PRODUCTORA AGRÍCOLA DE CABRERO OBTUVO EL PREMIO “AL CLIENTE DESTACADO 2008” DE BANCOESTADO MICROEMPRESA E INDAP”

   Silvia Blanco, pequeña productora agrícola de Cabrero, responde absolutamente al modelo de “mujer emprendedora”, es constante, trabajadora, con mucho sentido del humor y asertividad. Cualidades que la perfilan como una microempresaria exitosa, dueña de una de las empresas campesinas más destacadas de la Región del Bío Bío y de la Expomundorural INDAP 2008: “Las Encinas”, microempresa que se dedica a la elaboración de mermeladas, miel, pan integral, galletas, huevos de codorniz y codornices en escabeche.    Alimentos que Silvia elabora y vende con el apoyo de su esposo Ramiro Díaz, quien la ayuda también en la crianza de codornices, distribución y difusión de los productos en las distintas fiestas costumbristas y muestras donde ambos se presentan.    Silvia comenzó a forjar su empresa cuando ingresó al Programa de Desarrollo Local – PRODESAL, instrumento de INDAP que se ejecuta con los municipios, “ingresé al PRODESAL de Cabrero el año 2003 con el propósito de potenciar lo que teníamos en el campo. A poco andar nos dimos cuenta que los productos eran muy apetecidos por el público y comenzamos a poner los papeles al día y a comercializar cumpliendo todas las exigencias”.   Si bien ya no es cliente del PRODESAL, porque egresó con éxito del programa, siempre lo recuerda y valora, porque considera que sus inicios como microempresaria vienen de este importante instrumento de INDAP, que en la actualidad atiende a más de 48 mil agricultores en todo Chile.      Asimismo, Silvia trabaja hace varios años con apoyo de BancoEstado Microempresa, institución financiera que en alianza con INDAP, busca potenciar los negocios de los pequeños agricultores y su calidad de vida.      Trabajo conjunto que ha sido valorado por INDAP y por la banca privada, que estimó pertinente otorgarle a Silvia Blanco el premio “Al Cliente Destacado 2008”, por su labor y responsabilidad financiera.      Héctor Pacheco, gerente nacional de sucursales de BancoEstado Microempresa, destacó        Su entusiasmo ayudó a superar los problemas de salud de su marido, emprendiendo juntos también la producción de huevos de codorniz. “Uno de nuestros hijos nos dio la idea y nos apoyó en la compra de nuestras primeras codornices y las jaulas”.
En corto tiempo, Silvia ha alcanzado importantes logros. La calidad de sus productos le ha permitido ser parte de las muestras campesinas más importantes del país, en las cuales ha hecho interesantes transacciones y mejores contactos.
Esa misma condición fue clave en la obtención de uno de los 20 financiamientos concursables que entregó el 2005 en nuestra comuna el Fondo de Apoyo al Fortalecimiento de la Microempresa de CORFO.
    No le fue muy bien, entonces buscó una alternativa en el Programa de Desarrollo Local (PRODESAL), que financia la Municipalidad de Cabrero e INDAP, contando con la adversidad de algunos de sus vecinos que consideraban que ella era una mujer que no tenía necesidad de ingresar a este programa.
“Le expliqué mi situación real a la jefa técnica, Claudia Gómez, y que quería aprender más en temas de campo. Ella vio la liquidación de jubilación de mi marido y entendió que yo estaba dentro del perfil de INDAP”.
El año 2003, al ser aceptada en PRODESAL, comenzó a asistir a capacitaciones y, en forma paralela, realizó el curso de Tecnologías Campesinas en el Centro San Isidro de la Fundación Masisa.
“Ahí dije, ésta es la oportunidad para proveer en mi casa. No me lo tomé como un pasatiempo, sino como un trabajo de todos los días. Le tengo respeto a las capacitaciones, porque enseñan mucho, son dineros que se invierten ahí y uno tiene que aprovecharlas al máximo. Yo no voy a una capacitación por ir y sentarme, sino aprovechado todo. Y aunque no me sirva directamente para mi negocio, ha sido una ayuda para tener mayor cultura general. Eso, junto a las fiestas costumbristas y muestras a las que soy invitada, me han servido para ir dándome cuenta que soy capaz”, dice Silvia Blanco.
Actualmente la microempresaria comercializa, con iniciación de actividades y todos sus papeles en regla, mermeladas, miel, pan integral y galletas. Su entusiasmo ayudó a superar los problemas de salud de su marido, emprendiendo juntos también la producción de huevos de codorniz. “Uno de nuestros hijos nos dio la idea y nos apoyó en la compra de nuestras primeras codornices y las jaulas”.
En corto tiempo, Silvia ha alcanzado importantes logros. La calidad de sus productos le ha permitido ser parte de las muestras campesinas más importantes del país, en las cuales ha hecho interesantes transacciones y mejores contactos.
Esa misma condición fue clave en la obtención de uno de los 20 financiamientos concursables que entregó el 2005 en nuestra comuna el Fondo de Apoyo al Fortalecimiento de la Microempresa de CORFO.
 “Soy una eterna agradecida, porque si no hubiera sido por CORFO no tendría la incubadora que hoy poseo ni hubiera podido comprar los alimentadores. Este un voto de confianza. Este sistema me ha dado oportunidades, me he desarrollado como microempresaria a una edad adulta, y eso se lo agradecí de manera muy sincera al Presidente Lagos cuando visitó Cabrero”.
Silvia Blanco confiesa sentirse contenta con sus logros. “Mi madre fue una mujer muy trabajadora y me ha enseñado que en la vida uno no puede estar esperando que le den. Por dignidad, uno debe hacerse cargo de sí misma. Por supuesto es importante el apoyo. Una ayuda es bienvenida, pero hay que tener claro que la mayoría de las cosas tiene que conseguirlas una por sí misma”, concluye
 PRENSA INDAP BIO BIO. 14 DE NOVIEMBRE DE 2008.

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