Odio Religioso hacia los Cristianos الكراهية الدينية إزاء المسيحيين

الكراهية الدينية إزاء المسيحيين
Por: Mostafa RAOUD periodista marroquí

Se atrevió la semana pasada el Gran Muftí de Arabia Saudí Sheij Abdul Aziz Al Sheij, máximo poder religioso del país, a llamar a la destrucción de todas las Iglesias en la Península Arábiga sin consideración ninguna a los millones de cristianos árabes y extranjeros que viven en el Medio Oriente.

El fundamentalismo de la Institución Religiosa Oficial fue condenado por todos los representantes de las Iglesias en Europa al momento en que llegó el eco de dicho llamamiento como amenaza directa que, de una manera u otra, causó ira y temor entre los cristianos árabes.

El llamamiento mencionado tuvo como contexto dar respuesta a la ¨Asociación del Renacimiento Islámico¨ en Kuwait, país que en su parlamento tiene diputados fundamentalistas que exigen ley para la prohibición definitiva de cualquier Iglesia, argumentando, según sus pretextos, que Mahoma el profeta de los musulmanes dijo: no se reúnen dos religiones en la Península Arábiga, además, considero que Kuwait como parte de la Península Arábiga, ¨ debe destruir todas las Iglesias…¨

El llamamiento como una iniciativa seria, puede en cualquier momento incitar a los islamistas radicales a cometer actos terroristas contra los cristianos ya que este llamamiento coincidió con una fuerte ola de odio religioso que dio frutos amargos en muchos partes del mundo, basta mencionar dos actos en este marco, el primero es el asesinato de 4 alumnos judíos por un terrorista argelino en Francia, y el segundo se trata del grupo Salafistas tunecinos que llamaron esta semana a matar a los judíos dentro el país.

Arabia Saudí tiene toda la responsabilidad del llamamiento mencionado mientras su Institución religiosa cada vez decreta, argumenta o llama a actos de odio contra diferentes religiones y culturas caso que contradice el principio de la tolerancia que todos los miembros de las Naciones Unidas están obligados a mantener como conducta política y ética sin olvidar lo que dictan las convenciones internacionale

Comparte esta información...
Share on FacebookEmail this to someonePin on PinterestDigg thisPrint this pageTweet about this on Twitter

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *