Un Pelo Perdido apuesta literaria de Conce

Por ConceTV

UPPng-1Mientras caminamos tarde por la ciudad de Concepción y la noche nos alcanza junto a Cristóbal Araneda; estudiante de Bachillerato de la Universidad de Chile uno de los directores de la revista Un pelo perdido, conversamos acerca de sus ideas en cuanto a literatura penquista.
¿En qué consiste un pelo perdido?

El pelo es una revista literaria, es una idea que partió en el verano del 2012 con el objetivo de abrir espacios para los autores independientes y crear un referente para la nueva literatura nacional. Un medio en el que tú, cuando quisieras encontrar nuevos textos de calidad, dijeras ‘ya; tengo que publicar aquí, o aquí voy a encontrar nuevos escritores que valgan la pena’, etc…

¿Cómo organizaron y crearon la revista?

En el Concestock del verano del 2012, estábamos conversando de la revista argentina SUR; que fue referente para la nueva literatura y en la que Sábato publicó, Borges también y muchos de los escritores argentinos y latinoamericanos que ahora son de culto. Creíamos que hacía falta un espacio así acá y decidimos empezar nosotros a armarla. Entonces, colgamos afiches por Conce para ver si la idea pegaba y resultó que si pegó. Para esa convocatoria llegaron alrededor de 150 textos, que era mucho más de lo que esperábamos porque tampoco pegamos muchos afiches en las calles, pero sirvió harto, se pasó de boca en boca, y cuando vimos que existía la necesidad de un espacio como este, fuimos a la UdeC, pedimos plata y la comisión de Extensión de la Pinacoteca nos pasó treinta lucas, aparte juntamos cuarenta mil pesos más de nuestro bolsillo. Fuimos a una imprenta en Hualpen y sacamos como 100 copias.

¿Hacia qué público va dirigida?

Intentamos que vaya a cualquier persona interesada en la lectura, pero también tenemos textos accesibles para que alguien que no gusta mucho de leer; pueda relacionarse inmediatamente con el contenido. Eso no quita que también publiquemos textos -entre comillas- densos: ensayos y similares. Así es que contamos con una selección amplia de escritos que permite a cualquier persona, sea más o menos aplicado a la lectura, poder interactuar.

¿Cuál es la capacidad de la revista?

En términos de textos que caben en cada edición, depende. En los últimos números hemos privilegiado un equilibrio entre ilustraciones y textos, en la última edición; para dar datos concretos, llegaron cerca de 300 textos y publicamos 30, osea que un poquito más del diez por ciento de los textos se termina publicando en la revista, aparte de las ilustraciones.

¿Qué tipo de textos reciben?

Hemos recibido de todo, desde cartas hasta ensayos que analizan el señor de los anillos de un punto de vista filosófico-político. Hemos recibido de todo y no tenemos ningún filtro de ese tipo, podemos publicar textos que abarquen todo tipo de tópico sin ningún prejuicio. Poesía, novela, ensayos, todo lo que llegue, si es bueno lo publicamos.
Cada número tiene una editorial, la editorial es un texto que escribe la gente que elige los textos y se va rotando, cada número lo escribe alguien diferente.

¿Cómo se hace el filtro?

Con los compañeros que están en el comité editorial elegimos en base a criterios personales, pero pensando en el público. De repente elegimos textos que no nos gustan, pero que sabemos que a la gente le gusta leer o que hacen falta y lo bueno es que entre nosotros tres tenemos criterios dispares en las cosas que nos gustan, entonces podemos tener un criterio amplio de elección. Por lo general cuando hay textos disputados los votamos y vemos cual va y cual no.

¿Cuál es la razón del nombre de la revista?

Eso es más loco, el tema es que cuando estábamos en el Concestock pensamos en nombres para la revista; ya no me acuerdo cuales barajamos, pero eran todos fomes, ninguno muy interesante. Había leído un microcuento que se llama “La sugestión de un pelo perdido en un peinado que de otra forma hubiese sido perfecto”, ese es el título del cuento, pero el contenido no tenía nada que ver con él; nos pareció interesante y decidimos que el nombre sería “La sugestión de un pelo perdido”, pero era muy largo en relación al espacio de diagramación de la revista, así es que reducimos a “Un pelo perdido” el nombre final. Cabe mencionar que el cuento lo publicamos en la primera entrega de la revista.

¿Cómo se financia la revista?

Con la venta de cada número, pero ahora queremos sacar un 4to número con mejor calidad en papel, con color y con una mayor distribución, pero para lograr aquello necesitamos recursos, ya que la plata ingresada por las copias no es suficiente. Por esa razón conseguimos fondos en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Concepción y dentro de las próximas semanas tendremos un 4to número en blanco y negro a la venta. Esperamos tenga buena acogida y de esa manera poder sacar el 5to a color y en más ciudades del país.

¿Cómo piensan distribuir la revista?

Tenemos contactos con amigos, con dueños de librerías y les contamos del proyecto. Ellos nos hacen el favor, no tienen ninguna ganancia; sólo nos brindan el espacio porque les gusta la literatura y confían en nosotros.

¿Los textos que llegan provienen sólo de Concepción?

En el primer número, el 95% de los textos llegaron de Concepción. En el segundo y tercer número llegaron por parte de amigos de Antofagasta, Santiago, Temuco y otras partes. Armamos una página web y nos llegaron textos de México y España, por lo que el origen es diverso; aunque la mitad de los textos aún provienen de Conce.

¿Cuál es el sello diferenciador de la revista en comparación a las otras revistas literarias?

Hay muchas revistas literarias, pero ninguna se plantea la meta de salir a la calle y llevar la literatura ahí. La mayoría de ellas son virtuales, no se publican en papel y no hacen una difusión material, no salen a la calle ni invitan a la gente. Nosotros trabajamos en terreno porque hace falta un espacio para contribuir a la cultura chilena y nosotros decidimos partir por la literatura.

¿Cuál piensas que es el círculo editorial en Concepción?

Existen círculos cerrados de escritores, está la gente de la SECH (Sociedad de escritores de Chile), Tulio Mendoza y Omar Lara; que son escritores que hacen la pega encerrados y no llevan la literatura a la gente.
Pensamos que hay muchos jóvenes en Concepción que escriben y que son talentos que se desperdician. Nosotros planteamos un enfoque distinto, queremos invitarlos a participar de este proyecto. No somos enemigos de ese círculo editorial, pero pensamos que su trabajo no es suficiente. De todas formas me permito descatar el trabajo de gente como la de Al Aire Libro en Tomé, de quiénes están rescatando literatura como la de Alfonso Alcalde o Ramón Riquelme. También hay un espacio para la contraliteratura, hay hartas editoriales independientes; autogestionadas, como lo que hace Metiendo Ruido, El Culo del Maestro, Revista Azoteas, en fin. De que hay movimiento, hay.

¿Qué objetivos quieren cumplir con la publicación de la revista?

La idea es que más temprano que tarde la revista se transforme en el referente que queremos, que se pueda distribuir gratuitamente en liceos y universidades, que se venda a gente que pueda comprarla que se distribuya más allá de Concepción y Santiago; para que así el proyecto pueda transformarse en un referente de la literatura nacional.

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