Padre José Antonio Sierra: “La teoría de la liberación es la necesidad para el pueblo y para la Iglesia”

iglesia3A los 25 años viajó desde España, para quedarse en Chile y ejercer el sacerdocio. El 18 de marzo de 1961 se ordenó como capuchino. Ha servido en distintas Iglesias como: la de Los Ángeles, Cañete, entre otras, pero es en Concepción donde ha pasado la mayor parte de su vida.

Hoy a sus 70 años se ve tranquilo, se toma un tiempo para conversar sobre lo que ha sido ejercer su ministerio en las tierras penquistas. Se sienta en su oficina y nos habla del Opus Dei, un poco de política  y de los viejos curas obreros, esos que abundaban en las décadas de los 60 y 70.

En todos estos años sirviendo al sacerdocio ¿cuáles han sido sus principales alegrías y penas?

Donde disfruto mi vocación suele ser en los retiros, tanto a los que he ido como los que ha me ha tocado dirigir. Suelen ser los momentos más fuertes del sacerdocio y después tendría que ser la acción que Dios está haciendo en las personas a quienes me ha tocado atender. Los cambios de vida, uno siente que vale la pena vivir.

Y las mayores penas?

Hubo muchas incomprensiones de parte mi familia religiosa, cambios dolorosos, a lo mejor he estado en alguna otra parte, incomprensiones, desde antes del noviciado.

En estos tiempos de crisis económica ¿Cuál es el rol que debe jugar la Iglesia Católica?

Con crisis o sin crisis, creo que es la misma. Vivir y proclamar los verdaderos valores, porque me da la impresión que toda institución sin darse cuenta se deja realmente llevar por la mentalidad corriente que está en boga. La Iglesia Católica se deja estar y se contagia, hay que ser más firmes en los valores, el amor a Dios y sobre todo el amor a los más necesitados.

Si los mil millones de católicos fuéramos lo que debiéramos ser y lo que decimos de palabra, cambiaríamos la sociedad sin duda alguna y qué hacemos, aprovechamos del sistema que sabemos es injusto.


En ese sentido ¿Cree que la Iglesia se ha alejado de la gente?

Sí, después del concilio. Ya desde Juan XXIII, hubo un acercamiento grande de la Iglesia, también hubo un remezón grande que creo que la Iglesia asustó un poco. Está retrocediendo y apartándose del mundo.


¿Cómo ve el auge de los movimientos católicos cómo el Opus Dei y los Legionarios de Cristo, que están muy relacionados con la élite económica de Chile?

Unos dan más plata que otros. Concretamente con el Opus Dei tengo algunas reservas. Pero hay otros movimientos como los carismáticos. Es a través de ellos que se está revitalizando el sentido de Cristo en nuestras vidas.  El Opus lo veo un poquito muy tradicionalista, arribista y demasiado fiado en el poder.


¿Cree que el socialismo está más cercano a la Iglesia que otras ideologías?

Si los cristianos hubiéramos dado un testimonio verdadero, nunca hubiese surgido un socialismo ateo. La teoría de la liberación es socialismo cristiano, pero como el cristianismo no respondió buscaron un socialismo sin Dios. Eso evidentemente ha fracasado.

¿Piensa que sería bueno volver a tener curas obreros como en las décadas de los 60 y 70?

Hubo una experiencia demasiado precipitada sin la suficiente madurez. Ciertamente hubo varias cosas lamentables (…) yo sigo creyendo que es un gran valor necesario en la Iglesia y me aferro a las palabras que el mismo Papa Juan Pablo II, dijo en Brasil: La teoría de la liberación es la necesidad para el pueblo y para la Iglesia y si no existiera habría que crearla.  Creo que se tuvo que haber tratado con un poco más de comprensión, matizado algunas cosas, pulir algunas otras y creo  (…) que es una necesidad del pobre y de la Iglesia.

¿Cuál cree que es el motivo por cual la Iglesia no se ha hecho participe en las querellas por las muertes de muchos de los curas obreros de esa época, cómo Juan Alsina?

Toda entidad es humana, y la Iglesia es divida y humana, por lo tanto se contagia también de los criterios poco cristianos del mundo que nos rodean; criterios de poder, control, la seguridad, están también en la Iglesia. Por ser humana tiene todas esas fallas.

¿Es justo que a mujeres de estratos más bajos se les niegue la píldora del día después, por ideologías que muchas veces no comparten que se entregue públicamente, siendo que las mujeres de más recursos pueden comprarla en una farmacia?

No entiendo esa incoherencia. Qué diferencia hay entre el posible aborto, la píldora del día después y el dispositivo intrauterino. Por qué nadie habla de esos métodos artificiales concretamente, y se hacen tanto problema con la píldora del día después. No habrá política en eso.

En algunos países el aborto es permitido ¿cree que Chile alguna vez dará ese paso?

Me daría mucha pena, porque la vida es sagrada y no hay ninguna excusa para que el hombre se adueñe de la vida humana. Una vida inocente e indefensa tiene sus derechos, igual que una vida de un adulto.


¿Está en desacuerdo con la eutanasia?

Evidente, habría que definir qué es la eutanasia, el extremo es muy claro matar al viejo. Pero así como existe el derecho a la vida, también existe el derecho a la muerte y hoy día muchos se encarnizan en no dejar morir, tanto doctores como familiares y eso no es moral.


¿Cómo ve la situación política de Chile?

Muy orientada a atacar al otro en vez de proclamar algo positivo. No me agrada, no me gusta ni leer ya los diarios, siempre preocupados de atacar y lo que dijo el otro. Están en pugna constantemente y eso no es constructivo, abanderiza, divide y hoy están en esa línea.

Luego de toda una vida como servidor de Dios y la gente ¿Cómo le gustaría que lo recordaran?

Como alguien que apreciaba hacer el bien, con todas sus limitaciones, y que espera un bien futuro mucho mejor en el cielo de fe profunda, que es lo que da sentido a la vida.

Por Carlos Santana Flores.

Comparte esta información...
Share on FacebookEmail this to someonePin on PinterestDigg thisPrint this pageTweet about this on Twitter

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *