Falta de participación deslegitima proceso de zonificación de borde costero en Magallanes

magallanes550pxFuente: (Ecoceanos News)

Diversos sectores ciudadanos de la zona austral han mostrado su disconformidad con el actual proceso de zonificación del borde costero ya que no es vinculante, se teme que en Santiago no se tomen en cuenta las recomendaciones dadas por la Comisión conformada para tal efecto y critican la falta de participación y la cuestionada representatividad de algunos sectores como la pesca artesanal.

En tela de juicio se encuentra la legitimidad del proceso de zonificación del borde costero de la Región de Magallanes, debido a la escasa difusión y participación ciudadana, la no consideración de la posición de las organizaciones de la sociedad civil y porque muchos de los representantes de los sectores productivos han sido escogidos a dedo por el Gobierno.

Frente a este escenario, el senador Pedro Muñoz dijo a Ecoceanos News que “hasta ahora el proceso de zonificación se lleva adelante con escasa difusión y participación, lo que afecta su legitimidad”. Esto es reafirmado por el reconocido economista regional José Vera Giusti quien afirmo que “no fue invitada o convocada ninguna organización ciudadana que no fuese de carácter productivo o empresarial”. Mientras para el ex-intendente Ricardo Salles, “se opera con una visión centralista, con aparentemente participación pero cuando hay que tomar las decisiones nuevamente empieza a operar la grúa de una visión más sesgada que se tiene respecto de las regiones, muchas veces desconociendo su identidad propia”.

Además, a pesar de faltar seis meses para que finalice el trabajo de la comisión regional del borde costero, una contradictoria serie de cifras están surgiendo de fuentes gubernamentales y de empresarios salmoneros, las cuales estiman que de las 1.600 nuevas concesiones solicitadas, se otorgarían desde mediado de 2011 al 2015 entre 600 a 200 concesiones. Esto por los porcentajes históricos de rechazo por problemas cartográficos o la existencia de bancos naturales de bivalvos, entre otros.

De aprobarse 600 concesiones de salmonicultura, ello equivaldría a ocupar una superficie de 4.800 has de litoral patagónico. Se ha anunciado la realización de inversiones por 200 millones de dólares destinadas a aumentar en un 1.300 por ciento la producción de salmones y truchas en aguas patagónicas en los próximos años.

Parlamentarios, representantes del sector turismo y de la pesca artesanal cuestionan el proceso y llaman al Gobierno regional a velar por Magallanes y su patrimonio ambiental, gravemente amenazado por la introducción intensiva de la salmonicultura. Además, la Comisión Nacional de Borde Costero puede legalmente cambiar la propuesta de la Comisión Regional, situación que deslegitima todo el proceso.

CONCESIONES SALMONERAS EN MAGALLANES: ¿QUIÉN DA MÁS?
En los últimos meses diversas autoridades, funcionarios públicos y empresarios han comenzado a tirar cifras acerca de cuantas concesiones salmoneras se implementarán en la Región de Magallanes. Así, el jefe de la División de Acuicultura de la Subsecretaria de Pesca (Subpesca), José Miguel Burgos, anticipándose a la finalización del proceso de zonificación costera, indicó a los medios locales que “se ha dicho que hay alrededor de 1.600 concesiones a la espera, pero son 1.400. De éstas, y de acuerdo con los datos que hemos revisado, no van a ser más de 500 las que van a pasar finalmente a una concesión”.

Por su parte, Alfredo Valenzuela en representación de la Asociación de productores de Salmón de Magallanes indicó que la cantidad de concesiones entregadas “serían del orden de las 450. Aunque históricamente la  viabilidad de las concesiones ha sido de un 25%, entonces tenemos que aquí, máximo, se debieran  entregar unas 200”.

En lo referente a la creciente preocupación de las organizaciones ciudadanas sobre los activos procesos de destrucción del fondo marino, Valenzuela indicó que los proyectos son analizados por la Corporación Nacional del Medio Ambiente (Conama), y que si existiera un cambio en el medio acuático por contaminación, “sencillamente se caducan las concesiones. Hoy la normativa es mucho más exigente”.

Con respecto de la inversión el empresario salmonero señaló que “la política nuestra es que la industria genere inversiones del orden de los dos o tres millones de dólares en los centros de cultivo, y eso implica después inversiones en plantas de proceso, por lo tanto, si hay un proyecto salmonero con 200 concesiones y proyectamos 80 toneladas en cinco años más, en el fondo va a significar inversiones por unos US$ 500 millones”.

CUESTIONAN LEGITIMIDAD DE PROCESO DE ZONIFICACIÓN
Frente a este escenario, el senador Pedro Muñoz dijo a Ecoceanos News que “hasta ahora el proceso de zonificación se lleva adelante con escasa difusión y participación, lo que afecta su legitimidad. No hay certeza acerca de las personas escuchadas y tampoco de la representatividad que ellas pudieran tener, especialmente en sectores donde existe una gran dispersión y multiplicidad de actores”.

Muñoz agregó que “lamentablemente, la ley no contempló, como lo propuse, un marco claro para llevar adelante la zonificación, con plazos y convocatorias precisos. En su lugar, hay una norma muy amplia y vaga”.
El legislador afirmó que “esperamos que en los meses que quedan haya una efectiva participación social, donde nadie quede excluido y que no pase sólo por recoger opiniones, sino que se produzca un verdadero diálogo e interacción, que permita que el resultado sea, en lo posible, un amplio acuerdo que recoja y respete los intereses de todos y que, fundamentalmente, vele por Magallanes y su patrimonio ambiental, gravemente amenazado por la introducción intensiva de la salmonicultura”.

Por su parte el economista José Vera Giusti, quien ha estudiado por años la dinámica del desarrollo regional, dijo que no maneja antecedentes para poder asegurar que se han marginado intencionalmente a representantes de algún sector. Pero advirtió que “puedo sí afirmar que participé durante un año aproximadamente como representante del sector turismo en las reuniones de trabajo de la comisión regional de borde costero y que, en esta última convocatoria, en la que se definirán las propuestas finales, no fui invitado, como es el caso de varios otros integrantes, que luego de trabajar durante largo tiempo en el proceso, han sido excluidos en la instancia final”.

“Saque el lector las conclusiones que le parezca”, afirmó el economista.

Giusti agregó que “como consta de la revisión del Ordinario 1848, no fue invitada o convocada ninguna organización ciudadana que no fuese de carácter productivo o empresarial, ni para esta última reunión ni para ninguna de las etapas precedentes. Simplemente, no existen para la autoridad convocante”.
PROCESO DE ZONIFICACIÒN NO ES VINCULANTE
A la comunidad magallánica le preocupa que lo resuelto en este proceso y sus resultados, no sean vinculantes legalmente. José Vera Giusti, quien además es parte del Cluster de Turismo de la Región, aseguró que “no son resultados vinculantes. En rigor, las recomendaciones que emanen de la Comisión Regional de Borde Costero son solo eso: recomendaciones. La Comisión Nacional de Borde Costero puede legalmente, sin dar explicaciones a nadie, desdeñar completamente el trabajo de la Comisión Regional”.

“Esta situación en particular me parece una burla grotesca al espíritu que supuestamente animó a las autoridades al crear el mecanismo de consulta ciudadana al nivel regional, de incorporar el pensar y sentir de la población afectada: Si esos resultados nunca tuvieron la intención de ser acogidos con peso legal o vinculante, hubiese sido de mínima decencia reconocerlo así desde el inicio y obviar un proceso inútil e inconducente, en tanto y cuanto no influiría vinculantemente en la decisión final, tomada a nivel central”, afirmó el destacado economista.

Por su parte, el ex Intendente de la Región de Magallanes, Ricardo Salles, quien actualmente preside la Cámara de Turismo de Timaukel, en Tierra del Fuego, dijo que “de no ser vinculante todo este proceso es un chiste. Todo esto es mentira como en todo, como en las decisiones de la Corema, por ejemplo. Como intendente presidí por seis años la Corema, y era un chiste porque el Comité de Ministros era quien al final decidía. Mientras no haya una real descentralización de las atribuciones de las regiones esto pasa a ser un chiste, por eso tampoco creo mucho en estos procesos, porque las presiones económicas pasan a ser determinantes”.

Salles denunció que “existen situaciones tan absurdas y ridículas, como por ejemplo que no hemos sido capaces durante años, desde que somos región, de cuantificar y colocarle valor a nuestros activos ambientales. Cuando eso ocurra olvídense de salmonicultura, porque es tanto el valor que no tiene sentido. Pero mientras tanto le seguimos dando atribuciones a quienes tienen otro tipo de intereses. No me sorprendería que lo que se aprobó y se discutió en Magallanes sea borrado con el codo en Santiago (….) espero que así no sea”.

Para el ex Intendente, “el proceso de zonificación ha sido bastante traumático por el conflicto de intereses. Tengo la sensación que nuevamente se opera con una visión centralista, con aparentemente participación pero cuando hay que tomar las decisiones nuevamente empieza a operar la grúa de una visión más sesgada que se tiene respecto de las regiones, muchas veces desconociendo su identidad propia”.

Agregó que “en la propuesta de zonificación del borde costero de la Provincia de Tierra del Fuego, al margen que uno quisiera que estuviera liberado cien por ciento de salmoneras, ha tenido una consideración especial privilegiando el tema turístico y al activo que supone no solamente para la región, sino para el país y el mundo. Los espacio para la acuicultura son muy reducidos o sino habría sido un desastre, estaríamos encendiendo Tierra del Fuego”.

Ricardo Salles afirmó que “evidentemente mientras esté operando una salmonera, y es una visión que tenemos gran parte del sector turístico, después de la triste experiencia en la Región de Los Lagos, habrá contaminación”.

“Hay muchas áreas en Tierra del Fuego prístinas que evidentemente con una actividad de este tipo, con todas las precauciones que se pudiesen tomar, tarde o temprano la contaminación viene, y eso es lo que hay que evitar, porque después estamos llorando sobre la leche derramada cuando ya no hay nada que hacer y solo queda esperar que en 50 a 100 años la naturaleza realice la labor de descontaminación”, afirmó el ex-intendente.

Aseguró que “se viene una pelea grande en Última Esperanza”, donde se concentra la mayor cantidad de solicitudes de acuicultura y la zonificación está en pleno proceso.

De todas maneras Salles advirtió que “nos preocupan las solicitudes de concesiones acuicolas en la región. Una cosa es que existan pocas Áreas Aptas para la Acuicultura (AAA) identificadas en el borde costero de Tierra del Fuego, pero como la autoridad política cambia todos los días, en medio de promesas que no se otorgarán más concesiones, obviamente que preocupa”.

Precisó que “en Magallanes son cerca de 1600 las concesiones acuicolas solicitadas, y al autoridad ha dicho que no se entregarán más de 300, ya esa cantidad es una salvajada. Esperamos que opere el criterio y el tino que no siempre es característica de las decisiones cuando hay mucho dinero entremedio”.

“Hay millones y millones de  dólares que están comprometidos, generalmente no son dineros nacionales. Basta ver quienes tenían en sus manos las concesiones acuicolas en la Región de Los Lagos y vamos a ver que los Noruegos tenían un porcentaje importante de inversión, y venían ha operar en Chile con prácticas que en su país están prohibidas. Además que nuestra legislación en post del futuro, del desarrollo y del trabajo, de repente se olvida que tenemos que cautelar lo que es nuestro”, opinó Salles.

REPRESENTANTES ELEGIDOS A DEDO
El Gobierno regional de Magallanes designó dos representantes de la pesca artesanal para participar del proceso de zonificación del Borde Costero: Iván Navarro y Heraldo Muñoz. Así lo denunció Juan Lemus, presidente del Sindicato de Buzos, Tripulantes y Armadores de Punta Arenas, quien dijo que se les informó que son cerca cien las concesiones otorgadas pero desconocen los lugares donde operarían y quienes son las empresas beneficiadas.

“No tenemos ninguna idea, porque los señores salmoneros nunca se acercaron a la pesca artesanal, y nunca hemos sido consultados por la autoridad. Hemos estado ausentes del debate de zonificación, no hemos sido invitados”, agregó el pescadores.

“Nos tiene indignado el no tener información, porque luego nos vamos a encontrar que las salmoneras se van a instalar en nuestros puertos de abrigo, en nuestras áreas de trabajo”, reclamó  Lemus.

El dirigente afirmó a Ecoceanos News que pese que la industria del salmón cuenta con pocos centros operando ya son un problema para la pesca artesanal. “Mi lancha sufrió un desperfecto y en un centro de cultivo de Capitán Aracena de Pescanova le negaron la posibilidad de atracar, cuando vieron que se estaba hundiendo cambiaron de actitud y nos ayudaron. La salmonera ni siquiera permite capear el temporal. Se adueñaron del mar”, denunció el dirigente.

Por su parte, Fernando Carmona, presidente del Sindicato de Armadores de Punta Arenas, dijo a Ecoceanos News que “no estamos de acuerdo que la autoridades designe a dedo a nuestros representados. Nosotros debemos haberlos elegidos”.

Lo cierto, es que “el sector de la pesca artesanal no ha sido convocado a trabajar en la Comisión regional del Borde Costero, y nos vemos bastante complicados porque se nos está afectando nuestras zonas de pesca”, reclamó el pescador.

Para el dirigente “el principal temor es la contaminación que genera la industria salmonera y que se haga dueña de los lugares donde extraemos nuestros recursos. Con esto quedaríamos de brazos cruzados, la pesca artesanal prácticamente desaparecería en Punta Arenas”.

Carmona llamó a las autoridades a ser responsables y “que protejan y reserven las áreas históricas de la pesca artesanal”.

En tanto, el director del Centro Ecoceanos, Juan Carlos Cárdenas, señaló que “estamos frente a la implementación de un proceso de zonificación costera de carácter autoritario, funcional a la expansión masiva de la salmonicultura industrial intensiva post- crisis del virus ISA. De no existir una profunda modificación derivada de una real participación ciudadana y acceso a la información de los diversos sectores productivos regionales, este proceso sólo será un excluyente trámite burocrático impulsado desde Santiago, para legitimar el voraz reparto del litoral costero patagónico chileno. Con ello se demostrará que la denominada nueva ‘salmonicultura 2.0’, es tan solo relaciones publicas para incautos”.

Comparte esta información...
Share on Facebook
Facebook
Email this to someone
email
Pin on Pinterest
Pinterest
Digg this
Digg
Print this page
Print
Tweet about this on Twitter
Twitter

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *