Liceos de Excelencia o Máquinas de producir suicidas

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Por Li Chong, estudiante de Derecho. U de Valparaíso.

La ideología dominante, a la hora de establecer cualquier relación social, a la hora de imponer sus criterios no puede dejar de permear hasta lo más básico de la existencia humana. Y es así como, en la educación, a la hora de alcanzar una meta que se estima deseable —esto es, la educación impartida garantizando su carácter de apropiada, lo que algunos han dado en llamar “educación de calidad” como si se tratara de otro bien comerciable —el pensamiento monopólico contemporáneo, el neoliberalismo, estima a la competencia como el medio para conseguir cualquier fin.

Una concreción de ello son los así llamados “liceos de excelencia”. Las innumerables objeciones a su existencia pueden condensarse en las siguientes: establecer esa separación implica dar por descontado que hay liceos que no tienen excelencia;aumentará la segregación; alimentará los prejuicios contra los favorecidos; generará nuevas especies de postergados; no hace llegar la excelencia y la calidad a todos los sectores.

Pero hay una crítica que nadie ha deslizado: la introducción del concepto de la competencia tanto para acceder como para mantenerse dentro de dichos liceos podría tener consecuencias insospechadas.

Hemos de considerar, en primer lugar, que aquellos que postulen a dichos liceos no serán precisamente los actuales estudiantes de los carísimos y elitistas colegios de rancio abolengo donde se han educado —y replicado en su ideología —los miembros más privilegiados; los que han de ocupar los lugares propios de los beneficiados de una sociedad de opresores y oprimidos. No, no nos engañemos. A estos nuevos liceos postularán aquellas personas que buscan ascender de posición social, a fuerza de trabajo —trabajo en exceso, muchas veces —actuales clientes de los colegios particulares subvencionados donde el pago por mes ronda desde los 30 000 a los 60 000.

Obviamente, por ser éstos liceos escasos, la demanda será alta, y como se podrá aplicar la selectividad sin contemplaciones, la puja por llegar a ellos será descarnada, así mismo la disputa por mantenerse dentro del mismo y no generar una nueva vacante.

¿Qué ocurrirá con aquellos jóvenes de 13, 14, 15 años que se ven expuestos a tales presiones? Aquellos que sucumban ante la fuerza de las circunstancias, que no puedan dar el ancho ante las severas exigencias por alguna deficiencia en su formación anterior, sencillamente se verá ante el fracaso, y con ello, se verá de retorno al circuito de los liceos de no-excelencia, y por tanto frustrados todos sus planes futuros.

Es muy probable que veamos excelentes resultados SIMCE y PSU. Pero también un gran número de intentos de suicidio de alumnos y ex alumnos de dichos planteles; aumentos de los cuadros de estrés y depresión, en fin; el exagerado aumento de patologías mentales producto de someter al agobio del libre mercado, de la competencia descarnada, a estudiantes que, se suponía, iban a las escuelas a aprender, no a competir. En definitiva, veremos la flor de la juventud volverse mustia producto de los mercaderes, que creen que la mano invisible todo lo puede. Este, por cierto, es una de las razones que explican la alta tasa de suicidios en el Japón, donde, precisamente, el sistema educativo está construido sobre la misma lógica.

Para un grupo ideológico que valora tanto la vida, y hace de su privación un tabú, ¿Habrá de oponerse de la misma tenaz manera cuando quien sostiene la daga es, precisamente, el fundamento de toda su teoría ética? ¿O hemos de seguir tolerando que se desnaturalice la alegría de aprender, reemplazándola por la presión de caer presa del fracaso?.

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  4 comments for “Liceos de Excelencia o Máquinas de producir suicidas

  1. Eduardo Vargas
    26 Octubre 2010 at 10:52

    Bueno…y tu que propones???, veo que solo reclamas???, creo que cuando entres a trabajar, por que supongo que aun no trabajas, te daras cuenta que el mundo es pura competencia y en la naturaleza los animales tambien compiten y lo que es mas relevante, compiten por la VIDA, asi que esto es normal en nuestra vidas. Lo de la presion solo depende de los padres y no del sistema educativo. En el Instituto nacional no he sabido de suicidios por fracasos y ahi la presion es GRANDE y bien GRAAAANDEEEE. Asi que en vez de llorar aporta y sigue @educacion2020 y apuesta por una educacion mejor y equitativa.
    No llores,,,ACTUA!!!

    @edovargas71

  2. fernando
    26 Octubre 2010 at 17:39

    Aun cuando es de un lenguaje generalizador, coincido con su opinión sobre los posibles efectos que pueden provocar estos estos establecimientos. Es la politica nefasta de promocionar a los mas fuertes, quienes en el futuro podran proteger a los mas debiles.
    La pobreza se define hoy como una pobreza de oportunidades y estas politicas no promoveran en nada eso, quizas lo haran en el sentido de aumentar tendencias de poder de un determinado sector. La historia muestra otras sociedades que terminaban matando a los debiles, para que perjudicaran el crecimiento.
    Creo que no solo existen suicidios fisicos, sino que tambien sociales, aquellos mas “debiles” seran los que lo vivan. Depresiones de distinto tipo, situaciones medicas que seran sicosomaticas, en resumen una poblacion triste
    Tampoco creo la propuesta 2020 apòrte mucho, que sea novedoso o que no se haya hecho o dicho Falta biologia a la propuesta

  3. Sebastián
    27 Octubre 2010 at 21:01

    Pienso que estar a favor o en contra frente a una política insustancial que no cambia en nada el panorama actual es un tanto absurdo, sin embargo, estoy de acuerdo con tus planteamientos.
    Eduardo, ¿ahora te crees DARWIN para afirmar con tanta severidad que la competencia es parte de la vida? Si supieras más, hay relaciones bióticas de cooperación en los animales y plantas, un ejemplo claro es el liquen o las remoras con las mantarayas, o si quieres más cercanía evolutiva el chimpancé y lo primates que viven bajo un sistema social de mutua cooperación.
    La competencia exclusiva y dominante en nuestra sociedad es una modelo impuesto por unos pocos y que los demás (quizá por falta de educación) hemos aceptado y lo que es peor lo hemos avalado durante todo este tiempo en el ámbito educativo, lo cual es un error y no lo digo yo lo dicen un sin número de expertos que incluso han venido a nuestro país.

  4. 7 Diciembre 2010 at 7:13

    Cabe agregar que las comunidades no humanas no se cooperan, se colaboran Sino observe a un grupo de gallinas cuando se les tira trigo, emiten sonidos de comunicación que permiten a otros saber que hay alimento disponible, colaborando con otros.
    Un concepto de calidad educativa, natural es lograr poblaciones escolares que sean fuertes emocionales, atendiendo ademas que con salud médica, con salud mental
    Esto es mas caro y menos inmediato

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