Londres 38, un proceso inédito

casaslColectivos relacionados al sitio participan en la construcción de políticas de memoria.

Al enterarnos de la formación de una Mesa para la construcción de un Proyecto de Casa de la Memoria en uno de los sitios de tortura emblemáticos de la DINA, Londres 38, quisimos saber cómo se ha ido desarrollando este proceso. Con este fin entrevistamos a Roberto D’Orival, miembro del Colectivo de Familiares y Compañeros de los 119, quien nos contó que esta experiencia ha sido un vuelco en el tratamiento que hasta el momento daba el Estado chileno al tema. Según sus palabras, “a través de la práctica de la Mesa se ha expresado la capacidad de los colectivos de memoria y DDHH de ser actores en la elaboración de políticas de memoria. Con esta experiencia, que busca darle un sentido a lo que fue un sitio de represión y tortura, ha quedado claro que la sociedad civil siempre tiene los mejores argumentos en cuanto a los proyectos que tienen que ver con sus propias necesidades”.

Desde el momento en que el inmueble ubicado en Londres 38 (Signado en ese entonces con el Nº40 de esa calle.) fue declarado Monumento Histórico mediante un decreto exento del Ministerio de Educación, el 4 de octubre de 2005, la lucha por la memoria cobró un sentido inmediato para los colectivos relacionados con la casa y comenzaron a organizar acciones para visibilizarla.
Mientras que el inmueble fue traspasado vía permuta del Instituto O’Higginiano (Mediante un decreto del 29 de noviembre de 1978 emitido por el régimen encabezado por Augusto Pinochet, el inmueble de Londres 38 fue traspasado gratuitamente al Instituto O’Higginiano.) al ministerio de Bienes Nacionales el 2007, los colectivos fueron parte de un proceso de resignificación del sitio, ocupando el espacio con velatones, ritos de sanación, conmemoración de la lista de los 119 con la denuncia de la constancia de los montajes comunicacionales, entre otros.

En este contexto surgió la confrontación de dos proyectos antagónicos: uno, el proyecto de Instituto de Derechos Humanos del actual gobierno chileno, que pretendía emplazarse en este recinto; otro, los proyectos de los colectivos de generar un espacio de Memoria. Tras el fracaso del proyecto de Instituto de DDHH que tenía como sede la casa de Londres 38, se formó una Mesa el 15 de octubre de 2008, donde fueron convocados los tres colectivos relacionados con la casa, Memoria 119, Londres 38 y Colectivo de Familiares y Compañeros de los 119, además representantes del gobierno de la Comisión Presidencial de DDHH, de la Intendencia de Santiago, del programa de DDHH del Ministerio del Interior, del Museo Histórico Nacional, del Ministerio de Bienes Nacionales (quienes presiden la Mesa) y un equipo de FLACSO-Chile, a cargo de la secretaría técnica.

Una vez establecida la Mesa, Roberto D’Orival nos explicó que los colectivos solicitaron la incorporación, de manera formal, de dos miembros del Programa Domeyko de la U. de Chile, la psicóloga Isabel Piper y el historiador Mario Garcés. Se sumaron también, a partir de la iniciativa del Colectivo de Familiares y Compañeros de los 119, los sobrevivientes de Tejas Verdes y familiares de Detenidos Desaparecidos de La Legua.

A juicio de Roberto, la línea central del Proyecto para Londres 38 que se ha estado desarrollando, ha sido una continuidad desde el Encuentro de las Memorias organizado en Noviembre de 2007 por el Polo Izquierdo de la Memoria, en el marco del 1er Congreso Nacional de DDHH, organizado por la Asamblea Nacional por los DDHH. Roberto D’Orival piensa que es necesario desarrollar los elementos que están en contraposición de lo que fue esta casa: luego de haber sido un centro de tortura, que pase a ser un centro de defensa de los derechos humanos; de haber sido un lugar clandestino, que pase a ser un lugar abierto, etc. Además -nos dice Roberto- que por ser responsable del terrorismo de Estado que ahí se aplicó y como una forma de reparación, este edificio patrimonial debe ser subvencionado por el Estado, pero con autonomía administrativa. Debe salvaguardar las memorias que esta casa contiene, llámese testimonios personales, proyectos políticos y expresiones de resistencia que por su carácter liberador y emancipador fueron el blanco de la respuesta violenta y de represión indiscriminada ejercida durante la dictadura militar. Roberto concluye diciendo que la Mesa ha trabajado en la elaboración de objetivos que transformen este sitio en una Casa de la Memoria, discusión en la cual los argumentos de la sociedad civil han prevalecido, instaurando como eje orientador del proyecto, el proceso participativo.

Hasta la fecha se ha acordado que la misión de la casa es la construcción y resignificación de las memorias relacionadas con el lugar, así como apoyar y estimular los procesos individuales y colectivos de elaboración, transmisión y resignificación de la memoria. Y que la casa debe asumirse como un espacio de promoción de la cultura de los derechos humanos.

Pensamos que así como se ha desarrollado el proceso, es posible que el peso de la experiencia de los colectivos logre aportar en las políticas de memoria que hasta ahora han sido una deuda de los gobiernos de la concertación, que no han sabido resolver los conflictos ligados a nuestra historia. Con la monumentalización de la memoria, esta se ha despolitizado y relativizado, desconociéndose la responsabilidad de los actores civiles, militares, empresariales, de los medios de comunicación y otros, que gestaron el golpe militar y la implementación sistemática e institucional de la violación a los derechos humanos.

En los próximos meses esperamos que la comunidad de Santiago y la sociedad chilena puedan identificarse y sentirse parte de este proceso que se inaugura, proceso de recuperación de la memoria histórica, valorizando los hechos del pasado reciente, desarrollando la consciencia crítica, para poder ser efectivamente ciudadanos y actores protagónicos en las decisiones políticas. Para que éstas se traduzcan en mayores espacios y más participativos de democracia: decidiendo efectivamente sobre los aspectos económicos, políticos y culturales que constituyen concretamente la vida nacional.

Decidir sobre qué tipo de institucionalidad nos organiza y regula, opinar sobre el respeto a los derechos humanos, incluyendo por ejemplo los derechos medio ambientales en relación al modelo de desarrollo, a los principios que orientan la distribución de la producción del país, etc. En definitiva, cómo la memoria deja de ser un fetiche o un artículo de museo y se entiende como un insumo básico para dirimir en conflictos y contribuir a la formación de una nueva sociedad.

Polo Izquierdo de la Memoria,
Santiago, 15 de abril de 2008.

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  1 comment for “Londres 38, un proceso inédito

  1. 17 Abril 2009 at 22:17

    Muy bueno el artículo, sólo precisar que la Mesa de trabajo no fue una iniciativa del gobierno sino que fue una propuesta presentada por el Colectivo Londres 38 , finalmente, acogida por las autoridades.
    En cuanto a la resignificación del lugar ha sido muy importante la construcción de un memorial a lo largo de la calle Londres entre Alameda y Paris, intervención que también fue iniciativa del mismo Colectivo.
    Más información sobre el trabajo de la mesa y otros proyectos relacionados con Londres 38 se puede encontrar en el sitio http://www.londres38.cl

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