Un centenar de personas marchan por Paseo Ahumada para exigir justicia por Macarena Valdés

26814709_2155706937780368_6852851476504670057_n

Bajo la consigna A la Negra la mataron” un centenar de personas llego hasta el centro de Santiago a pedir justicia por Macarena Valdes, mujer mapuche y activista ambiental asesinada por defender su tierra.

A la manifestación concurrieron comunidades en lucha, organizaciones ambientales, feministas y muchas personas quienes exigen justicia para  Valdés, que acusan fue cobardemente asesinada por el poder empresarial y con la complicidad del Estado.

Los manifestantes realizaron un mitting en Ahumada con Alameda para luego transitar por las calles del paseo Ahumada, en donde a pesar del fuerte contingente policial que cerco la movilización, no se han reportado enfrentamientos entre manifestantes y carabineros

 

 

EL SUEÑO DE MACARENA

Macarena tenía 32 años y decía que “antes de hacerse vieja quería cumplir su sueño”. Salir del contaminado Santiago donde vivía en Ñuñoa e irse al sur era un proyecto de pareja con el que habían soñado con Rubén Collío Benavides por años. Cuando mataron a Macarena hacía ya tres años que lo habían cumplido.

Antes habían sido parte de redes mapuche de apoyo a la causa y habían conocido gente de comunidades. Surgió la opción de irse al sur y la tomaron.

Se fueron a vivir a la comunidad Newen-Tranguil, el Liquiñe, (XIV Región), con 3 hijos chicos. Decidieron casarse a través de una ceremonia mapuche y tener un cuarto hijo. Todo parecía estar resultando como ellos habían querido y como Macarena había soñado.

Solía repartir su tiempo entre el activismo y el cuidado de sus hijos. Tenía cuarto medio y había ido especializándose de manera autodidacta en conocimientos ecologistas como la conservación de los alimentos, y con su pareja había aprendido sobre los daños para la salud de la carga electromagnética, sobre sus consecuencias de cáncer, tumores, malformaciones y hasta muerte, todo ampliamente documentado.

Rubén, su pareja, es ingeniero ambiental y entre él y Macarena habían ido estructurando una manera de explicar a la gente sobre todo esto. Ella fue un aporte en la Comunidad Newen-Tranguil. Capacitó en conservación de alimentos para que las cosechas que sólo se dan en algunas épocas del año pudiesen alimentar a la comunidad el año entero, y explicaba a la gente sobre los daños de las empresas eléctricas. En su vida personal, aunque la gente que había dejado en Santiago la hubiese preferido cerca, Macarena les relataba lo feliz que estaba por los nuevos rumbos de su vida en el sur, “y por eso su madre y hermanas dieron gracias en su funeral porque ella había sido feliz ahí”.

La tarde del lunes 22 de agosto de 2016, Macarena Valdés Muñoz apareció muerta en su casa, en Tranguil. Su cuerpo estaba colgado. Según cuentan cercanos, trataron de hacerlo pasar por suicidio, pero un nuevo análisis forense que se inició en octubre del mismo año, arrojó que no se trataba de una muerte por “un ahorcamiento en vida”.

[Jordano Morales/Colaborador]

Comparte esta información...
Share on Facebook
Facebook
Email this to someone
email
Pin on Pinterest
Pinterest
Digg this
Digg
Print this page
Print
Tweet about this on Twitter
Twitter

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *