Jorge Semprún es inmortal

por Juan Schilling

Jorge Semprún acaba de morir a la edad de 87 años. A pesar de que fuentes inobjetables de todo el mundo incluidas las de su España natal anuncian la desgraciada noticia existen motivos para dudar de la misma.

Puedo concebir dos situaciones en las cuales su muerte resulta imposible.

La primera es que Semprún haya fallecido en el campo de concentración de Buchenwald y su reciente biografía “Lealtad y traición“ sea solo un libro de ficción y sus 10 años de lucha clandestina, su militancia y su expulsión del PC los libros y guiones cinematográficos escritos, no haya sido más que el fruto de una ensoñación fugaz antes de desaparecer en humo en la colina del Ettersberg. Es decir, algo como lo que ocurre en el cuento “Lo que pasó en el puente del grito del búho” de Ambrose Bierce o en la película “La última tentación de Cristo” de Martin Scorsese.

La segunda es que Semprún, en Buchenwald, haya dejado atrás a la muerte y vaya marchando de prisa con ella a sus espaldas, alejándose de ella, como el mismo supone en “La escritura o la vida”, al contrario de lo que sucede con todos los mortales que la tenemos al acecho en algún desfiladero por el que habremos de transitar en el futuro.

Sin embargo, esta segunda posibilidad entraña también cierto peligro. Podría ser que la muerte desgastada y raída con un hálito cada día más débil haya cobrado de repente un segundo aire y aprovechando la lentitud del sabio octogenario le diera alcance para completar su gavilla de tres sobresalientes escritores: Gonzalo Rojas, Ernesto Sábato y Jorge Semprún.

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  2 comments for “Jorge Semprún es inmortal

  1. Renard Betancourt
    9 Junio 2011 at 14:27

    Excelente nota respecto de un hombre de pensamiento crítico y acción como fue Jorge Semprún, hombre comprometido con las causas justas del Siglo XX, uno podía discrepar de él en muchos puntos, pero su agudeza, lucidez y compromiso merecían y merecerán siempre todo nuestro respeto. Juan Schilling en su breve crónica logra estampar el sentido de una vida alucinada.

  2. Edelmira Carrillo
    9 Junio 2011 at 14:59

    Genial el artículo..Semprun no se muere, nos deja su legado de sabiduría serena , de su condición de hombre culto sin límites que te desafía a saber y conocer, un optimista rabioso que nunca abandonó su fé en la decencia y en la capacidad de bondad del ser humano aún en las condiciones más extremas de vida como los campos de concentración nazi. También nos habló del mal, de la esencia del mal que caminó libremente por esos campos de concentración y que camina hoy en Irak, en Africa, en Asia, en Chile y Latinoammérica, no con el rostro brutal que él conoció, sino con el rostro disfrazado “del orden y justicia burgués”.. Estuvo siempre en la lucha política, en la lucha intelectual…está ahora y por siempre con nosotros…
    Hasta pronto don Jorge…

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