Problemas reales de los periodistas “del bicentenario”

Por Ernesto Carmona

Los diarios La Tercera y La Cuarta fueron multados por las autoridades del Ministerio del Trabajo por 12,6 millones de pesos (24 mil dólares) por mantener a 23 periodistas laborando sin contrato de trabajo, prestaciones sociales, ni seguro alguno, durante una inspección realizada un domingo reciente, según trabajadores de ambos diarios que pidieron reservar sus nombres por temor a represalias de la patronal.

La sanción se aplicó después que una inspección dominical encuestó a numerosos periodistas que trabajan en esos matutinos solamente los sábados, domingos y festivos por salarios ínfimos de hasta 100.000 pesos mensuales (menos de 200 dólares), informaron trabajadores de los matutinos de Álvaro Saieh.

La fiscalización dominical comprobó que ese día en La Cuarta se encontraban 9 periodistas “de sábado, domingo y festivos” sin ningún clase de contrato, en tanto en La Tercera se hallaban 14. La violación de las leyes del trabajo afecta a periodistas que tienen hasta 10 años de antigüedad en la empresa, ingresados en 1999. Los periodistas de fin de semana y días feriados deben permanecer toda la jornada en las oficinas de los diarios, con horario de ingreso definido pero no de salida. Como la fiscalización se realizó a una hora en que muchos profesionales se encontraban reporteando fuera (por lo demás sin ninguna clase de seguro), se presume que en ambos rotativos laboran hasta 50 periodistas en iguales condiciones ilegales.

Las multas ascienden a 15 unidades tributarias mensuales (UTM) por cada uno de los 23 trabajadores encuestados por los fiscalizadores, es decir, unos 7,7 millones de pesos (14.430 dólares) para La Tercera y más de 4,9 millones (9.000 dólares) para La Cuarta. Las sanciones fueron notificadas el 30 de octubre y ahora los representantes legales de cada empresa, Raúl Cruzat de La Cuarta y Francisco Sánchez de La Tercera, tienen un mes para apelar.

La mayoría de los periodistas que ganan 100.000 pesos comenzaron como estudiantes en práctica y se quedaron definitivamente en los diarios, pero sin atreverse a reclamar su situación por temor a ser despedidos. La mayoría de los periodistas que trabajan en sábado, domingo y festivos ni siquiera son conocidos por el resto del sus compañeros de ambos diarios.

Entre los casos más dramáticos relatados por periodistas de esa empresa se encuentra un profesional que fue despedido después de prestar servicios durante 10 años sin contrato de trabajo, imposiciones ni seguro de ninguna clase. El afectado recurrió a los tribunales, pero perdió la demanda por falta de “pruebas convincentes” para los jueces. Para un periodista joven resulta prácticamente imposible llenar un vacío de 10 años de prestaciones sociales, prácticamente un tercio de su vida laborable, y se expone a terminar sus días con una jubilación tan exigua como la de un indigente.

La Tercera y La Cuarta son dos diarios de circulación nacional de la cadena Copesa, de Saieh, quien también posee el banco Corpbanca y la cadena de supermercados Almac, entre otros negocios financieros, mediáticos y de “retail”. Al acercarse el bicentenario de la profesión de periodista en Chile, que nació en 1812 con “La Aurora de Chile”, un periodista que estudió la carrera en la universidad y terminó sirviendo a estos grandes diarios está más desprotegido que una trabajadora del hogar (”Nana”, en chileno, “Cachifa”, en otros países de la región).

Ramón Reyes Aravena, presidente del Sindicato 3 de Periodistas de Copesa, y las seis organizaciones sindicales de Fetracose, la Federación de Trabajadores del holding, denunciaron que el gerente general Max Sichel solicitó a la Corte de Apelaciones de Santiago la caducación del fuero sindical del dirigente Luis Isla Vidal, periodista del diario La Cuarta. Reyes Aravena indicó que este atropello a los derechos sindicales “es un caso inédito en el periodismo chileno”.



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