Los periodistas frente a la catástrofe

Fuente: colegio de periodistas

Los medios de comunicación y los periodistas han desarrollado, una vez más, un rol social importante, en momentos en que el país sufre una de sus peores catástrofes. Muchos periodistas que han debido intervenir directamente en la búsqueda y elaboración de noticias han sido, en distintos niveles, víctimas de la tragedia, pero han logrado sobreponerse para efectuar su labor.

Aún cuando las condiciones de trabajo han sido adversas, han respondido a las necesidades informativas de un país conmovido e impactado por el dolor y las pérdidas de variada naturaleza que provocó el sismo.

Sin embargo, el Colegio de Periodistas de Chile, a través de su Tribunal Nacional de Ética y Disciplina, TRINED, se ve en la obligación de entregar algunas directrices para llamar la atención de los profesionales de la prensa sobre prácticas cuestionables que han quedado en evidencia con el transcurso de los días.

Aún en circunstancias como las vividas tras el terremoto del 27 de febrero último, que han extremado las dificultades para la cobertura informativa, el periodista no debe olvidar que, como lo señala el Código de Ética de la Orden, “la información en periodismo se entiende como bien social y no como un producto, lo que significa que el periodista comparte la responsabilidad de la información transmitida y es responsable, no sólo ante quienes controlan los medios, sino principalmente ante el público. La responsabilidad social del periodista requiere que él o ella actúen, bajo todas las circunstancias, en conformidad con el sentido ético personal”.

Lamentablemente, y en la medida que se ha ido conociendo la crudeza de las consecuencias del terremoto, se ha advertido en algunos medios de comunicación un uso indebido de imágenes y testimonios captados en medio del dolor, para la construcción de mensajes informativos que buscan captar receptores por medio del sensacionalismo.

En tal situación, es necesario recordar que el Código de Ética señala expresamente que el periodista “en especial respetará la intimidad de las personas en situación de aflicción o dolor, evitando las especulaciones y la intromisión gratuita en sus sentimientos y circunstancias.”

Frente a situaciones dramáticas como las que ha enfrentado el país, se requiere con mayor razón la entrega de información rigurosa, responsable y veraz, que no llame a confusiones, y menos aún a aumentar el dolor y el temor en la ciudadanía.

En tal sentido es necesario tener presente que “la acción profesional del periodista se entiende como un aporte al bien social y no como un producto neutro en el mundo de las comunicaciones, lo que significa que el periodista comparte la responsabilidad de la información transmitida y no puede escudarse en los criterios impuestos por quienes controlan los medios cuando no informa con veracidad y objetividad. La responsabilidad social del periodista requiere que actúe, bajo todas las circunstancias, en conformidad con el sentido de las normas éticas”.

Se ha advertido, además, una innecesaria repetición de imágenes con escenas dramáticas desgarradoras, lo que sólo contribuye a aumentar el dolor de las víctimas, infunde temor y puede tener un fuerte impacto negativo en la salud mental de quienes se sienten bombardeados por este tipo de mensajes repetidos.

También se ha advertido, en algunos medios de comunicación, la difusión de informaciones no comprobadas, muchas veces provenientes de fuentes anónimas, bajo el rótulo de “periodismo ciudadano”.Esta práctica resulta riesgosa, especialmente en momentos de gran sensibilidad social, y podría ser dañina.

En tal sentido, el Tribunal Nacional de Ética del Colegio de Periodistas, tiene el deber de recordar que de acuerdo a las normas éticas de la profesión “el periodista difundirá sólo informaciones fundamentadas, sea por la correspondiente verificación de los hechos en forma directa o con distintas fuentes, o la confiabilidad de las mismas” y que “el periodista no manipulará, bajo ninguna circunstancia, la información y no será cómplice de falsear la realidad”

El compromiso del periodista con la verdad y su deber de transmitirla a la ciudadanía es irrenunciable y es su obligación impedir que bajo ninguna circunstancia ella sea alterada.

El Tribunal Nacional de Ética del Colegio de Periodistas reconoce que las infracciones a las normas de conducta profesional han sido excepcionales, pero tiene el deber de advertirlas, para guiar un desempeño responsable de la labor informativa. Asimismo expresa su confianza en que, el aporte profesional de los periodistas seguirá siendo valioso y relevante en situaciones de aflicción nacional.

Finalmente el TRINED hace un llamado a los medios de comunicación, a las universidades, a los periodistas en general y a sus organizaciones, a impulsar jornadas de reflexión, análisis y evaluación de desempeños que permitan corregir errores y perfeccionar la labor informativa en situaciones de conflicto y tragedias.

TRIBUNAL NACIONAL DE ÉTICA Y DISCIPLINA

COLEGIO DE PERIODISTAS DE CHILE

AUDÉNICO BARRÍA NAVARRO
Presidente

MARIA ELENA HERMOSILLA PACHECO
Secretaria

GUILLERMO TORRES GAONA
Integrante

JORGE DONOSO PACHECO
Integrante

JORGE ANDRÉS RICHARDS ROJAS
Integrante

Comparte esta información...
Share on FacebookEmail this to someonePin on PinterestDigg thisPrint this pageTweet about this on Twitter

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *