La persistencia de ser “nini”

Foto: alobos Life (Flickr bajo licencia CC)

Por Gustavo Cabezas

Los ninis* son personas jóvenes que en un momento del tiempo no se encuentran trabajando ni estudiando, estando en condiciones de hacerlo. Según un informe, que abarca 18 países latinoamericanos, equivalen al 17,4% de los jóvenes entre 18 y 24 años. Este mismo informe indica que proporcionalmente hay muchas más mujeres que hombres en esta situación y que a mayor edad esta diferencia tiende a acentuarse en ellas y a reducirse entre ellos, es decir, para los hombres la situación de nini tiene un carácter más coyuntural, mientras que para las mujeres podría ser una situación de largo plazo. Adicionalmente, la proporción de ninis es mayor en las zonas rurales que en las urbanas, diferencia que se explica principalmente por las mujeres. A menor nivel de escolaridad alcanzado por los jóvenes entre 18 y 24 años, mayor es la proporción de ninis para ambos sexos.

Para Chile, la Encuesta CASEN 2011[1] muestra que los ninis, personas entre 15 y 30 años que no estudian ni trabajan y que no están buscando empleo, representan al 15,6% de la población de ese tramo etario. Lo que implica que en el 12,9% de los hogares del país tiene al menos un integrante en esta condición. El 74% de los ninis es mujer, tienen un promedio de 10.8 años de escolaridad y el 50% se concentra en los primeros tres deciles de ingreso autónomo per cápita. Pero ¿qué más sabemos de los ninis? No mucho. A través de un estudio exploratorio que llevamos a cabo en el PNUD Chile intentamos profundizar, por medio del análisis de una cohorte de estudiantes secundarios con datos desde el 2003 al 2011, en el conocimiento que se tiene de los ninis en materias como educación, características de sus hogares y trayectorias laborales.

Cuatro son los principales resultados de nuestro estudio. El primero es haber encontrado evidencia de que, al menos para esta cohorte, la condición de nini no es una situación temporal o contingente, sino más bien un estado de más largo plazo caracterizado por repetidos estados de nini.

El segundo resultado, es haber encontrado relaciones estadísticamente significativas entre variables de trayectorias educativas y la condición de nini. Se encontró, por ejemplo, que variables como el haber repetido en la Enseñanza Media o Básica o el desempeño académico que se tuvo al egresar de la Enseñanza Media, ambas medidas el 2005, tienen un impacto en la probabilidad de ser nini el 2011. No es claro cómo estas variables influyen en el resultado, como para hablar de relaciones causales, sin embargo, la evidencia presentada es un punto de inicio ante la escaza literatura existente.

En tercer lugar, se encontró que la condición de nini no es el resultado de una situación laboral puntual de un periodo. El seguimiento permitió observar que los ninis y sus pares no ninis tienen trayectorias laborales completamente distintas. Ambos grupos, a pesar de tener una trayectoria educacional similar, tienen una aproximación al empleo, en cuanto a participación, precariedad y nivel salarial muy distinta. La brecha es clara y creciente a partir del año 2005, lo que significa que ya desde que egresan de la Enseñanza Media hay diferencias.

El cuarto resultado es no haber encontrado diferencias significativas por sexo. Las brechas salariales y en la participación laboral se encontraban en el grupo de los no ninis, así mismo como no se encontraron diferencias significativas en el número de veces que fueron ninis. Los ninis hombres y mujeres parecen ser mucho más similares que los no ninis. Esto a pesar de que se podría especular que las razones para ser ninis en las mujeres pueden ser distintas que en los hombres, como lo sería el cuidado de los hijos(as). Respecto a esto último, esta revisión adolece de desconocer si las jóvenes tuvieron hijos, cuándo o el número de estos. Es desconocido cómo la omisión de esta variable genera un problema de sesgo, tanto en su tamaño como dirección.

La situación de los ninis y en general de la juventud es una preocupación para los gobiernos. Existe un conjunto de políticas de empleo y educación enfocado en la vinculación con el trabajo y la capacitación y a garantizar la educación secundaria completa y el acceso a la educación superior, entre otras. Sin embargo, la particular situación y las trayectorias de este grupo representan un desafío de mayor complejidad para la política pública, ya que son jóvenes que no pueden ser entendidos como simples desempleados que no estudian. Antes de comenzar a pensar en posibles intervenciones, como transferencias condicionadas o programas de capacitación, solo por mencionar dos ejemplos, es necesario profundizar en el conocimiento de las causas para responder importantes preguntas como: ¿por qué el salario de los ninis es siempre menor, incluso aun antes de las diferencias por experiencia laboral? ¿Son jóvenes con menor productividad? ¿La repitencia y menor desempeño académico están asociados a carencias en habilidades blandas y/o cognitivas que impactan en su productividad? ¿Son jóvenes que se auto – excluyen del mercado laboral o son personas que la sociedad inevitablemente excluye?

El primer paso para avanzar hacia una política de ninis, y la mejor contribución que se puede hacer actualmente, es la generación de datos longitudinales para comprender las causas que están detrás de esta condición, ya que los datos de corte transversal no pueden ofrecer la real dimensión de estos jóvenes. El problema es que este tipo de encuestas son costosas y la generación de datos administrativos es, además, un proceso de lento aprendizaje. Sin embargo, ¿no vale invertir en un grupo de personas que representan casi un quinto de la población joven de América Latina?

[1]Encuesta de Caracterización Socioeconómica. Es la principal encuesta de Chile, a cargo del Ministerio de Desarrollo Social, tiene el objetivo de conocer periódicamente la situación de los hogares del país y evaluar el impacto de la política social en ellos. Se lleva a cabo desde 1985.

* Su nombre deriva de “Ni trabaja ni estudia”. En Inglés NEET (Young People Not in Education, Employment or Training).

Esta columna está basada en el artículo “Los ninis desde sus trayectorias educativas y laborales. Seguimiento a una cohorte de estudiantes“.

Fuente: Humanum

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