Reporteros Sin Fronteras denuncia obstáculos a la información en el País Mapuche

AZKINTUWE

La organización denunció “nuevos casos de obstaculización a la libertad de informar” en Chile referidos a conflictos ambientales entre mapuches con el Gobierno. RSF pidió “explicaciones” por el comportamiento de los carabineros con la fotógrafa y colaboradora del sitio Mapuexpress, Marcela Rodríguez.

Reporteros sin Fronteras (RSF) denunció ayer lunes desde Paris “nuevos casos de obstaculización a la libertad de informar” en Chile referidos a cuestiones polémicas en términos medioambientales que enfrentan a miembros de las comunidades mapuches con el Gobierno. RSF pidió en un comunicado “explicaciones” por el comportamiento de los carabineros, que el pasado día 13 arrestaron a la fotógrafa y colaboradora del sitio Mapuexpress Marcela Rodríguez, durante una manifestación en Temuko contra la aprobación del proyecto hidráulico HidroAysén.

Según denunció el Grupo de Trabajo por los Derechos Colectivos Mapuche, la profesional fue llevada a cuarteles policiales donde pasó toda la noche y trasladada luego con esposas al Tribunal de Garantía para formalización por “desordenes públicos”. Mientras esto sucedía, la reportera preguntó y solicitó sobre sus pertenencias personales a los agentes policiales que la trasladaban, teniendo como respuesta agresiones verbales y físicas por uno de ellos, quien la zamarreo bruscamente. Lo ocurrido se puso inmediatamente en antecedentes a la jueza del caso.

“Estos hechos son reiterados, situación similar ocurrió días atrás con la profesional y académica Marcela Castro, quien con una participación pacífica en las inmediaciones de las manifestaciones por la defensa de la Patagonia, fue detenida arbitrariamente, dejada en un calabozo toda la noche en una comisaría, fue violentada, esposada y además formalizada por desordenes públicos acusada de estar haciendo barricadas, quedando en evidencia un montaje”, denunciaron los mapuche.


Al respecto, Reporteros Sin Fronteras se preguntó por qué los agentes intervinieron rápidamente y con dureza en Temuko, cuando las fuerzas del orden no actuaron de la misma manera ante otra concentración del mismo signo en Santiago, en la que participaron 30.000 personas. “El conflicto suscitado por el proyecto HidroAysén se suma al gran contencioso territorial entre las comunidades mapuches y las autoridades de esta región del país”, señaló la organización.
Añadió además que el caso de Marcela Rodríguez “adquiere un eco particular cuando al mismo tiempo vuelve a surgir de una manera preocupante el caso de la documentalista Elena Valera”. Valera fue arrestada e inculpada en 2008 en un caso de derecho común -finalmente quedó exonerada y en libertad el 22 de abril de 2010-, pero RSF vincula esos hechos a su película “Newen Mapuche” sobre los conflictos territoriales que enfrentan a los mapuche y al Gobierno.
La Corporación de Fomento (CORFO), a través de su programa de promoción del cine y la industria audiovisual, anunció en abril a la documentalista que no le dará los recursos que Valera había solicitado para la distribución por considerar que “la obra dañaría la imagen del país”. Reporteros coincidió con la Asociación de Documentalistas de Chile (ADOC) en que se trata de “una censura política” y añadió que esa postura de la CORFO “pone en evidencia la persistencia de un tabú con el que ya es hora de acabar”, al tiempo que exigió “en nombre del debate, de la libertad de expresión y de la libertad de información” que la película tenga “una distribución normal”.

Conflicto “chileno-mapuche”

Cabe recordar que a propósito de las celebraciones del Bicentenario, en septiembre de 2010, el cuerpo académico de la Escuela de Periodismo de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso hizo un llamado a los periodistas chilenos a dejar de hablar del “conflicto mapuche” y reemplazar esta expresión por la de “conflicto chileno-mapuche”. “El uso de uno u otro sintagma nominal hace una gran diferencia en la manera en que los medios difunden la información sobre esta cuestión”, señalaron.

“No es lo mismo representar esta conflictiva y preocupante situación con la calificación de conflicto mapuche o con la de conflicto chileno mapuche. Cuando los medios y los periodistas emplean la primera expresión ocultan a los demás involucrados en esta histórica situación: los chilenos, el Estado, lo empresarios, las transnacionales, etc. Los mapuche no son los únicos actores del problema, la tensión, los enfrentamientos no es entre ellos, sino, fundamentalmente, entre ellos y el Estado chileno y las empresas transnacionales”, señalaron.

“Sabemos objetivamente -agregaron los académicos- que en los más trágicos acontecimientos los jóvenes Matias Catrileo y Alex Lemún fueron muertos por miembros de Carabineros de Chile, es decir, por agentes chilenos del Estado chileno, ¿cabe ahí hablar de conflicto mapuche? ¿O acaso no constituye el sintagma conflicto chileno-mapuche una más certera representación? No estamos ante un conflicto en el que los únicos actores son los mapuche”.

“Sin embargo, cuando sistemáticamente se emplea la expresión mencionada, lo que se está haciendo es ocultando las contradicciones generales de este histórico conflicto, cosa que no ocurriría si se hablara del conflicto chileno-mapuche, expresión cuyo uso hace imposible la negación o el ocultamiento discursivo de las contradicciones y que, además, involucra lingüísticamente a la otra parte del conflicto”, finalizaron.

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