Mesa Regional por la Salud entrega sus propuestas ante estado crítico del sistema público

escrito por Prensa Epes
Tras un proceso de reflexión y discusión de cerca de dos años, la Mesa Regional por la Salud (MRS) dio a conocer los avances en la construcción de una propuesta por el derecho a la salud.  La MRS es un espacio autónomo y de carácter local, conformada por los gremios históricos FENATS, CONFUSAM, FENPRUSS, FETRSAM-Arauko, organizaciones vecinales, sindicales, culturales y estudiantiles, que plantea que la Salud es un derecho social inalienable de toda la población, por ende no puede ser objeto de lucro.
El Encuentro “Avanzando en la construcción de una propuesta regional de Salud”, convocado por la MRS, realizado el 27 de abril en el Centro EPES Concepción, concluyó con un claro diagnóstico de los problemas que enfrenta el sistema público de Salud y las demandas de la MRS en torno al tema. En el encuentro se analizaron cinco aspectos considerados relevantes para la salud de la población: financiamiento de la salud pública, atención primaria, atención de salud en hospitales, medioambiente y salud, y participación social.

Esta propuesta seguirá siendo discutida, consensuada y enriquecida por las organizaciones que forman parte de la Mesa Regional por la Salud.

AVANCES PARA LA CONSTRUCCIÓN DE UNA PROPUESTA REGIONAL POR EL DERECHO A LA SALUD

Respecto al financiamiento, la MRS plantea que existe una situación de base que engloba tres problemas que es necesario enfrentar. Primero, vivimos en una sociedad neoliberal donde las prestaciones de salud son una mercancía; segundo el fundamento de este tipo de sociedad esta sustentada en una fuerza social minoritaria, que sin embargo tiene una hegemonía ideológica sobre la sociedad; y tercero este sistema se protege en el entramado jurídico institucional.
El abordar estas problemáticas en el sentido de establecer a la salud como un derecho social, implica, a nuestro juicio que la sociedad participe y decida sobre cómo se debe financiar un sistema de salud. Esto último implica tomar conciencia que la riqueza que genera el país es fruto del trabajo, y en consecuencia son los/as trabajadores/ras los que deben decir acerca de que parte del fondo salarial se debe destinar a los cuidados de la salud, y cómo se debe organizar este sistema para que de respuesta a los problemas de salud.

SEGMENTACIÓN DEL SISTEMA PÚBLICO Y PRIVADO

El sistema de salud de Chile es segmentado, tiene dos subsistemas claramente diferenciados. Un sistema de seguro público solidario financiado por las cotizaciones de los afiliados y por aportes directos del Estado; y un sistema de seguro privado individual financiado por cotizaciones obligatorias y voluntarias de los afiliados.

Las prestaciones de salud del seguro público son entregadas por los establecimientos de salud que forman parte del Sistema Nacional de Servicios de Salud (SNSS) y crecientemente por prestadores privados. A su vez las prestaciones del sistema de seguro privado, son entregadas por prestadores privados y públicos.

DÉFICIT DE FINANCIAMIENTO DE LA SALUD DE LA POBLACIÓN

En el caso del sistema público, existe un déficit estructural de financiamiento, por lo que se enfrentan escasez de todo tipo, recurso humano especializado, tecnologías de diagnóstico, camas, etc. En particular este estado de cosas afecta a la población de menores recursos económicos, y que están adscritos en la tipología de beneficiarios de FONASA como tramo A. Estos pacientes viven todo tipo de dificultades en el acceso efectivo a prestaciones requeridas.

INEQUIDAD EN EL ACCESO Y CALIDAD DE LAS PRESTACIONES EN SALUD

Una consecuencia del déficit estructural de financiamiento de hospitales públicos, es la inequidad en el acceso y calidad de las prestaciones en salud. Es decir, los grupos poblacionales de mayores ingresos tienen una posibilidad de acceso en el momento oportuno a prestaciones de salud mayor a la población de menores ingresos.

Al existir problemas de acceso oportuno a la atención en los prestadores públicos, algunos de los beneficiarios de los restantes tramos de FONASA optan por atenderse con prestadores privados, drenando de esa forma los recursos del seguro público al circuito de acumulación de los prestadores privados. Esto último se ha visto reforzado con la implementación práctica de las GES (Garantías Explícitas de Salud).

EL LUCRO Y EL SISTEMA PÚBLICO DE SALUD EN ESTADO CRITICO

La existencia del lucro en la salud es absolutamente coherente con el modelo de sociedad en que vivimos, quizás siendo generosos este tema no sería tan importante, si es que existiera un sistema público de salud, de calidad y de atención oportuna a nuestra población. Sin embargo, el problema no es que sólo una parte minoritaria de la población cubra sus eventos de salud a través del sistema de ISAPRES. El problema radica en que es con recursos públicos que el sistema de prestadores privados se ha ampliado, particularmente vía GES. Una mirada ingenua plantea que esto es adecuado porque la población se atiende mejor en los prestadores privados, sin embargo, lo que no se dice, es que esos traspasos de recursos públicos hacia la acumulación capitalista en las clínicas privadas significa en la práctica que esos mismos recursos no están disponibles para los hospitales públicos, en circunstancias que las mismas prestaciones que entregan las clínicas privadas se podrían entregar en los hospitales públicos a un quinto o un cuarto del valor que se paga a las clínicas.

CENTRALIZACIÓN DEL FINANCIAMIENTO, ADMINISTRACIÓN DESCENTRALIZADA Y PARTICIPATIVA

Un lineamiento que debe al menos ser discutido por las organizaciones populares, es el que plantea como objetivo de política romper con la segmentación del financiamiento de la salud, y eliminar a las ISAPRES, de manera de terminar de una buena vez con el lucro en la salud. Esto significa avanzar hacia un sistema único de salud.

Junto con lo anterior, se debe aumentar de forma significativa y contundente el aporte directo del Estado a la salud pública, equiparando las condiciones de atención en términos de oportunidad y calidad de las prestaciones clínicas entregadas, así como a los procedimientos diagnósticos que sean necesarios, y garantizar el acceso a medicamentos. Esto último impactará positivamente en disminuir el gasto de bolsillo que actualmente es el más alto de los países miembro de OCDE.

Pero no se trata de entregar un cheque en blanco al Estado. Este nuevo rol del mismo debe llevar desde su nacimiento instancias de control social. Es por ello que la nueva salud pública debe considerar la participación activa de la comunidad organizada de forma descentralizada.

Ciertamente, la implementación práctica de los lineamientos aquí esbozados requiere de fuentes de financiamiento nuevas. Por ello que estos son impensables sin una profunda reforma tributaria, así como la nacionalización de todos los recursos naturales, en beneficio de las grandes mayorías del país.

ATENCIÓN PRIMARIA EN SALUD

En el ámbito de la Atención Primaria en Salud se identificaron dos problemas principales. El Estado de Chile instaló y consolidó un modelo de mercado en salud, lo que privilegia la salud privada en desmedro de la salud pública la que se ve afectada en financiamiento,  falta de insumos, problemas de infraestructura y falta de recurso humano, especialmente médico.

La atención primaria ha sido desprestigiada por los medios de comunicación instalándose la idea que la falta de atención adecuada es responsabilidad exclusiva de quien otorga el servicio y no del modelo de salud, el cual ha favorecido y potenciado la atención privada y definitivamente ha desfinanciado la atención primaria municipal, lo que atenta con la implementación de un modelo de salud familiar preventivo y promocional.

Por otra parte, persiste la visión de los/as usuarios/rias, incluyendo el personal de los CESFAM, que se debe atender principalmente las enfermedades y no evitarlas. La comunidad y sus organizaciones no tienen la convicción y la fuerza movilizadora para avanzar en mejorar y transformar las condicionantes y determinantes que permiten la enfermedad: contaminación ambiental, pobreza, trabajo precario, estilos de vida no saludables, entre otros.

El análisis de las causas de estos problemas lleva a concluir que el modelo de salud instalado en Chile en las últimas décadas, se centra en el lucro, en suma la privatización de un derecho (estado subsidiario).

Además existen debilidades en cuanto a gestión local. No se han logrado generar procesos verdaderamente participativos, desarrollando el asistencialismo en salud y no se ha potenciado el poder local y comunitario, para impulsar estrategias de apoyo local que contribuyan a la integralidad de la atención de salud.

Respecto a los médicos, no pueden hacer carrera en atención primaria, ya que la especialización como médicos de familia no implica mejorar sus remuneraciones, es por ello que estos profesionales son en general de paso y van en busca de  especialización para ejercer en el nivel hospitalario,  donde aumentan sus ingresos.  Respecto a la atención de salud en los Hospitales, se identificaron como problemas centrales: Baja participación ciudadana e incidencia en las decisiones; falta de recursos humanos; falta de financiamiento; Infraestructura hospitalaria insuficiente.

En la práctica, el modelo se centra en la enfermedad, desvinculándose de una visión de  salud integral y no se destinan los recursos necesarios para la salud primaria.

Los actores que deben estar involucrados en la resolución de estos dos problemas son el Estado, la comunidad organizada y los trabajadores de la salud. El Estado debe financiar adecuadamente y fiscalizar, monitoreado por la comunidad organizada y movilizada en conjunto con los/as trabajadores de la salud. Se concibe una comunidad local organizada, propositiva, con autonomía, independencia y capacidad de decisión real y resolutiva.

SALUD Y MEDIOAMBIENTE

La Mesa Regional de Salud, planteó como un tema  importante de la  región y el país,  la  relación entre las comunidades y  el medioambiente. Se plantearon un conjunto de problemas: por contaminación  industrial;   producción de energía (hidroeléctricas, termoeléctricas);  uso de  pesticidas, herbicidas,  producción de transgénicos;  contaminación de agua, entre otros. En la pesca,  agotamiento de los recursos y crisis de  la pesca artesanal, exportación de nuestros recursos alimenticios saludables. Todo lo mencionado  afecta el aire, suelo y agua,  causando directamente enfermedades o bien “bioacumulación de elementos o compuestos tóxicos” en nuestro organismo que a la larga pueden gatillar diversas enfermedades  y  falta de  acceso a alimentación saludable.

Todos estos factores mencionados causan enfermedad a la población: obesidad, infertilidad, malformaciones, enfermedades respiratorias, de la piel, diversos tipos de cáncer, entre otras.  No tenemos certeza sobre los efectos de los transgénicos,  existe además la polinización de semillas contaminadas mediante las abejas. Se están dando alergias nuevas, de acuerdo a estudios internacionales como reacción a  las nuevas dispersiones genéticas de estas especies. Ñuble y Bío Bío son las provincias con más presencia de semilleros transgénicos del país.

En Chile existe un modelo económico basado en la  explotación de recursos naturales y exportación de materia prima, donde prevalecen los intereses empresariales por sobre un bien común, la salud de la población, no existiendo  un marco regulatorio que efectivamente prohíba realizar actividades contaminantes en Chile y la región.

La falta de regulaciones por parte del Estado trae como consecuencia  la debilidad de las políticas   sobre medioambiente y salud desde una óptica preventiva. Los aparentes avances en la región, por ejemplo carreteras y fuentes de energía  como termoeléctricas; desarrollo del agro y  monocultivos forestales con  uso intensivo de pesticidas, herbicidas; producción de  transgénicos, corresponden a intereses empresariales, en ningún caso benefician a la población. Además  no  existe etiquetado de productos transgénicos,  muchos alimentos consumidos por la mayoría de la población están contaminados y no hay elección, siendo los alimentos saludables de alto costo o bien son exportados. No existe “elige vivir sano”, la consigna debe ser “exigir vivir sano”.

Se suma a esta falta de regulaciones propia del modelo de desarrollo  la desidia de la autoridad  nacional y local; la falta de voluntad política, o bien intereses particulares por sobre el bien público; consulta ciudadanas  manejadas por intereses privados;  cooptación de dirigentes por parte de las empresas contaminantes; espacios de participación inefectivos;  carencia de investigación independiente asociada al tema y la  privatización de recursos como el agua, son algunos de los obstáculos que se deben vencer.

PARTICIPACIÓN, UN TEMA PENDIENTE

Con respecto a trabajadores/as de la salud, se observa movilización  por demandas propias. En lo referente a las comunidades, existe desinformación  e instrumentalización por parte de las autoridades, es decir, por los que tienen poder. No hay acceso a tomar decisiones.  La participación, ni siquiera es consultiva, ya que no hay respeto de la opinión ni de las decisiones de los ciudadanos. En algunas ocasiones se pide opinión a la comunidad, pero no necesariamente las  opiniones influyen en las decisiones que se toman. Existen instancias que se dicen de participación, pero quienes allí participan e incluso quienes  conducen, desconocen el propósito de esas instancias, por lo tanto no se concretan procesos de participación como se anuncian. Muchas veces se convoca a diálogos participativos que en el hecho se transforman en monólogos que no permiten ni siquiera emitir opiniones.

RESPECTO A  LOS PROBLEMAS  PLANTEADOS, LA  MESA REGIONAL DE SALUD PROPONE LAS SIGUIENTES ACCIONES:

En la atención primaria existen acciones  que no implican necesariamente  recursos financieros,  sino  voluntades: buen trato, evitar que los/as usuarios esperen en la calle en horas inadecuados para obtener atención; trabajar con monitores y delegados barriales de salud, evitando que las personas acudan a médico por problemas menores, que no requieren necesariamente de este profesional; maximizar los tiempos de reuniones con la comunidad y que estas sean más efectivas; aumentar horas preventivas y promocionales, entre otras.

Los problemas medioambientales podrán ser abordados mediante la formación  y fortalecimiento de mesas territoriales  de salud y medioambiente desde las cuales convocar a cabildos ciudadanos, levantando  desde estos espacios una propuesta de la salud, que queremos y necesitamos. Construir de esta manera una  fuerza social capaz de llevar adelante  esa propuesta y presionar por ella para influir en la formulación  de políticas claras, efectivas y concretas que detengan la  instalación de industrias que favorece solo al capital transnacional en desmedro de la salud de la población.

Se requieren cambios estructurales. Es un desafío construir un sistema público que garantice la salud para todos/as  sin distinción socioeconómica,  oportuno y de calidad, abordando los determinantes sociales de la salud, causantes principales de las enfermedades y también las condicionantes que tienen que ver con nuestros propios estilos de vida. Para ello será necesario trabajar en forma articulada desde lo territorial, comunal, regional y finalmente como sociedad para hacer realidad este derecho fundamental, desde un paradigma integral de salud, centrado en lo promocional y preventivo, que incorpore la  articulación activa de la comunidad y equipos de salud.

Sin ninguna duda los grandes ausentes de la implementación de las llamadas políticas públicas ha sido la población organizada, con una excepción claro está, los gremios empresariales, digitadores en las sombras de dichas políticas, en espacios por fuera del inoperante congreso nacional, donde solo se les pone la firma a los dictados empresariales. En vista de lo anterior, cualquier modificación al estado actual de cosas pasa necesariamente por la organización social, y por la deliberación en espacios autogenerados, donde se entreguen los lineamientos generales de NUESTRAS políticas públicas, que vendrán a alimentar y servir como insumos de nuestros elementos programáticos que más temprano que tarde tendrán que ser implementadas. En este sentido es vital contar con la participación amplia, informada y comprometida de las organizaciones populares, de los gremios y dirigentes más avanzados del sector salud, de los intelectuales comprometidos, entre otros actores.

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