Gabriel Boric, presidente FECH: “Lo que no podemos permitir es entregarnos a la iniciativa de las actuales instituciones”

{link url="http://www.flickr.com/photos/nerraz/" target="_blank" rel="nofollow"}Foto: nerraz{/link}

Carlos Phillipe / Mediapinta

Gabriel Boric Font fue electo hace poco como el nuevo presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile para el 2012. Superó con un 30,52% a la lista encabezada por la comunista Camila Vallejo (29,10%). El militante de la Izquierda Autónoma anuncia que la Confech integrará a las Universidades privadas, siempre y cuando cumplan ciertos requisitos. Tales como; federaciones democráticamente electas sin la intervención de las autoridades, con estatutos y que se sumen al trabajo anterior de la Confech.

Además, el estudiante de derecho de 25 años explica que el movimiento estudiantil se encuentra en un momento de reflexión que tomará otra dimensión en la próxima asamblea de la orgánica el 21 de enero en Temuco, donde confirmará  la convocatoria ya realizada para el 25 de marzo, donde los estudiantes ofrecerán un balance y las proyecciones para este año. De momento lo concreto es que el movimiento estudiantil busca relacionarse con otros actores sociales y pide la renuncia del Ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter.

¿Por qué atacar a Hinzpeter?

La Confech evalúa que Hinzpeter es una piedra de tope para la libertad de expresión en Chile. Con la ley de fortalecimiento al orden público que está impulsando, con su irresponsabilidad en acusar a los peñis mapuche  los incendios en el sur, con la violenta represión que llevó a cabo desde el Ministerio del Interior hacia el movimiento estudiantil que terminó con la muerte de un compañero (Manuel Gutiérrez), nos parece que ha dado muestras suficientes para decir que no da el ancho para estar en el lugar donde está. Está cumpliendo una función autoritaria y represiva que nosotros consideramos inaceptable.

¿Cuáles son las proyecciones del movimiento estudiantil?

Nosotros entendemos que las movilizaciones tienen que continuar porque el año pasado el gobierno no dio respuestas a las demandas que puso sobre la mesa el movimiento estudiantil. Por lo tanto, ahora estamos en un periodo de reflexión. Tenemos un encuentro nacional el 15 de marzo, donde haremos un balance, entregaremos las proyecciones de nuestro proyecto político y vamos a invitar otros sectores sociales, para ampliar el respaldo del movimiento estudiantil. Porque entendemos que no es una pelea gremial por  la educación, sino que hemos puesto en jaque el carácter de la democracia que tenemos en Chile. Por lo tanto, nos interesa mucho poder ampliar nuestras alianzas hacia otros sectores sociales:  pobladores, sectores ambientalistas, trabajadores, pueblos originarios. En el fondo todos los que crean que la actual institucionalidad política en Chile no da para más y que queremos cambiarla.

¿Se dijo que las movilizaciones desgataron el movimiento estudiantil, pero sin ellas no se inyecta presión, como se resuelve esa dicotomía?

Lo que nosotros queremos es que no se debe fetichizar las movilizaciones, cuando ocurren estas movilizaciones tienen que ser funcionales a objetivos políticos. Nosotros no podemos caer en una cierta pasión por la forma. Lo que desgasta es cuando no hay una reflexión detrás de la marcha, de la toma y del paro. Nosotros para el próximo año tenemos que ser muy  estratégicos, no podemos repetir lo mismo que el 2011, sino que tenemos que saber cuándo golpear y hacer un uso muy racional  de nuestra fuerza empezando ahora. De todas maneras las movilizaciones van a continuar.

¿Aprueban todas las formas de lucha?

Depende del contexto histórico. No es el momento. Y no andamos con fusiles en las mochilas si a eso quieres llegar.

¿Y las medidas de presión para conseguir las soluciones?

Depende de lo que es todo. Si son funcionales con un objetivo político, sí. Pero por ejemplo ahora no te sirve estar encapuchado. En otro momento quizás. Durante la dictadura era necesario, en estos momentos esto no sirve. Ahora, todo lo que sea tomas, paro, marchas y ocupaciones de partidos políticos las legitimo.

¿Pero, como está diseñado este país si no se exige no se consigue nada?

Acá no se trata de exigir, esto no es una pataleta. No le pedimos al poder político que nos de soluciones. Porque si nosotros no tenemos un proyecto propio, no tenemos iniciativa, viendo y siendo funcional a la estrategia de otros, si nosotros no decidimos  terminan haciéndolo por nosotros.

¿Entonces estamos hablando de tener una relación con la actual institucionalidad?

Nosotros estamos en un debate de cómo va ser nuestra relación con la institucionalidad. En mi opinión personal, dentro de un debate que está abierto dentro del movimiento estudiantil, hay que dar la lucha en todos los frentes y ahora sería un error hacernos los ciegos y pretender que el parlamento no existe. Porque al final del día igual termina tomando decisiones.
Lo que no podemos permitir es entregarnos a la iniciativa de las actuales instituciones, tenemos que tener un pie en la construcción de poder popular, pero sin descuidar lo que está pasando actualmente las instituciones tradicionales, porque si nos hacemos los lesos van a terminar aprobando cualquier tipo de ley, entonces tenemos que tener los ojos puestos en los lados.

¿Su proyecto político está en construcción?

Está en debate. No es una cuestión del movimiento estudiantil, ya que tiene mucha heterogeneidad, acá hay diferentes movimientos políticos, yo milito en lo que se llama la Izquierda Autónoma, está el PC y Partido Igualdad, acá no es que el movimiento estudiantil sea un proyecto político en sí mismo, sino que es un espacio de  coordinación de muchos proyectos políticos. En lo que concordamos es que la actual institucionalidad no da el ancho y sabemos que tenemos que llegar a plataformas programáticas comunes. Porque si llegamos a la clásica división de la izquierda no vamos a llegar a ninguna parte.

¿Y cuál es la clásica división de la izquierda chilena?

La marginalidad de ponerse como techo el 5%. El que tengamos –leía una columna el otro día-  una cantidad de siglas que parece una sopa de letras de un pollo flaco. Maiz, Paiz, Ptr, MAS, GAP, etcétera.

¿Cómo se logra construir una nueva izquierda?

Con un movimiento amplio. Pongamos objetivos políticos mínimos y eso es un proceso que no se construye de la noche a la mañana. No es una cuestión resuelta. Me imagino algo como el Frente Amplio de Uruguay donde en una plataforma amplia convergen diferentes organizaciones como partidos políticos, movimientos sociales, organizaciones ciudadanas y a partir de eso logran construir poder popular, pero además una disputa por el poder. Un ejemplo de esas características me parece interesante.

¿Estamos en presencia de una batalla ideológica?

Nunca ha dejado de serla.

¿Cambiar la Constitución es fundamental?

Es fundamental.

Supongamos que es diciembre del 2012. ¿De qué hablamos?

Yo espero que podamos sentirnos orgullosos de haber comenzado a avanzar en el cambio del modelo educacional en Chile. Nosotros entendemos la educación como un derecho social y no como un bien de consumo, como lo dijo Piñera en algún momento, y hacia allá queremos avanzar con reformas concretas, pero también con proyectos políticos a largo plazo.

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