La historia del documento enterrado en el ex campo de prisioneros de Chacabuco por casi 40 años

escrito por M.Eliana Vega
cartachacaPala en mano y la convicción de que encontrarían el documento que un día de octubre de 1974 habían enterrado en el campo de prisioneros políticos de Chacabuco, dos penquistas, Eduardo Godoy  e Iván Salazar, realizaron la excavación que permitió ubicar dicho tesoro histórico, que de paso se convirtió en uno de los momentos más emotivos del reencuentro de ex chacabucanos, que se vivió el fin de semana pasado en la II región.

La mañana del domingo 24 de noviembre, Eduardo Godoy no podía contener sus nervios. Ya en el bus que nos conducía a la ex oficina salitrera de Chacabuco, convertida en campo de prisioneros durante la dictadura de Pinochet, hablaba de lo que haría ese día: buscar un documento que junto a sus compañeros de reclusión habían enterrado en la casa que ocuparon. Esa era su única meta y el objetivo del viaje que lo llevó desde Chiguayante, en la región del Bío Bío, hasta el desierto nortino.

Por eso, apenas llegamos a Chacabuco, Eduardo junto uno de sus compañeros de morada en ese tiempo, Iván Salazar, se dirigió hasta el pabellón 23 y en la casa 7 se inició la búsqueda. Fue un momento especial. Emotivo y hasta épico.

Eduardo Godoy estaba convencido que el entierro se había hecho dentro de la pieza que usaron como cocina. Pero Iván Salazar tenía claro que el lugar era otro: a la entrada de la cocina, en el lado derecho. Lo dijo sin titubear.

Sin embargo, probaron primero en el primer punto. La tierra dura los convenció que allí no sería posible excavar. Con gran emoción y una cuota de incertidumbre, se trasladaron al otro sitio. Iván enterró la pala y a escasa profundidad chocó con algo. Tanta fue la emoción que dio una palada muy fuerte y quebró el objeto que estaba escondido. Entre los vidrios rotos de la botella, apareció un pequeño frasco con un papel adentro. Casi llorando, Eduardo lo tomó. Era el documento que habían enterrado hace casi 40 años…

Eran cerca de las 13:00 horas del domingo 24 de noviembre. Afuera, el sol inclemente pegaba fuerte en las solitarias callejuelas de la ex oficina salitrera. Pero en la casa 7, había alegría. Con los restos de la botella y el documento en un par de bolsas plásticas en sus manos, Eduardo Godoy parecía no creer en el hallazgo. Debió esperar casi 40 años para ese momento.

“Esto es parte de la historia, no es mentira, estuvimos acá, vivimos acá. Felizmente lo encontramos”, comentaba y una sonrisa iluminaba su cara.

Y luego explicaba había estado equivocado en el lugar y que Iván Salazar tenía la razón. “A mí me quedó en la memoria que lo habíamos enterrado dentro de la cocina en la entrada, ahí estaba mi confusión porque en realidad estaba a la entrada de la cocina, en una pieza que usábamos como sala de entretención”.

Tres hojas de papel oscuro, escritas a mano, constituyen el documento que le quitaba el sueño a Eduardo Godoy. “Nosotros, los que habitamos esta casa, quisimos dejar un documento histórico, algo que indicara que nuestra pasada no había sido gratuita, algo que indicara que habíamos estado aquí…”

Prepararon muy bien ese momento e, incluso, se comprometieron a que si alguno regresaba a Chacabuco, buscara la botella, la desenterrara y dejara otra de recambio.

Sin embargo, en esta ocasión optaron por llevársela y entregar el mensaje a la Corporación Memoria Ex Prisioneros Políticos de Chacabuco para que lo conserve.

En el escrito, no aparecen los nombres de quienes idearon este hito de la memoria, sólo los partidos a los cuales pertenecían. “La sensación que tenía yo- relata Godoy- era que habíamos puesto nuestros nombres y creo que no lo hicimos por precaución, en vista de la situación de ese entonces…”

Iván Salazar también tiene nítidos recuerdos del momento en que decidieron dejar su testimonio escrito bajo la arena del desierto de Chacabuco.

“Lo recuerdo bien porque habíamos estado discutiendo la noche antes que estaba anunciado que nos iban a trasladar a otro campo. Pensamos en dos lugares para enterrar la botella: uno era en la cocina, pero estaba duro el  terreno y el otro era el sitio donde finalmente la dejamos porque estaba más fácil para excavar”, relata.

Pero hubo otro mecanismo de protección que emplearon por si su tesoro caía en manos indeseables: en la gruesa botella de vidrio oscuro, pusieron una etiqueta donde se lee: Veneno y al lado una compleja fórmula. Según Salazar, esa idea se le ocurrió al farmacéutico con quien compartían la prisión. “Tiempo nos sobraba para pensar”, agrega sonriendo.

Sobre el sentido de la carta mensaje, explica:  “Tiene el sentido de esperanza y el espíritu combativo que teníamos aun estando en esas condiciones y la esperanza de que algún día se construya una sociedad con valores diferentes a lo que hoy tenemos…”.

Además de Salazar y Godoy compartieron la casa 7 otros cuatro prisioneros políticos.

De regreso al teatro de Chacabuco, donde se realizaba el acto de cierre de este encuentro con la memoria, varios de los asistentes se acercaron a Eduardo e Iván y les preguntaban: “¿La encontraron?” . Entonces, Eduardo levantaba su mano y exhibía las dos pequeñas bolsas con su preciado contenido. Adentro, los recibía un espontáneo aplauso… La emoción se prolongó durante la lectura del documento chacabucano que permaneció enterrado 39 años esperando ser rescatado…

El mensaje

A la caída del gobierno popular, encabezado por el compañero Salvador Allende, se instaura en Chile una feroz dictadura que estremeció al mundo por su crueldad y terror. Miles fueron los muertos a lo largo del país, otros tantos desaparecidos, así mismo llenaron las cárceles y campos de concentración con más de diez mil presos políticos.

Sólo por este campo de concentración pasaron 1284 escogidos dirigentes de la izquierda, incluyendo jóvenes menores de edad y ancianos en sus extremos.

Vivieron y sufrieron aquí hombres de diferentes regiones del país (De Copiapó, Antofagasta, Valparaíso, Santiago, Colchagua, O’Higgins. Linares, Chillán, Bío Bío, Concepción, Arauco, Osorno).

Llegaron a este desolado lugar, símbolo de la explotación de los obreros del salitre, obreros, campesinos, empleados, intelectuales, profesionales y estudiantes que se distinguieron por su alta moral y la solidez de sus principios.

La soledad de la pampa cobró vida con la actividad creativa de los artesanos y artistas, que nacían al amparo de la soledad en los días de cautiverio. Memorables fueron los show que alegraron domingo a domingo los días de cautiverio. Nadie olvidará La Chingana, las fogatas, las obras teatrales (Circo, obras teatrales como Kalzon City, El mundial, etc, etc . y la febril actividad de los talleres artesanales) (sus variadas exposiciones, cobre madera, telar, ónix, cromo níquel).

Como nadie tampoco olvidará las torres con sus uniformados y fusiles apuntando, la alambrada, las odiosas formaciones a pleno sol o al frío de la noche, los allanamientos y el pillaje, la canción nacional y su agregado irónico “nuestros nobles…”

Como tampoco nadie podrá olvidar el escuálido rancho, las migajas de pan, las moscas y sus derivados, las úlceras, neurosis.

Pero todo se superaba, con dignidad y moral se organizaron por casa, pabellón y campo y todo unido al Consejo de Ancianos que fue su máxima organización y este creó servicios públicos para los detenidos tales como: Bienestar, Policlínico, Escuela Biblioteca, Arte, Asociación deportiva, Dpto. de Aseo, administración, cooperativa artesanal, etc. etc.

Son acontecimientos memorables para cada uno, el homenaje a los compañeros mártires, el digno minutos de silencio del día 11 de septiembre del 74, la lealtad y nobleza de las compañeras que viajaron miles de Kmts, el fusilamiento de los perros llegados al campo, las misteriosas explosiones de las minas que rodeaban el campo, los días sin agua.

Aún cuando permanecieron solo en este lugar más de un año, nadie se consideró más o menos libre que el resto de sus hermanos de clase, pues era la patria una inmensa cárcel.

El compromiso por la libertad jamás fue un anhelo individual sino un compromiso de combate junto al pueblo.

Hasta ellos llegaba el aliento constante y creciente de la, solidaridad de los trabajadores del mundo y sus vanguardias políticas y países y pueblos democráticos y organizaciones internacionales, por medio de la voz amiga y hermana de Radio Moscú, Habana, Progreso, Berlín, etc, etc.

Hoy, al ser trasladados a otro campo de Concentración, se marchan con la convicción del inevitable triunfo de la revolución socialista para días no lejanos.

Compañeros, en sus mentes está presente la necesidad de la victoria inevitable.
“Necesitamos sólo una victoria… LA FINAL”

PARTIDO COMUNISTA DE CHILE
PARTIDO SOCIALISTA DE CHILE
MOVIMIENTO DE IZQUIERDA REVOLUCIONARIA
MOVIMIENTO DE ACCION POPULAR UNITARIA

OCTUBRE DE 1974.

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  1 comment for “La historia del documento enterrado en el ex campo de prisioneros de Chacabuco por casi 40 años

  1. Yerko Godoy
    25 Junio 2015 at 18:32

    Es mi padre el que aparece en la foto, estoy orgulloso de el, esa visita a los campos de prisión de chacabuco cerro un ciclo en su vida, de el aprendí grandes cosas.A mas de un año de su deceso dejo un gran legado en su familia como en quienes lo conocieron.
    “UN PUEBLO SIN MEMORIA NO TIENE FUTURO”.

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