Flores?

Elena Flores es una lideresa afroboliviana y sindical que se ha ganado el respeto profundo de mas de 35 mil cultivadores/as de la hoja de coca en las Yungas. Se trata de un territorio situado en las laderas 2 mil metros abajo de La Paz. Elena comenzó a trabajar con el sindicato en su juventud y relata que siempre soñó con servir como presidenta de la Asociación, ya que desde 1983 sólo había sido liderada por hombres. Fue electa en agosto del año pasado gracias a su promesa de expulsar a los paramilitares y, además, de unir a las tres regiones de Inquisivi y Yungas del Norte y del Sur. Es una lideresa sindical que cree en el campesinado y que se dedica a la dignidad y el bienestar de las mujeres.

Flores es la hermana mayor de una familia de 4 hermanos. Ellos cuidan a su madre de la tercera edad quien está enferma y, también, a su hermano con una discapacidad severa. En contacto su familia, Cindy Forster y Pambana Gutto Bassett dan cuenta de su preocupación por no poder protegerlos durante estos tiempos peligrosos del régimen golpista y la pandemia del coronavirus.

La persecución y condena política realizada contra Elena se centra en la denuncia firme que la lideresa realizó contra la criminalidad de la directiva anterior del sindicato, cuyos miembros se rehusaron abandonar sus puestos o convocar elecciones. Aseguran las activistas del Comité en pro del Pueblo de Chiapas que en la actual situación de franca ilegalidad, sus miembros fueron financiados por la derecha boliviana e estadunidense y a la vez entrenados en tácticas paramilitares. Explican también que los ex líderes crearon redes para la distribución de cocaína, y dirigieron un gran chanchullo a base de las cuotas del sindicato.

En la época reciente, los enemigos de Flores se han prestado como fuerzas paramilitares, dirigidas por el ejército y la policía del régimen de la autoproclamada Jeanine Añez. Entran a la ciudad de La Paz como una falange de los grupos de choque y “pititas”, integrados por vecinos conservadores. Mientras, Añez los tilda de héroes y se toma fotos sonriendo con ellos.

Desde el golpe de Estado, Flores ha tomado un papel clave en denunciar la militarización, la fuerte represión y el desprecio a la democracia del régimen de Añez. Ella se compromete con unir su región en el sindicato de cocaleras y cocaleros y también con unir el pueblo indígena y afroboliviana de las Yungas.

Situación actual de las presas políticas

Desde el 4 de marzo, Elena Flores fue encarcelada en el Centro De Orientación Femenino de Obrajes. María Eugenia Choque Quispe también está detenida allí, la presidenta del Tribunal Supremo Electoral de 60 años de edad. Ella fue acusada falsamente de fraude. Antes fue trabajadora social y profesora de historia con enfoque especial sobre las mujeres Indígenas. También, Patricia Hermosa es otra mujer indígena que se encuentra detenida en esta misma cárcel. Es abogada y notaria de Evo Morales. Hermosa fue encarcelada, cuando intentó presentar la documentación obligatoria para oficializar la candidatura de Evo en el Senado. La candidatura de Evo es completamente legal pero ha sido impedido por el gobierno de facto. Son muchas y muchos los presos políticos que han sufrido el encarcelamiento después del golpe de Estado del 10 de noviembre que llevó al poder a Jeanine Añez.

Por su parte, Flores dirigió la toma de un centro de salud, llamado el Centro de Especialidades de Atención Integral, que pertenece al sindicato del cual Elena Flores es la presidenta electa. La clínica había caído bajo el control paramilitar de la derecha gracias al anterior líder sindical, Franklin Gutiérrez. Él instaló redes corruptas y se negó a convocar elecciones, yendo en contra de los estatutos y normas de Adepcoca.

Elena Flores ha sido acosada e intimidada por el régimen porque es una lideresa afro, una organizadora sindical importante elegida en la región donde se cultiva la coca. A su vez, ella apareció al lado de Evo Morales repetidamente durante los meses previos a las elecciones de octubre así como también Las Yungas siempre ha sido una base importante del Movimiento hacia el Socialismo (MAS).

Los cargos falsificados del gobierno golpista

El tribunal del régimen encarceló a Elena Flores con los cargos de robo agravado, daños a la propiedad pública, entrada forzada e impedir que el Estado ejerza sus servicios. La acusan por un delito que, según alegan, tuvo lugar en julio de 2019. Más de seis meses después, el régimen golpista presentó cargos contra ella. Curiosamente, el equipo legal presentó fotografías tomadas en noviembre como evidencia, y el juez golpista las aceptó. El abogado de Flores argumenta que no se le dio aviso adecuado de estos cargos y se le negó el debido proceso.

Activistas de movimientos sociales bolivianos exigen libertad para Elena Flores y otras presas políticas de la dictadura de Añez

En Bolivia, los activistas piden la liberación de la líder sindical afroboliviana Elena Flores, quien lleva más de un mes tras las rejas. Los partidarios dicen que Flores, la primera mujer y primera líder afroboliviana del sindicato local de productores de hojas de coca, fue blanco de una ofensiva contra los movimientos sociales y grupos indígenas por parte del Gobierno de la presidenta interina de derecha Jeanine Áñez, quien asumió el poder después del derrocamiento el año pasado del presidente Evo Morales.
Una carta firmada por más de 160 organizaciones, académicos, sindicatos y activistas de todo el mundo también pide la liberación de María Eugenia Choque Quispe, presidenta del Tribunal Supremo Electoral, acusada por el régimen de Áñez de cometer fraude, y Patricia Hermosa, una mujer indígena y abogada del ex presidente Morales.

Denuncian nuevo caso de persecución política en Bolivia

Sigue detenida en prisión domiciliaria la presidenta de la Asociación Departamental de Productores de Coca de los Yungas de La Paz (Adepcoca), Elena Flores, hecho denunciado como persecución política.

Flores es acusada de la toma y destrucción del centro de salud de la entidad cocalera en 2019, cargos rechazados por su abogado, Franklin Gutiérrez, que además denunció la manipulación de las pruebas del supuesto delito.

Según el letrado el expediente contra Flores no solo presenta evidencias manipuladas, sino que también muestra pruebas falsas para hacer viable la orden de detención.

La líder cocalera es la primera afrodescendiente detenida por su afinidad al Movimiento al Socialismo (MAS) y se suma a la lista de militantes de esa organización perseguidos y acosados por el gobierno de facto presidido por Jeanine Áñez.

Dicha situación ha sido denunciada dentro y fuera del país, y reconocida por instancias Internacionales como la Organización de Naciones Unidas que la calificó de ‘preocupante’.

Fuente: Resumen Latinoamericano

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