LA BOMBA DE TIEMPO…y el Diario “El Llanquihue”

Por Héctor Kol / Sin Represas… Sin Salmoneras

En la tercera semana de Abril de este año, varias organizaciones mapuche-huilliches, sindicatos de trabajadores, organizaciones ciudadanas, fundaciones conservacionistas y ONGs defensoras del medioambiente, aparecieron entre los firmantes de un inserto publicado en la prensa nacional acerca de las características como “Bomba de Tiempo” que presenta la mítica Industria Salmonera 2.0 , recientemente “resucitada” a costa de la Privatización del Mar Austral y de una propaganda liderada por el Ex Diputado salmonero Pablo Galilea, hoy Subsecretario de Pesca.

A la luz de los datos que expone el inserto, se demuestra lo fraudulenta que resulta tal “resurrección” de la Industria Salmonera, tanto en los aspectos laborales como ambientales e incluso productivos.

En efecto, mientras el Diario salmonero “El Llanquihue” de Puerto Montt, haciendo ejercicio inmoral de la profesión, edición tras edición anunciaba el milagro de la resurrección salmonera, 400 trabajadores de la empresa MULTIEXPORT eran despedidos por “necesidades de la empresa”. A ellos se les sumaron otros 340 “contratistas” también víctimas de la resurrección de MULTIEXPORT… Hay milagros francamente dolorosos…

El día 1 de Mayo, otros 200 trabajadores salmoneros, dependientes de la empresa VENTISQUEROS, se encontraban también desempleados por las mismas “necesidades” inherentes a la resurrección salmonera: la “necesidad” de deshacerse de sus trabajadores sindicalizados. Por Puerto Chacabuco, Aysén, donde se levanta una olla común para alimentar a ex – trabajadoras salmoneras, tampoco ha llegado la “resurrección”….

Igualmente, el inserto Salmón-Bomba apunta a la especulación financiera que existe tras la expansión de la Industria especialmente en Aysén. Así, se da cuenta de que los servicios públicos (in)competentes ya han aprobado, para los distintos centros salmoneros, una producción total de 1 MILLÓN DE TONELADAS DE SALMÓNIDOS, una espectacular producción que requeriría, para su obtención, la captura de entre 5 y 10 MILLONES DE TONELADAS DE PESCA SILVESTRE para la fabricación de los alimentos artificiales que necesitaría tamaña producción de salmones en Chile. Una pesca que no existe en el Pacífico Sur.

¿Para qué se piden nuevas concesiones, entonces? Para vender la parcela de agua, según el inserto, la misma parcela por la que los salmoneros pagan a $ 7 (7 PESOS) el metro cuadrado al año y que pertenecía a todos los chilenos hasta el 10 de Marzo del año 2010, cuando el gobierno de la Presidenta Bachelet decidió privatizarlo para que los bancos privados pudieran cobrar las deudas que con ellos mantenían (sin posibilidad de pago) los “exitosos” y ahora “resucitados” salmoneros.

En el inserto se advierte, también, de los daños que esta industria tóxica causará en Magallanes donde aún cuando sólo operan hasta la fecha menos de 10 centros salmoneros, ya se han registrado casos de virus ISA desde el año 2008 en adelante. En el inserto, los redactores se preguntan: ¿Qué pasará cuando una parte de las 1.600 concesiones salmoneras solicitadas entren en operación?

La respuesta es obvia: pasará, en un par de años, lo que en las X y XI Regiones los salmoneros causaron tras 20 años de contaminar el mar y destruir las comunidades costeras, tras 20 años de tráfico de influencias y de subsidios estatales, tras 20 años de construcción de un Estado Salmonero desde el paralelo 42º latitud sur hasta la Tierra del Fuego.

Los cacareados “nuevos reglamentos sanitarios” que regularán a la Industria Salmonera (si es que existe) son el resultado, también, del ejercicio inmoral de la profesión de periodista, del lobby del Departamento de Acuicultura de la Asociación de Bancos (más conocido como Salmon-Chile) que impuso 48 de sus 54 propuestas a la Mesa de Trabajo Salmón que coordinó quien ahora es GERENTE DE AQUACHILE, Felipe Sandoval. Los resultados de tales reglamentos son los previsibles: los mismitos del año pasado y del antepasado….

Cuando Hernán Osses, periodista del Diario El Llanquihue, llegó hoy a una conversación amistosa que iba a tener con otro periodista de ese diario y me preguntó acerca de la entrega de firmas contra el proyecto HIDROAYSÉN que recién había hecho yo en las oficinas de la Intendencia Regional, me extrañó. Los diarios de la cadena El Perjurio no dijeron una palabra acerca de las manifestaciones anti-represas del 26 de abril… Sin embargo, uno de los principales periodistas del diario salmonero aparecía ahora para preguntar por algo mucho menor relacionado a las represas. Duró un minuto su interés…después de eso, Hernán Osses comenzó un interrogatorio propio de un agente de la CNI o de la ANI, con grabadora en mano, sobre por qué mi apodo, de dónde lo había sacado, de por qué lo usaba, dónde había estudiado. Me dijo que personalmente fue a preguntar por mí a la Universidad donde aprendí lo que él no aprendió en la suya…

Fue en el Diario El Llanquihue donde otro periodista, Marcelo Galindo, sirvió de caja de resonancia para las imaginativas tesis del fiscal Coronado, que asaltó mi casa y otras 7 en Agosto del año 2009, cuando estábamos a punto de echar abajo la Ley de Privatización del Mar de la Presidenta Bachelet. Hoy, otro periodista del mismo diario que hace poco más de un año sirvió de medio de difusión para un montaje que trató de involucrarme en el atentado o auto-atentado incendiario a Salmon-Chile, se encuentra indagando acerca de mi trabajo, mis estudios y hasta mi nombre y apodo… ¿Para qué y para quién?

Quizás si otro asalto a mi vivienda se encuentra en preparación, para robarme otra vez los computadores que almacenan la información que yo publico y que El Llanquihue oculta o distorsiona. Quizás si Hernán Osses cumpla ahora el rol que antes cumplió su colega Galindo: ser el parlante de la desesperación de los corruptos por no ser capaces de provocarme miedo.

El Diario El Llanquihue es OTRA Bomba de Tiempo y desde ya lo responsabilizo, como medio de desinformación y de propaganda salmonera, por cualquier daño que se me cause, a mí o mi familia, así como fue co-responsable de la tragedia ambiental y social que se causó en el Mar Interior de Chiloé la industria para la que trabaja. Quizás si los montajes destinados a proteger a la mítica industria también han “resucitado”…

Héctor Kol
(Aunque te pese, Hernán Osses)

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