Teck Cominco amenaza dejar sin agua 30.000 personas por ampliación de su mina en Andacollo, Chile

por Lucio Cuenca Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales OLCA

image004Compañía Minera Carmen de Andacollo (Teck Cominco) ha contaminado la vida de la localidad de Chepiquilla en Andacollo por más de diez años ( http://olca.cl/oca/chile/chepiquilla.htm ). La comunidad local ha solicitado insistentemente que se declare a Andacollo Zona Saturada por contaminación de Aire, ya que las faenas están prácticamente al interior de la zona urbana, pero las autoridades no solo han postergado irresponsablemente la decisión, sino que además acaban de aprobar una ampliación de las operaciones de la minera, la que ahondará la crisis contaminante, permitirá extraer agua de una zona agrícola y pondrá en riesgo el abastecimiento hídrico de 30.000 personas.

Las organizaciones de Andacollo han desarrollado una campaña exigiendo al Gobierno que firme el decreto de zona saturada, bajo la consigna “Los niños y niñas de Andacollo quieren vivir”.

Esto, en circunstancias que la comunidad local, desde hace 10 años, ha levantado una solicitud de Zona Saturada por contaminación del aire, la Minera Carmen prácticamente opera dentro de la zona urbana de Andacollo, a pesar de estar aprobada una declaración de Zona Saturada por contaminación del aire, el decreto no ha sido firmado por la Presidenta Bachelet.

Diario El Día, La Serena 6 de abril de 2009.

Las aguas turbulentas de

Pan de Azúcar

Esta semana se produjeron algunos hitos que han puesto nuevamente en la agenda la discusión respecto al destino del acuífero El Culebrón. Aguas del Valle advierte que 30 mil personas podrían quedar sin agua potable y la Junta de Vigilancia del Río Elqui se abre a la posibilidad de venderle agua a la minera

David Pavez Torrealba
La Serena

Carlos Erler, junto a su familia, se ha dedicado por décadas a la agricultura en Pan de Azúcar, considerado el huerto de la comuna de Coquimbo. Desde 2007 a la fecha, cada día de su vida ha está acompañado por un sentimiento de temor, puesto que ve venir a un gigante peligroso que amenaza con destruir el negocio construido con esfuerzo durante muchos años. Al igual que él son muchos los agricultores y vecinos que se encuentran con esa misma percepción.

A varios kilómetros de ese sector, la Compañía Minera Carmen de Andacollo está desarrollando su proyecto Hipógeno, una inversión que supera los 385 millones de dólares y que está dando empleo a más de 1.000 personas.

En la tarde del 9 de abril de 2007 el destino de los agricultores de Pan de Azúcar y de la minera se unió cuando la Comisión Regional del Medio Ambiente, COREMA, aprobó el estudio de calificación ambiental del mencionado proyecto. Allí los habitantes de esa localidad coquimbana alzaron la voz y advirtieron que los planes de la empresa afectan su futuro. La razón que esgrimen los hombres del campo es que Carmen de Andacollo requiere grandes volúmenes de líquido para sus faenas, recurso que extraería desde el mismo acuífero que provee de agua para el riego de unas 3.500 hectáreas. Se trata de El Culebrón.

En aquella ocasión se desconocía el real impacto que tendría esta captación sobre el reservorio, aunque se sospechaba que sería significativo. En agosto del año pasado, diario El Día dio a conocer un primer estudio encargado por la minera para determinar la cantidad y calidad de agua existente en el acuífero, el cual concluyó que de extraerse el recurso en grandes cantidades pondría en peligro su sustentabilidad.

Durante esta semana se dio a conocer un nuevo estudio, esta vez encargado por la empresa sanitaria Aguas del Valle, el cual entre otras consideraciones determinó que si la minera comienza su extracción podrían quedar sin agua potable unas 30 mil personas, quienes viven en Andacollo, Tongoy, Guanaqueros, Tambillo y Pan de Azúcar, entre otras localidades.

El gerente general de esta sanitaria, Ricardo Lalanne, confirmó que “la situación de Aguas del Valle y los sistemas de APR (Agua Potable Rural) sería crítica ya que quedarían prácticamente sin agua para abastecer a la población”.

LEGALIDAD

El estudio presentado por Aguas del Valle indica que hoy sin considerar la extracción de la minera, el consumo de aguas subterráneas desde el acuífero es mayor que la disponibilidad de agua. Lalanne sostiene que si la minera comienza a bombear los 340 litros por segundo que requiere para el desarrollo de su proyecto Hipógeno, la demanda excedería con demasía la capacidad del reservorio, generando un grave desequilibrio.

Con este conocimiento su postura es clara: “La prioridad uno es que se quede el acuífero tal como está y no aumentar la extracción del agua, porque todos sabemos que eso va a matarlo”.

Las autoridades de gobierno no han quedado al margen en este tema. Cristian Sáez, seremi de Agricultura, expresó que con este estudio de Aguas del Valle “queda en evidencia el riesgo que podría generar el proyecto Hipógeno de Minera Carmen cuya información debió haberse tomado en consideración al momento de calificar el proyecto”.

La minera pese a todo no está cometiendo ninguna ilegalidad y tiene todo el derecho de iniciar la extracción. Posee los derechos sobre el recurso y su proyecto siguió todos los trámites que le exige la ley, incluyendo la presentación de un estudio de impacto ambiental que fue aprobado por la autoridad con sólo 3 votos en contra y 14 a favor.

Pierino Venturini, gerente general de la minera, asegura que sus estudios le indican que el impacto sobre este reservorio sería mínimo durante los primeros años, por lo que prevé el inicio de la extracción de agua para mediados de agosto desde la parcela 10 del sector Cerrillos en Pan de Azúcar. El ejecutivo asegura que, a raíz de esta explotación, el acuífero sólo bajaría un par de metros, una cantidad que a su juicio no pone en riesgo el reservorio.

EL RUMBO

Las posiciones son claras. La minera necesita agua para sus faenas en Andacollo, la tiene y la sacará desde Pan de Azúcar. Los agricultores, Aguas del Valle y los usuarios de los sistemas de APR requieren el recurso para sus campos o para la bebida y ven que se les agotará o se les contaminará. Ambos bandos no desean que el reservorio se agote, ni mucho menos que tenga un daño irreversible.

Venturini aseguró que si el acuífero El Culebrón se queda sin agua, ellos también se quedarían sin el vital recurso, lo cual pone en riesgo una inversión de 385 millones de dólares. Es por ello que en unos meses debieran tenerse los resultados de un estudio de prefactibilidad que arrojaría luces sobre la posibilidad de extraer aguas subterráneas desde la ribera del río Elqui, con lo cual podrían recargar el acuífero y evitar que sus faenas impacten de sobre manera a los otros sectores.

Estas afirmaciones del ejecutivo no convencen a los agricultores. Carlos Erler expresa que la minera está “totalmente clara en que va a provocar un daño y es por eso que estamos desconcertados con su actuar”. El agricultor considera que Carmen está “improvisando de manera monstruosa” desde hace por lo menos dos años.

APARECE LA CABALLERÍA

En este contexto, los ejecutivos de la compañía minera se reunieron el martes pasado con el presidente de la Junta de Vigilancia del Río Elqui, José Izquierdo. Esta última entidad tiene agua en el embalse Puclaro que puede llevarse hasta Pan de Azúcar para recargar a El Culebrón; de hecho, Carlos Erler sostiene que un 90 por ciento del agua del acuífero se obtiene por la infiltración que provoca el canal Bellavista, ducto que se alimenta con aguas del río Elqui.

En aquella sesión, según Izquierdo, los ejecutivos de la minera llegaron para ver la posibilidad de obtener agua desde el Puclaro.

Pese a las gestiones realizadas por El Día, no fue posible obtener una versión de la minera respecto a este encuentro.

El dirigente de los regantes de Elqui fue claro en señalar que existen fórmulas que podrían proveer del vital elemento a la minera, pero fue enfático en señalar que sólo se ha reunido una vez con los ejecutivos de la empresa y que en aquella ocasión no se acordó nada.

Izquierdo precisó que el lunes de la semana pasada la Comisión Nacional de Riego le informó que se habían adjudicado en primer y segundo lugar los fondos para implementar una mejora tecnológica en el canal Bellavista, la cual permitiría entregar agua a la minera de manera simple y en el marco de la ley. Sin embargo, antes de entregar una sola gota, sostuvo de manera personal, puesto que no se ha discutido esta materia en el directorio de la entidad, se tiene que “estudiar la posibilidad de que los regantes miren con simpatía esto”, es decir, ver las formas en las cuales tanto los usuarios de El Culebrón, incluyendo a la minera, como los regantes del Elqui, sean beneficiados.

Se estima, según las cifras actuales en el mercado del agua, que si los regantes del Elqui venden los volúmenes del recurso que la minera requiere, se estaría hablando de una cuenta por el suministro que podría bordear los 1.100 millones de pesos al año.

José Izquierdo expresa que en este momento la Junta de Vigilancia del Río Elqui es como la caballería norteamericana que llegaba a salvar a los últimos colonos que eran atacados por los indios, lo que quiere decir que mientras no exista una solución que asegure la sustentabilidad del acuífero, ellos podrían vender agua a la minera o a quien la requiera. Dice que de aquí a junio estarían preparados para ello


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