Murió Samuel Ruiz Garcia, el obispo de los pobres, el “Tatik” de los indígenas

El obispo emérito católico Samuel Ruiz Garcia, un promotor de losEl obispo emérito católico Samuel Ruiz Garcia, un promotor de los derechos indígenas y quien se desempeñó como mediador con la guerrilla del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), falleció el lunes 24 de enero a los 86 años en la ciudad de México.
Ruiz, quien se retiró como obispo en 2000, murió en un hospital de la capital mexicana, dijo a la Agencia AP el obispo Felipe Arizmendi, quien lo sucedió como titular de la Diócesis de San Cristóbal de las Casas, en el estado sureño de Chiapas.
Arizmendi dijo que falleció por una complicación de un problema pulmonar, pero la Secretaría de Gobernación afirmó en un comunicado que fue por hipertensión arterial sistémica y diabetes mellitus que padecía desde hace algunos años.
El presidente Felipe Calderón lamentó en un comunicado el deceso de Ruiz, a quien consideró como una persona que “se esforzó por construir un México más justo, igualitario, digno y sin discriminación, en el que las comunidades indígenas tengan voz y sus derechos y libertades sean respetados por todos”.
El mandatario dijo que la muerte del obispo emérito es “una gran pérdida para México” y señaló que fue una persona clave para alcanzar la paz en Chiapas, tras el alzamiento del EZLN en 1994.
El obispo, parte del movimiento de la Teología de la Liberación, fue responsable por cuatro décadas de la diócesis de San Cristóbal de las Casas, desde finales de 1959 al 2000, cuando asumió el cargo Arizmendi.
Ruiz se ganó el afecto de los indígenas en Chiapas, donde defendió sus derechos, y ha sido más conocido como el mediador entre el gobierno y los rebeldes del EZLN, que se levantó públicamente en enero de 1994.
Era conocido entre sus seguidores como “El Obispo de los Pobres”, pero también como “Tatik”, una palabra en lenguaje tzotzil que significa “padre”, aunque en sectores conservadores se referían a él como “el obispo rojo”.
El prelado también fue parte desde 2008 de otra comisión de mediación entre el gobierno y el pequeño grupo guerrillero del Ejército Popular Revolucionario, que apareció públicamente en 1996 y que en 2007 atentó contra gasoductos ante la desaparición de dos de sus militantes.
Nació el 3 de noviembre de 1924 en el estado central de Guanajuato y fue ordenado sacerdote el 2 de abril de 1949.
Ruiz era doctor en Teología y Sagrada Escritura por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma y fue nombrado obispo de Chiapas el 14 de noviembre de 1959 por el Papa Juan XXIII, de acuerdo con la página de la Diócesis de San Cristóbal de las Casas.
“Me parece que Don Samuel Ruiz quisiera ser recordado como un creyente que asumió con profunda convicción y devoción la defensa de la vida. No como un principio abstracto y sin concreción, sino como una postura de lucha activa y constante que propicia los espacios para lo humano y su dignidad. Por esa razón, la defensa de la vida exige la promoción de la justicia y la equidad. En muchas ocasiones lo escuché en tesitura de indignación, bajo el signo de lo profético, reclamar los derechos de los pobres, particularmente los pueblos indígenas tan marginados y atropellados en nuestro continente”, dice desde los Estados Unidos el pastor Carmelo Alvarez, quien lo conoció y compartió varios momentos de labor con el Obispo.
El director de Amnistía Internacional México, Alberto Herrera, consideró que lo realizado por Ruiz “debe recordarnos la enorme deuda que prevalece en México en materia de derechos humanos de los pueblos indígenas”.
Fuentes: LA Voz, Agencias y propias
MURIO EL OBISPO DE LOS POBRES E INDIGENAS SAMUEL RUIZ GARCIA
MÉXICO, D.F., 24 de enero (apro).- Samuel Ruiz García, obispo emérito de San Cristóbal de Las Casas, falleció hoy a causa de una neumonía y otros padecimientos que le afectaban desde hacía tiempo.
La noche de ayer domingo, don Samuel Ruiz recibió los santos óleos de parte de su amigo Raúl Vera, actual obispo de Saltillo y quien fuera su obispo coadjutor en San Cristóbal.
Don Samuel presidió la Diócesis de San Cristóbal durante cuarenta años –de 1960 a 2000–. Y durante la mayor parte de ese periodo implantó ahí la línea pastoral de la opción preferencial por los pobres, emanada del Concilio Vaticano II, de los años sesenta.
De ahí que, a raíz del levantamiento en Chiapas del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), en 1994, Samuel Ruiz adoptara la defensa de la causa indígena, lo cual provocó que tuviera diferencias con altos mandos del Ejército Mexicano, así como con los gobiernos federal y chiapaneco.
Al terminar su periodo como obispo, Ruiz García se fue a vivir a la ciudad de Querétaro, donde residió los últimos 11 años de su vida, al lado de familiares y amigos. Sin embargo, siempre se mantuvo activo en la promoción y defensa de los derechos humanos. En los últimos meses su salud se agravó; padecía diabetes y tenía problemas cardíacos y respiratorios, lo cual provocó que uno de sus pulmones dejara de funcionar.
Trascendió que uno de lo últimos deseos de Samuel Ruiz fue que se le inhumara en la catedral de la Diócesis de San Cristóbal, donde él presidió los llamados “diálogos de paz” entre el gobierno y el EZLN.
Durante el día de este lunes, los restos de Samuel Ruiz serán velados en la capilla del Centro Universitario Cultural, en Copilco. Y luego serán trasladados a la catedral de San Cristóbal, para ser velados ahí durante la noche.
José Herrera Alcalá, uno de los sacerdotes ordenados por Samuel Ruiz y quien continúa trabajando en la Diócesis de San Cristóbal, señala:
“La mayor aportación de Tatic Samuel, como le decían los indígenas, fue haber inculturado el evangelio en la realidad social de los indígenas chiapanecos. Esto, sin embargo, encendió muchas pasiones, y así como le trajo mucho apoyo y solidaridad, también le acarreó muchísimas enemistades”.
–¿Cuál es el ánimo de los sacerdotes de San Cristóbal ante la muerte de don Samuel?
–Nos quedamos huérfanos los sacerdotes que trabajamos con él y que aún continuamos en la Diócesis. Nos embarga un sentimiento de orfandad, pues don Samuel siempre fue un obispo cercano y dialogante con nosotros.
Presidente de la Sociedad Mexicana de Historia Eclesiástica y actual párroco de Petalcingo, Chiapas, José Herrera Alcalá indica que, en la catedral de San Cristóbal, ya está preparada la cripta para inhumar los restos de Samuel Ruiz, donde también descansan los restos de otros obispos de la Diócesis.
Actualmente surgió un proyecto por dividir territorialmente la Diócesis de San Cristóbal y por desmantelar la labor que dejó don Samuel, del cual dio cuenta a fines de diciembre pasado el semanario Proceso.
Este proyecto intentó implementarlo El Vaticano desde los años noventa, cuando su representante en México era el nuncio apostólico Jerónimo Prigione. Sin embargo, el proyecto no cuajó entonces debido al gran apoyo y simpatía que la labor de Samuel Ruiz despertaba en el país y fuera de él.
Ahora, este proyecto es impulsado por el actual obispo de San Cristóbal, Felipe Arizmendi, quien argumenta la necesidad de dividir la Diócesis en dos partes, una de ellas sería otra diócesis con cabecera en Ocosingo.
Arizmendi dijo al semanario que esta división es para que la feligresía tenga una mayor atención pastoral, ya que a menor territorio, mayor atención. Sin embargo, un grupo de sacerdotes –como Joel Padrón y Heriberto Cruz—aseguran que la intención es desmantelar la línea de la opción por los pobres, implementada por Ruiz García (Proceso 1782).
Lo cierto es que, ahora con la muerte de Samuel Ruiz, se prevé que el proyecto de división se concrete con mayor rapidez y sin tantos obstáculos.
Samuel Ruiz nació en Irapuato, Guanajuato, en 1924. Sus estudios eclesiásticos los hizo en el Seminario Diocesano de León. Se le ordenó sacerdote en 1949 y obispo en 1960. Y respecto a su formación académica en Roma, hizo estudios de teología y Sagrada Escritura en la Universidad Gregoriana y en el Instituto Bíblico.
En el año 2000, recibió el premio Simón Bolívar de la UNESCO, por su contribución a la paz y al respeto a las minorías étnicas. Al año siguiente y por los mismos motivos, se le otorgó el Premio Internacional de Derechos Humanos de Nuremberg.
La Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, lamentó el fallecimiento de Samuel Ruiz, y señaló que “voces como la de él, valientes, son capaces de levantarse frente a causas que otros consideran perdidas”.
Los restos del obispo serán inhumados al mediodía del próximo miércoles, en la catedral de San Cristóbal. Se esperan concentraciones multitudinarias de las comunidades indígenas, que llegarán a darle su despedida.

derechos indígenas y quien se desempeñó como mediador con la guerrilla del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), falleció el lunes 24 de enero a los 86 años en la ciudad de México.
Ciudad de México, miércoles, 26 de enero de 2011
Ruiz, quien se retiró como obispo en 2000, murió en un hospital de la capital mexicana, dijo a la Agencia AP el obispo Felipe Arizmendi, quien lo sucedió como titular de la Diócesis de San Cristóbal de las Casas, en el estado sureño de Chiapas.
Arizmendi dijo que falleció por una complicación de un problema pulmonar, pero la Secretaría de Gobernación afirmó en un comunicado que fue por hipertensión arterial sistémica y diabetes mellitus que padecía desde hace algunos años.
El presidente Felipe Calderón lamentó en un comunicado el deceso de Ruiz, a quien consideró como una persona que “se esforzó por construir un México más justo, igualitario, digno y sin discriminación, en el que las comunidades indígenas tengan voz y sus derechos y libertades sean respetados por todos”.
El mandatario dijo que la muerte del obispo emérito es “una gran pérdida para México” y señaló que fue una persona clave para alcanzar la paz en Chiapas, tras el alzamiento del EZLN en 1994.
El obispo, parte del movimiento de la Teología de la Liberación, fue responsable por cuatro décadas de la diócesis de San Cristóbal de las Casas, desde finales de 1959 al 2000, cuando asumió el cargo Arizmendi.
Ruiz se ganó el afecto de los indígenas en Chiapas, donde defendió sus derechos, y ha sido más conocido como el mediador entre el gobierno y los rebeldes del EZLN, que se levantó públicamente en enero de 1994.
Era conocido entre sus seguidores como “El Obispo de los Pobres”, pero también como “Tatik”, una palabra en lenguaje tzotzil que significa “padre”, aunque en sectores conservadores se referían a él como “el obispo rojo”.
El prelado también fue parte desde 2008 de otra comisión de mediación entre el gobierno y el pequeño grupo guerrillero del Ejército Popular Revolucionario, que apareció públicamente en 1996 y que en 2007 atentó contra gasoductos ante la desaparición de dos de sus militantes.
Nació el 3 de noviembre de 1924 en el estado central de Guanajuato y fue ordenado sacerdote el 2 de abril de 1949.
Ruiz era doctor en Teología y Sagrada Escritura por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma y fue nombrado obispo de Chiapas el 14 de noviembre de 1959 por el Papa Juan XXIII, de acuerdo con la página de la Diócesis de San Cristóbal de las Casas.
“Me parece que Don Samuel Ruiz quisiera ser recordado como un creyente que asumió con profunda convicción y devoción la defensa de la vida. No como un principio abstracto y sin concreción, sino como una postura de lucha activa y constante que propicia los espacios para lo humano y su dignidad. Por esa razón, la defensa de la vida exige la promoción de la justicia y la equidad. En muchas ocasiones lo escuché en tesitura de indignación, bajo el signo de lo profético, reclamar los derechos de los pobres, particularmente los pueblos indígenas tan marginados y atropellados en nuestro continente”, dice desde los Estados Unidos el pastor Carmelo Alvarez, quien lo conoció y compartió varios momentos de labor con el Obispo.
El director de Amnistía Internacional México, Alberto Herrera, consideró que lo realizado por Ruiz “debe recordarnos la enorme deuda que prevalece en México en materia de derechos humanos de los pueblos indígenas”.
Fuentes: LA Voz, Agencias y propias
MURIO EL OBISPO DE LOS POBRES E INDIGENAS SAMUEL RUIZ GARCIA
MÉXICO, D.F., 24 de enero (apro).- Samuel Ruiz García, obispo emérito de San Cristóbal de Las Casas, falleció hoy a causa de una neumonía y otros padecimientos que le afectaban desde hacía tiempo.
La noche de ayer domingo, don Samuel Ruiz recibió los santos óleos de parte de su amigo Raúl Vera, actual obispo de Saltillo y quien fuera su obispo coadjutor en San Cristóbal.
Don Samuel presidió la Diócesis de San Cristóbal durante cuarenta años –de 1960 a 2000–. Y durante la mayor parte de ese periodo implantó ahí la línea pastoral de la opción preferencial por los pobres, emanada del Concilio Vaticano II, de los años sesenta.
De ahí que, a raíz del levantamiento en Chiapas del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), en 1994, Samuel Ruiz adoptara la defensa de la causa indígena, lo cual provocó que tuviera diferencias con altos mandos del Ejército Mexicano, así como con los gobiernos federal y chiapaneco.
Al terminar su periodo como obispo, Ruiz García se fue a vivir a la ciudad de Querétaro, donde residió los últimos 11 años de su vida, al lado de familiares y amigos. Sin embargo, siempre se mantuvo activo en la promoción y defensa de los derechos humanos. En los últimos meses su salud se agravó; padecía diabetes y tenía problemas cardíacos y respiratorios, lo cual provocó que uno de sus pulmones dejara de funcionar.
Trascendió que uno de lo últimos deseos de Samuel Ruiz fue que se le inhumara en la catedral de la Diócesis de San Cristóbal, donde él presidió los llamados “diálogos de paz” entre el gobierno y el EZLN.
Durante el día de este lunes, los restos de Samuel Ruiz serán velados en la capilla del Centro Universitario Cultural, en Copilco. Y luego serán trasladados a la catedral de San Cristóbal, para ser velados ahí durante la noche.
José Herrera Alcalá, uno de los sacerdotes ordenados por Samuel Ruiz y quien continúa trabajando en la Diócesis de San Cristóbal, señala:
“La mayor aportación de Tatic Samuel, como le decían los indígenas, fue haber inculturado el evangelio en la realidad social de los indígenas chiapanecos. Esto, sin embargo, encendió muchas pasiones, y así como le trajo mucho apoyo y solidaridad, también le acarreó muchísimas enemistades”.
–¿Cuál es el ánimo de los sacerdotes de San Cristóbal ante la muerte de don Samuel?
–Nos quedamos huérfanos los sacerdotes que trabajamos con él y que aún continuamos en la Diócesis. Nos embarga un sentimiento de orfandad, pues don Samuel siempre fue un obispo cercano y dialogante con nosotros.
Presidente de la Sociedad Mexicana de Historia Eclesiástica y actual párroco de Petalcingo, Chiapas, José Herrera Alcalá indica que, en la catedral de San Cristóbal, ya está preparada la cripta para inhumar los restos de Samuel Ruiz, donde también descansan los restos de otros obispos de la Diócesis.
Actualmente surgió un proyecto por dividir territorialmente la Diócesis de San Cristóbal y por desmantelar la labor que dejó don Samuel, del cual dio cuenta a fines de diciembre pasado el semanario Proceso.
Este proyecto intentó implementarlo El Vaticano desde los años noventa, cuando su representante en México era el nuncio apostólico Jerónimo Prigione. Sin embargo, el proyecto no cuajó entonces debido al gran apoyo y simpatía que la labor de Samuel Ruiz despertaba en el país y fuera de él.
Ahora, este proyecto es impulsado por el actual obispo de San Cristóbal, Felipe Arizmendi, quien argumenta la necesidad de dividir la Diócesis en dos partes, una de ellas sería otra diócesis con cabecera en Ocosingo.
Arizmendi dijo al semanario que esta división es para que la feligresía tenga una mayor atención pastoral, ya que a menor territorio, mayor atención. Sin embargo, un grupo de sacerdotes –como Joel Padrón y Heriberto Cruz—aseguran que la intención es desmantelar la línea de la opción por los pobres, implementada por Ruiz García (Proceso 1782).
Lo cierto es que, ahora con la muerte de Samuel Ruiz, se prevé que el proyecto de división se concrete con mayor rapidez y sin tantos obstáculos.
Samuel Ruiz nació en Irapuato, Guanajuato, en 1924. Sus estudios eclesiásticos los hizo en el Seminario Diocesano de León. Se le ordenó sacerdote en 1949 y obispo en 1960. Y respecto a su formación académica en Roma, hizo estudios de teología y Sagrada Escritura en la Universidad Gregoriana y en el Instituto Bíblico.
En el año 2000, recibió el premio Simón Bolívar de la UNESCO, por su contribución a la paz y al respeto a las minorías étnicas. Al año siguiente y por los mismos motivos, se le otorgó el Premio Internacional de Derechos Humanos de Nuremberg.
La Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, lamentó el fallecimiento de Samuel Ruiz, y señaló que “voces como la de él, valientes, son capaces de levantarse frente a causas que otros consideran perdidas”.
Los restos del obispo serán inhumados al mediodía del próximo miércoles, en la catedral de San Cristóbal. Se esperan concentraciones multitudinarias de las comunidades indígenas, que llegarán a darle su despedida.

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