Los estudiantes frente al gobierno de la ”cota mil”

por César Cerda Albarracín
Profesor Titular-UTEM
A propósito de la Funa al Ministro de Educación Joaquín Lavín Infante realizada por estudiantes de la UTEM.
El día martes 7 de junio, mas de 100 estudiantes de la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM), funaron al Ministro de Educación Joaquín Lavín Infante, cuando éste participaba en el edificio Gabriela Mistral, en una ceremonia en que se conmemoraban los 30 años de la reforma de la educación superior que dio inicio al proceso de privatización de las universidades en Chile.  El acto era organizado por Libertad y Desarrollo, centro de estudios dependiente del Partido Unión Demócrata Independiente UDI.  La acción estudiantil, generó enorme impacto público.  Constituyó primera noticia y así lo procesaron los principales medios de comunicación del país.  La pregunta que cabe es: ¿Por que los estudiantes de la UTEM funaron al Ministro Lavín?  ¿Que antecedentes o argumentos existen o tienen los estudiantes de esa Casa de Estudios Superiores para realizar una acción de esta naturaleza en contra de la máxima autoridad en materia educacional. en el país?
El significado de una FUNA
Se define funar, a la participación de un conglomerado social en la ejecución de “un acto público de agravio y denuncia, contra una persona o entidad que ha cometido una mala acción o un crimen y que comúnmente se realiza frente a su domicilio o sede”.  De ahí que la Funa es considerada en la Ciencia Política como una acción social, componente de una movilización más amplia, o sea, parte integrante del movimiento social.  Como es sabido, todo movimiento social es resultado de un conflicto no resuelto en la sociedad y que por su naturaleza, es esencialmente político, desde el momento que su accionar se dirige a generar un cambio en la institucionalidad vigente.  Como categoría socio-política, los movimientos sociales constituyen el medio racional y creativo empleado por aquellos que se encuentran fuera del poder para presionar por la aplicación de justicia y negociar con los que gobiernan.
¿Existió acaso “una mala acción” del Ministro Lavín  que ameritara, de parte de los estudiantes de la UTEM, la realización de una Funa en contra de su persona?.  ¿Fue considerada así sólo por los estudiantes?
Veamos:  El día martes 24 de mayo el Canal Nacional de televisión (TVN), en su programa “Esto no tiene nombre”, bajo la conducción de la periodista Mónica Pérez, emitió un reportaje en que se pretendía denunciar irregularidades curriculares que se cometen al interior de la UTEM.  Al mismo tiempo, dar a conocer las deterioradas condiciones físicas en que se encuentra la Universidad.  Para tal efecto, utilizaron el testimonio de dos ex docentes, académicamente muy cuestionados, de un profesor en ejercicio y dos ex alumnos.  Mostraron además, imágenes de baños sucios y de una sala que se gotea por las lluvias.  ¿Cuál era el verdadero objetivo del Programa, teniendo como antecedente que justamente y extrañamente este se transmitió dos días antes de que el Ministro Lavín debía anunciar los 12 puntos que contienen la reforma a la educación superior?
El contenido del Programa, conmocionó en primer lugar a toda nuestra comunidad universitaria y tuvo efectos similares en vastos sectores de la sociedad.  Según el análisis que realizaron académicos de la Escuela de Diseño de nuestra Universidad, el Programa aparece técnicamente y realmente como un mediocre montaje orientado específicamente a un asesinato de imagen, como se le denomina en el terreno de la comunicación social.  Se trató de generar en el televidente, ante todo, efectos emocionales.  Las escenas en blanco y negro; la utilización orientada de la cámara hacia espacios depresivos; el logo de la UTEM entrampado en papeles arrugados y rotos y cerca de basuras; su evidente búsqueda de sensacionalismo, demuestran su naturaleza truculenta.  El programa tuvo actores centrales dirigidos a señalar con tajantes afirmaciones su verdadero sentido y objetivo, y cuya figura, como broche de oro, la ocupó el Ministro Joaquín Lavín Infante, máxima autoridad oficial en materia educacional del país.  Sus afirmaciones sobre nuestra Casa de Estudios, en el sentido de que, dado los antecedentes expuestos, “haré todo lo posible para que no se vuelva a acreditar” demostraron falta de respeto a la dignidad de las personas que ahí trabajamos, de sus estudiantes y de todos aquellos que se vinculan de una u otra manera a nuestra Universidad.
El día miércoles 1 de junio, hasta los cimientos de nuestra Universidad amanecieron afectados por el contenido del Programa y por las violentas palabras del Ministro.  La conmoción fue total.  Me tocó ver en los pasillos, alumnas llorando, jóvenes con un rostro acongojado, otros convocando a urgentes reuniones y los emergentes líderes, improvisando discursos, orientando y dando conducción a sus compañeros.  Muchos se me acercaron para que intentara explicarles el porque de tal baja actitud y tanta maldad.  Nuestra comunidad reaccionó indignada por “esta mala acción” por las palabras vertidas por la primera autoridad oficial en materia educacional dichas en contra de una propia institución estatal, y de la “actitud criminal” que tuvo en su diseño, contenido y objetivos el canal nacional.  Así lo sentían y hacían saber nuestros estudiantes, los académicos, y los funcionarios.  También, los padres cuyos hijos estudian en nuestra Universidad, los ex estudiantes, los empresarios y los funcionarios de reparticiones públicas donde trabajan junto a los profesionales egresados de la UTEM, las organizaciones gremiales de trabajadores y pequeños y medianos empresarios que tienen vínculos con nosotros, las universidades del Consejo de Rectores, funcionarios del propio Ministerio de Educación, etc., etc.
Los estudiantes de la UTEM
Los estudiantes han jugado un papel protagónico para intentar reponer nuestra verdadera imagen en contra del criminal montaje realizado por TVN que tuvo como uno de sus actores principales, el Ministro de Educación.  Merecen análisis aparte las múltiples acciones de protesta que han realizado los estudiantes.  Se puede afirmar que por su masividad y sus variadas formas, es digna de las mejores páginas de las acciones sociales y de la movilización estudiantil desde la “revolución pingüina” a la fecha.  Rayados callejeros; toma pacífica y campamento en el bandejón central de la Alameda frente a la calle Dieciocho la que fue reprimida bestialmente por carabineros; lienzos de denuncia en los frontis de las Sedes de nuestra Universidad; múltiples pegatinas y rallados en las micros; acciones relámpagos en las calles del centro de Santiago y en las estaciones del Metro; marchas y locuciones frente al TVN., declaraciones condenatorias de cada centro estudiantil por Escuela, etc., etc.  En fin, sus mejores energías han sido puestas al servicio de esta noble tarea.  Si no hubieran reaccionado así, carecerían de dignidad.  Reaccionaron en contra de la mentira, de la maldad y del asesinato de una imagen.  Reaccionaron, por la defensa de la educación pública superior del país.
¿Porqué los estudiantes han reaccionado realizando las más variadas acciones que en los últimos tiempos se tenga antecedente?  ¿Quiénes son los estudiantes de la UTEM?  ¿Tienen acaso características particulares?  Si las tienen, ¿Cuáles son y porqué?  ¿Que los identifica con los otros estudiantes de las Universidades estatales? ¿Qué los identifica y diferencia con los estudiantes de las Universidades privadas?
Desde el punto de vista social, nuestros estudiantes provienen de los dos quintiles de más bajos ingresos, como la mayoría de los que estudian en las Universidades del Consejo de Rectores, o sea son los hijos de los trabajadores.  Constituyen una víctima más del modelo.  Sufren la marginación y la falta de condiciones mínimas en la mayoría de los casos para estudiar.  Muchos de ellos deben trabajar para atender sus necesidades de materiales de estudio mínimas.  No obstante ello, la inmensa mayoría sacan muy buenos puntajes en la Prueba de Selección Universitaria.  La casi totalidad de ellos, ingresan a nuestra Casa de Estudios, con sobre los 600 puntos en la PSU.  Desde el punto de vista de su desempeño académico, demuestran inteligencia para reflexionar y resuelven correctamente complejos problemas que se debaten en el plano de las ciencias exactas y sociales.  Permanentemente los profesores descubrimos talentos extraordinarios.  En el aula, nos encontramos a diario con jóvenes con grandes potencialidades, inteligentes, con gran capacidad de abstracción, que nos exigen y obligan a preparar detenidamente nuestras clases.
En nuestra corta historia como Universidad, nuestros estudiantes han demostrado ser enormemente creativos. La necesidad de buscar soluciones a sus condiciones de vida, la mayoría adversas, les obliga a crecer, desarrollando formulas nuevas y audaces respuestas a los problemas.  ¿Acaso los afiches periódicamente mas premiados que convocan al festival de Viña, así como numerosos otros premios de reconocimientos que se les han entregado en el terreno del diseño así no lo demuestran?  Ahí están algunos primeros lugares entregados por las empresas a numerosos profesionales egresados de nuestras aulas.  Los empresarios que utilizan las tecnologías de punta, reconocen en nuestros profesionales egresados sus enormes destrezas y creatividad.  Así ocurre también en las diversas bibliotecas, donde se desempeñan los bibliotecólogos y documentalistas egresados desde nuestras aulas y que son reconocidos, valorados y respetados por la comunidad a lo largo del país.  De igual manera, en los Centros de Acogidas, en el diseño y elaboración de los Programas de ayuda social creados desde el gobierno, son los Trabajadores Sociales egresados de su reconocida internacionalmente Escuela de Trabajo Social.  Ahí están los ingenieros prevencionistas, los cartógrafos, los ingenieros en alimentos etc., etc.  Todos ellos suman decenas de miles de profesionales egresados de nuestras aulas, respetados y reconocidos por la sociedad.   A ello se debe sumar el hecho que en los últimos 12 años, decenas de estudiantes venidos de Colombia, México, Alemania, España, Suecia, EEUU, etc. a través de programas de intercambio estudiantil universitario, conocen de nuestra calidad académica, e igualmente, nuestros estudiantes han permanecido en esos países.
En el deporte, permanentemente ocupan los primeros lugares en las competencias que se realizan de las diversas ramas deportivas en los campeonatos nacionales ínter universitarios.  Así ocurre por ejemplo en el fútbol, en los campeonatos femeninos de volleyball, en el judo, basquetball, etc.  Se han destacado también, en eventos deportivos internacionales, y que han sido poco difundidos.  Poco conocido fue el hecho de que en el año 2006, ocuparon el segundo lugar nacional en un campeonato universitario de tenis, y que nuestros alumnos tuvieron que jugar con raquetas facilitadas por nuestra casa de estudios, dada el valor monetario de ellas.  Sin lugar a dudas que es la adversidad de la vida, la estrechez económica de sus hogares, la escasez de condiciones materiales básicas para estudiar, se ha transformado en un poder, y en una enorme fortaleza en nuestros estudiantes, que los académicos admiramos y disfrutamos permanentemente en nuestra actividad docente y académica.  Confirma lo que sostienen los más conocidos teóricos del conocimiento y del desarrollo, que fue justamente el trabajo, por la necesidad de vencer las adversidades, la premisa que permitió la transformación del mono en hombre.
Nuestros alumnos, quieren salir adelante, quieren aprender, desarrollarse para retribuirle a la sociedad y ayudar a sus padres, que son los que realizan enormes esfuerzos para que sus hijos sean profesionales.  La inmensa mayoría de ellos, constituyen la primera generación en sus familias en llegar a la Universidad.  ¿Como encontrarán mañana trabajo cuando su imagen a sido violentada, cuando ha sido asesinada? ¿Cómo deberán pagar las deudas contraídas por el crédito?  ¿Serán siquiera recibidos por sus empleadores?.  ¿No es acaso un crimen el montaje realizado?  ¿No es acaso una mala acción?  ¿Existe acaso una violencia mas protegida que la que demuestra permanentemente la violencia oficial?
Universidades de la “cota mil”
Nuestros jóvenes no son los estudiantes de las universidades de la “Cota mil”, como magistralmente bautizara a las universidades privadas en su artículo “Extranjeros en su país”, el padre Felipe Berríos.(1)  El padre Berríos, después de verse en medio de una protesta estudiantil en la zona centro de Santiago, describe y analiza las características de las universidades privadas ubicadas “cerca de la cota mil de la cordillera santiaguina”, cuando fue invitado a entregar una charla en una de ellas..  Realiza el siguiente relato: “Entrar en esa universidad era como entrar en otro mundo.  No había jóvenes gritando, ni gas lacrimógeno, ni agua, ni carabineros, ni menos pancartas.  Sólo un silencio de cementerios que un amable señor que me esperaba interrumpió para conducirme a lugar de la reunión.  Mientras caminábamos, a través de los ventanales, se veían grupos dispersos de estudiantes que alegremente conversaban en unos cuidados jardines.  Me sentía extranjero en mi propio país”  Y continúa mas adelante:  “Me pregunté ¿Qué visión del país tendrá el profesional que salga de esa universidad?; ¿Qué vida universitaria tendrá quien tal vez estudió en un colegio de la zona, donde probablemente quede también su casa y entra en esa universidad? ¿Bastará mirar la ciudad desde lo alto y luego enterarse de lo sucedido por las noticias?; ¿Será ese el lugar mas adecuado para que se forme un universitario?”
Verdaderamente, los jóvenes que participan activamente por la defensa de la educación pública, son concientes del mundo que los rodea, les molesta lo que está mal, se oponen tenazmente a la injusticia, a la inconsecuencia y la hipocresía.  Desean cambiar el actual estado de cosas.  ¿Como evitar que los estudiantes de las Universidades estatales se movilicen si son ellos, que junto a sus padres, los que viven a diario la exclusión y la injusticia?  ¿Como marginarse de las acciones sociales si son ellos los que en su mayoría son los que provienen de los sectores de mas bajos ingresos?  De ahí resulta que la movilización de los estudiantes posea también un enorme sentido social y de cambio.  Ellos quieren participar, quieren estudiar, quieren avanzar, quieren servir a la sociedad, quieren ser solidarios, y también quieren que existan mejores condiciones para el país.  Para las familias que controlan los medios de comunicación y los empresarios dueños de las Universidades privadas nada existe más subversivo que leer y pensar.  Promueven al unísono con la prensa, la farandulización de la sociedad.  Mucha razón tiene Castells cuando sostiene “que torturar un cuerpo es mucho menos eficaz que modelar el espíritu”(2)
Una excusa mentirosa
Dado el enorme impacto que generó el Programa, y por sobre todo las palabras del Ministro en contra de nuestra Universidad, el mismo día en que se desarrollaba una multitudinaria marcha por la Alameda de mas de 20.000 estudiantes y académicos y funcionarios de las universidades estatales, por la defensa de la educación pública, el 31 de mayo, Joaquín Lavín hizo llegar una carta a la comunidad de la UTEM.  En esta nota, el Ministro pide excusas por si “sus palabras se entendieron en otro sentido”. Sostiene, que él no había querido decir lo que dijo y que: “En realidad, el tema de fondo al que hacíamos referencia es distinto: no nos gusta la acreditación por un año, que no existe en otras partes”.  Así, de esta forma el Ministro se quiso burlar de toda nuestra comunidad, de toda la educación pública superior estatal y del país.  Dado su carácter truculento, la carta enviada por el Ministro Lavín a nuestra comunidad, en vez de apaciguar los ánimos, jugó el efecto contrario entre los estudiantes, la mayoría de los académicos y administrativos de la Universidad.  La burda maniobra comunicacional realizada sobre la base de la mentira, solo consiguió aumentar la indignación entre los estudiantes.
El programa a que hacemos referencia puede ser visto por todos aquellos que quieran conocer cómo se miente por parte de la autoridad, en lo particular, en lo que atañe a nuestra UTEM y en lo general, cuando se intenta ocultar los objetivos que se persiguen con toda la educación superior del país.  De lo que se trata en realidad, es de asesinar la imagen de todas las universidades estatales, para que los postulantes a la educación superior, no opten por nuestras Universidades, porque “son sucias, y se gotean sus salas”. O, las mentiras y barbaridades como que en la educación pública se “regalan notas”., De lo que se trata, es que los jóvenes postulantes, con su “voucher”, según lo que se pretende en la anunciada reforma del Ministro, deben inscribirse en aquellas Universidades ordenadas, de “baños limpios”, de “buena rentabilidad económica”, etc.  La pregunta es: ¿Mañana cuando el joven postulante, deberá matricularse en medio de la millonaria propaganda de las llamadas universidades privadas, tendrá los instrumentos para analizar los verdaderos criterios que definen una universidad?  ¿Podrán hacerlo sus padres, cuando visiten esos enormes edificios que mas se asemejan a un Mall que a un Campus universitario, con secretarias uniformadas, pisos relucientes y baños con fragancia?  ¿Se tomaran en consideración criterios académicos o de mercado?.  Al ministro de educación sólo le faltó decir: “jóvenes, no se matriculen en la UTEM, reflejo de la mayoría de las universidades estatales.   Postulantes, háganlo en las universidades privadas, o mejor en la Universidad del Desarrollo, donde yo tengo acciones”.
El objetivo es claro: asesinar a las universidades estatales, no por decreto, sino, por un proceso de “muerte natural”, o sea, que queden sin “clientes”, según la jerga mercantilista.  ¿Y la academia? preguntarán los de mirada futurista.  Eso no importa.  Lo que sí importa es ganar plata, total, la educación es un negocio y por lo tanto, sometida a las leyes del mercado. Los padres debieran saber y conocer los basamentos definitorios de los lugares donde se formarán sus hijos.  El Ministerio debiera usar y difundir los criterios académicos y no de mercado.  No lo hacen.  Ocultan, esconden, y manipulan los criterios académicos y solo difunden y sobredimensionan los criterios de mercado.  Por ejemplo: ¿Que porcentaje del total de la investigación que se realiza en el país hacen las a si mismas denominas universidades privadas?  El economista Manuel Riesco, hace referencia a este criterio esencial en un artículo reciente.  Señala que es una investigación efectuada por el Centro de Investigación de la Estructura Social de la U. de Chile (CIES) y el Foro Aequalis, constata que  prácticamente en el total de la investigaciones que se realizan en nuestro país, por ser relevantes, se han publicado en Revistas indexadas de prestigio internacional, donde prácticamente, las llamadas universidades privadas, no tienen participación.  Señala además que, la mayoría de los académicos con grado de Doctor y con jornada completa, se concentran en las universidades que pertenecen al Consejo de Rectores de Universidades Chilenas, lugar en donde no se encuentran las universidades privadas.(3)
El poder de la prensa y la prensa del Poder.
La Funa ha permitido poner en evidencia las características que tienen los medios de comunicación hoy en Chile.  Por supuesto, que la prensa escrita se encuentra entre ellos.  Históricamente, se puede afirmar que por tratarse de un instrumento de información que necesita divulgar las múltiples acciones que realiza el hombre en la sociedad, la prensa es partidista, pero no ha sido siempre ni tendría porqué ser militante.  Desde que los medios de comunicación en Chile se han ido concentrando cada vez en menos manos y es controlado por poderosos empresarios, los que a su vez se vinculan a otras múltiples empresas y con fuertes relaciones, de variado tipo, con los dueños de las universidades privadas, la prensa ha perdido su función histórica, y se ha transformado prácticamente en vocera y transmisora de un solo mensaje y de un solo tipo de pensamiento.  Es el estado actual de la prensa en Chile, hecho que no escapa a la tendencia que se desarrolla a nivel internacional, pero que en el caso de nuestro país alcanza a niveles nunca o poco conocidos.
¿Tienen poder los medios de comunicación?  En cuanto a su instrumentalización, se puede afirmar que sí tienen poder, pero en sí, los medios de comunicación no tienen Poder propiamente hablando.  El Poder lo tienen los dueños de los medios de comunicación.  Ellos quieren que en la sociedad, sus habitantes, la “población subyacente”, piensen lo que ellos quieren que se piense, y que se cultive y se desarrolle entre ellos además, un sistema de valores que corresponde a su forma de ver el mundo.  Es más, en la mayoría de los casos, se trabaja y se manipula a tal nivel la información, que se procesa lo que Herbert Marcuse denominó “introyección”, (4) o sea, no sólo asumir como propio el mensaje que entrega el medio de comunicación, sino que además, transformarse a la vez en un defensor ciego de las ideas que se encuentran en ese mensaje.  No se debe olvidar que cerca del noventa por ciento de la prensa que se lee a nivel nacional, se encuentra en manos de la empresa “El Mercurio” de la familia Edwards, y del grupo COPESA propiedad de la familia Saieh.  Es lo que denominamos el carácter duopólico de la prensa en nuestro país.
El “militantismo” de los medios de comunicación y de los periodistas se ha hecho evidente frente a los acontecimientos que rodean a nuestra Universidad.  La mayoría de los medios, bajo las condiciones de dúopolio, han participado en una campaña diabolizadora de nuestros estudiantes.  Se les sataniza porque protestan, porque son activos, porque reaccionan contra la injusticia, porque son solidarios.  Sin embargo, no todos han tenido el mismo comportamiento.  Existen algunas radios, como la Cooperativa, la radio de la Universidad de Chile, de la Universidad de Santiago, Nuevo Mundo, que han sabido responder a correctas conductas que exige la ética periodística.  Así ocurre también, con algunos periodistas, como es el de la notable periodista del Canal 13 Carolina Urrejola, la que en el programa de noticias del mediodía, el 7 de junio, fecha de la Funa, tuvo la valentía, de encarar en una entrevista directa al Ministro Joaquín Lavín Infante y enrostrarle en dos oportunidades que ¿Acaso no se sentía él como el verdadero culpable de la acción realizada por los jóvenes de la UTEM?
Y sin embargo, se mueve
Pero, ¿por qué esta tan obscura campaña de satanización y criminilización de la movilización social, en especial en contra las acciones sociales de los estudiantes?  Tal como afirmábamos mas arriba, el fundamento central de la campaña diabolizadora se encuentra en el miedo terrible que tiene el “gobierno de la cota mil” a toda movilización social.  En verdad, no desean que se movilice nada.  En el caso del movimiento estudiantil, aspiran a establecer por decreto la no participación, la no democratización de la vida universitaria, respondiendo así a uno de los principios fundamentales en que se sustenta la reforma que quiere imponer el Ministro Lavín: el autoritarismo.  Se trata de impedir que los estudiantes desarrollen su naturaleza solidaria, que sus acciones carezcan de sentido, y que se transformen en personas obedientes, aceptadoras de cualquier principio, estableciendo verdades absolutas en la visión del mundo, tal como lo sostienen las posiciones de la matriz ideológica que caracteriza la actual administración.  Se les trata de anular, intentan llenarlos de miedo a la movilización, son estigmatizados de peligrosos, y les inculcan que nada puede cambiar.  Pregonan y publican cientos de artículos que señalan que las utopías transformadoras ya fueron superadas.  En verdad, a los empresarios les incomoda el solo hecho de que sean jóvenes movilizados.  “Violentistas”, “inadaptados”, “aproblemados”, “flaites”, “conflictivos”, son algunos de los epítetos con los que son estigmatizados por algunos medios de comunicación.  En definitiva, se trata de impedir a toda costa que en los jóvenes se procese el desarrollo del pensamiento crítico, de que los jóvenes carezcan de una literatura amplia para analizar los procesos.  Se trata de sacar a los estudiantes de las problemáticas sociales e inducirlos a aceptar prácticas paternalistas y no transformadoras.  Se trata de trasladarlos a lo superfluo, a lo secundario, y ocultar lo central, lo importante, lo trascendente.   Es lo que ha sucedido con la Funa al Ministro Lavín Infante, poniendo en el centro la “violencia” a partir de los estudiantes, y se esconden los verdaderos orígenes de ella.  Se pone el acento en el hecho de que quizás algún joven se sobrepasó en medio de caos y la trifulca del momento y no pudo controlar su indignación en contra del Ministro, cuestión que incluso podríamos criticar, pero lo que nunca aceptaremos, es que se pierda de vista el sentido, lo que representa y el objetivo de la Funa.
“No me van a amedrentar en nada”
Solo un par de horas después de la Funa, Joaquín Lavín Infante señaló a la prensa que, (la Funa) “puede haber sido un momento incómodo para mí en lo personal, pero no me van a amedrentar en nada.  La reforma a la educación superior va”.
¿Por que este tan cerrado empeño del Ministro Lavín Infante en aplicar a toda costa la reforma en la educación superior?.  ¿Existen intereses? Y si existen ¿de que tipo y de quienes?
Al parecer son dos las razones principales que motivan a que el Ministro se empecine contra viento y marea a aplicar la reforma a la educación superior.  En primer lugar, las razones estrictamente económicas.  Son muchos los millones de dólares que “se tranzan” en el negocio de la educación superior.  Los empresarios presionan al gobierno para agilizar la reforma para aumentar rápidamente sus utilidades.  El Ministro Lavín Infante es uno de ellos.  Se requiere urgente la reforma para acceder a los aportes fiscales directos.  Un reciente informe de la OCDE, reveló que Chile tiene uno de los más altos costos de educación superior del mundo.   Un ejemplo del retorno que se puede obtener son los números de Laureate, que también es propietaria de la Universidad Andrés Bello y el AIEP.   En el año 2006, los ingresos por sus operaciones en Chile sumaban 17,3 millones de dólares.   Al año siguiente superaron los 19,5 millones de dólares.  Cuando Apollo Group compró la UNIACC, valoró en 14,6 millones de dólares la marca y la relación con los estudiantes, lo que equivale al 33 % de los 44,5 millones de dólares que pagó.   Los empresarios saben que la educación superior ha probado ser un mercado anticrisis en el mundo.  Por ejemplo, en México y España, dos de los más afectados por la crisis, las soluciones para los programas de postgrado aumentaron entre un 30 y 58 %.  Saben que la educación superior es un tipo de demanda que invita mucho a las universidades empresas.  Se debe tener claro que el negocio de las universidades para los empresarios chilenos significa un movimiento de, ¡¡ 3.300 millones de dólares al año!! Y eso, que la ley, según la LOCE, las Universidades privadas no tienen fines de lucro, cuestión que ningún gobierno ha hecho cumplir, con mayor razón aún en el actual gobierno de los empresarios.
Cuando los fondos de inversiones Laureate y Apollo informaron sobre su incursión en el mercado chileno, sostiene el diario “El Mercurio” de Santiago del 17 de mayo del 2009, se apoyaron en el hecho de la estabilidad política en el país como uno de los factores más favorables.  “Apollo Global está comprometida a capitalizar el tremendo potencial que existe en la educación, y dado que es conocido por un escenario económicamente estable, sólidas cifras de matrícula y apertura a la inversión financiera, Chile es un excelente lugar para empezar”, sostuvo uno de los gerentes de la empresa.
El otro motivo, es estrictamente político.  Joaquín Lavín Infante, es un presidenciable, figura como una de las cartas más seguras de la UDI, partido al cual pertenece.  Necesita implantar una “exitosa” reforma, utilizando un despliegue propagandístico que lo hace aparecer como el “Ministro de las familias chilenas”.   Quiere utilizar su cartera al máximo, para que a través de ella, le permita potenciar su aspiración presidencialista.
Lo que debe quedar claro, es que los 12 puntos en que se desglosan la reforma a la educación superior, no son más que la expresión desarrollada de los tres principios o ejes por donde transita la política privatizadora en la educación iniciada hace 30 años y que transcurridos 20 de “democracia”, la esencia de la reforma de la dictadura no fue cambiada.  En primer lugar, el autofinanciamiento.  Esto significa que las universidades se conciben como una empresa privada que sirven un servicio y que por lo tanto, no recibe el apoyo del Estado.   En ese sentido, el Estado abandona su función docente, y no establece normas generales para su funcionamiento.  En segundo lugar, la calidad de la educación la regula el mercado.  Ello significa que las universidades abandonan su naturaleza y función histórica, desde el momento que dejan de cumplir la tarea de ser un espacio o un lugar donde se crea, desarrolla, busca y entrega conocimiento científico para dilucidar los problemas que emanan de la sociedad.  En tercer lugar, el autoritarismo.   Ello significa, que la universidad, al ser al igual que una empresa privada, sujeta a dueños, no se admite la democratización de sus estamentos, ni la participación ponderada de ellos.  Se impone el verticalismo en la estructura de poder, y se implantan concepciones ideológicas excluyentes, que cierran la posibilidad de desarrollar pensamiento amplio y crítico.
Una movilización que continúa.
Nunca antes en lo que ha sido la historia de la educación chilena, ella se ha encontrada en una situación tan decisiva.  La crisis de la educación, en cierta medida ha polarizado a gran parte de la sociedad.  Así lo saben sus actores principales y actúan en consecuencia y ordenan sus fuerzas.  Por un lado se observa que los estudiantes que bregan por la defensa de la educación pública, no sólo se componen de los universitarios.  Se suman los estudiantes secundarios, los funcionarios de los establecimientos estudiantiles estatales, las organizaciones de apoderados, funcionarios de organismos estatales que se relacionan con el tema educación, funcionarios del Ministerio, asociaciones de profesores de todos los niveles, etc.  Desde el punto de vista político, es casi desconocido el apoyo partidario a esa demanda.  De ahí que su carácter se vincula mas a la de un movimiento social, que se va estructurando a medida de su desarrollo.  Esto tiene una serie de aspectos a favor, pero también en contra.  En primer lugar, incorpora a la movilización social a sectores nuevos, y por sobre todo a los jóvenes.  Demuestra, que a pesar de todas las medidas aplicadas en contra de la movilización social, existen vastos sectores interesados en la defensa de las aspiraciones democráticas y nacionales.  En contra, que se ve expuesto a la improvisación, a la falta de conducción única lo que posibilita su dispersión.  Ello lo saben los enemigos de la movilización social.
Por otro lado, están aquellos que quieren imponer a toda costa las reformas y lo más rápido posible.  Ahí se encuentran en primer lugar, los empresarios, el capital financiero.  Para las fuerzas en pro de la privatización, constituye una gran fortaleza contar con el gobierno a su favor.  Se suman a ellos, desde el punto de vista político, los partidos oficialista UDI y Renovación Nacional.  Figuras emblemáticas de partidos de Concertación, con intereses en negocios educacionales, apoyan también las medidas propuestas por el Ministro.  Uno de sus apoyos más poderosos, lo constituyen los medios de comunicación, que ejercen una influencia extremadamente negativa.  Cuando concluimos estas líneas, nos informamos por la prensa de la creación, desde el gobierno, de un “movimiento antimanifestaciones de las universidades privadas”.   Por su nombre, sus objetivos están claro.  Defender en la calle, los objetivos privatizadores de los empresarios de la educación y del gobierno.
Sin lugar a dudas que con estas medidas tomadas por Joaquín Lavín Infante en contra de la movilización estudiantil, la indignación de los estudiantes en contra del Ministro se acrecentará más aún.  Los estudiantes también hacen historia.
Cuando termino, me acuerdo de parte de una de las mas hermosas letras de una canción de Violeta Parra: “Me gustan los estudiantes, porque son como la levadura…
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