Estrategia de sobrevivencia en el siglo XXI: Los emigrantes de hoy

peruanosfuente: Periódico El Quinto

Por Adriana Goñi

Latinoamérica ha sufrido migraciones forzosas, expulsiones, traslados de población rural a las ciudades y a países vecinos desde la época de las Independencias nacionales. Nuestra historia reciente expulsó, por razones políticas, casi 1 millón de su población, de los cuales, un 8% de estas personas permanecen aún en diversos países de los cinco continentes, constituyendo comunidades diasporicas con características distintivas según el país donde residen.

El Cono Sur latinoamericano, en la década de los años setenta del siglo XX, sufrió la persecución y exterminio de aquellos de sus ciudadanos que eran considerados enemigos internos por las dictaduras cívico militares de Argentina, Brasil, Uruguay y Chile. El exilio latinoamericano, hermanado por la historia, se esparció por los países de Europa, Asia, África, América y Oceanía, donde hombres, mujeres y niños de todas las edades y condiciones sociales, con saberes, oficios y profesiones se enraizaron y aportaron en los distintos campos de las sociedades que los acogieron.

En Chile, en las últimas décadas, hemos sido testigos de migraciones de personas provenientes de países vecinos. La persecución política, las violaciones de los Derechos Humanos, las carencias económicas y las crisis sociales han traído a nuestras costas ciudadanos peruanos, bolivianos, ecuatorianos y colombianos, entre muchos otros, la mayoría de ellos  con sus familias. Un gran porcentaje de ellos han formado un cordón marginal de pobreza y marginación debido a que Chile no tiene políticas eficientes y solidarias para incorporar a estos migrantes latinoamericanos a las distintas estructuras económicas, sociales, culturales de nuestra sociedad.

Es así como estos migrantes pobres y desprotegidos se convierten en una reserva de mano de obra barata y no especializada que se une a los sectores nacionales rurales y urbanos de mayor pobreza, con similares carencias en salud, educación ,vivienda ,acceso a la cultura, sufriendo discriminación y explotación.

Desde distintos sectores académicos, sociales, políticos se intentan respuestas a la situación actual del migrante.

“Chile, que durante la década del 90 del siglo pasado, se ha transformado en polo de atracción para diversos grupos migrantes provenientes de la región latinoamericana, especialmente peruanos quienes actualmente son el colectivo de mayor presencia en el país. Este fenómeno ha provocado el surgimiento de actitudes de discriminación, xenofobia y racismo de parte de la población chilena. De ahí la importancia que adquiere la educación intercultural en nuestra sociedad, como mecanismo para promover desde la escuela relaciones mucho más solidarias y democráticas basadas en la aceptación y el respeto mutuo.” http://www.tesisenred.net

Por tierra y por agua, marchan las inmensas caravanas. Viajan desde el sur hacia el norte y desde el sol naciente hacia el poniente.

Este es el éxodo de los fugitivos del hambre y de la desesperanza. Vienen desde el sur del río Bravo, desde las orillas africanas del mar Mediterráneo y desde las tierras de Oriente. Les han robado su lugar en el mundo, han sido despojados de sus trabajos y sus tierras. Precios de ruina, salarios de hambre, suelos extenuados, bosques arrasados, ríos envenenados: los desterrados de la globalización peregrinan inventando caminos, golpeando puertas, queriendo casa.

Expulsados, rechazados, prohibidos: no tienen para ofrecer nada más que sus brazos. Están cerradas para ellos las fronteras que mágicamente se abren al paso del dinero y de las cosas.

Eduardo Galeano.

“En algunos periodos de la Historia, la pobreza, la violencia social, el colapso de unos Estados y la formación de otros nuevos han provocado movimientos masivos de población entre países y continentes contra la voluntad de sus protagonistas. Gente famélica huyendo de grandes hambrunas, personas esclavizadas, minorías étnicas o individuos perseguidos por causas raciales, políticas y religiosas o pertenecientes al bando derrotado en una guerra han sido arrancados de cuajo de sus lugares de origen para iniciar una nueva vida, casi siempre penosa, en otro lugar del mundo. Judíos, palestinos, armenios, griegos, irlandeses, africanos de todo el continente…, son algunos de los pueblos que se han visto obligados a errar por el planeta en algún momento de su historia.”

www.muyinteresante.es  Las migraciones son un gran aporte de los pueblos que llegan a vivir a un territorio y que traen consigo su cultura, sus formas de enfrentar las condiciones nuevas, sus experiencias, sus sabores, sus aromas y sus colores.

Vivimos tiempos de globalización, con características que transforman nuestras experiencias en comunes a otras realidades ajenas, pero con la amenaza enorme de perder en esta diversidad extendida nuestra identidad de pueblos latinoamericanos, con nuestra riqueza y nuestra pobreza continental.

Comemos comida chatarra, vestimos todos de forma similar, los medios uniforman lo que nos entregan, nuestras ideas y nuestras aspiraciones son las mismas, al parecer, que la de los habitantes del resto del planeta, nuestros niños y jóvenes manejan un lenguaje neutro que la televisión impone así, sin siquiera darnos cuenta.

La pobreza y la exclusión hermanan a los pueblos. Una familia peruana pobre, hacinada en una pieza en calle Independencia, con ingresos esporádicos provenientes de los más despreciados trabajos, con sus niños en la calle, forman bolsones de concentración de migrantes en sectores de Santiago, donde se evidencian altas tasas de violencia intrafamiliar y otras expresiones desesperadas de la impotencia que todo ser humano sufre por una situación social que parece sin salida alguna.

Hubo un tiempo en que Chile acogía a los migrantes europeos del siglo XIX que eran funcionales a su economía. Alemanes, italianos, franceses, árabes, judíos, croatas son un ejemplo de comunidades de migrantes que recibieron apoyo y se beneficiaron de políticas de puertas abiertas. Generaciones de estos migrantes y sus descendientes hicieron vidas plenas y se incorporaron a la sociedad chilena, realizando importantes contribuciones a la cultura, la ciencia y la economía. Actualmente son dueños y señores de regiones y actividades fundamentales en nuestro territorio, y no se consideran ajenos a nuestra idiosincrasia.

Porqué entonces las políticas actuales estatales son tan diferentes. ¿Son los migrantes latinoamericanos funcionales a la economía del país?

¿Cuál es la razón que impide a aquellos migrantes calificados, periodistas, sociólogos, a quienes Chile otorgó refugio político, el acceso a trabajos dignos donde les sea posible entregar sus valiosos aporte?.

No es posible aceptar que en el barrio, la población, la escuela, el trabajo, el migrante sea excluido, agredido, discriminado. No podemos aceptar que niños migrantes no quieran asistir al colegio porque sus compañeros los agraden. No es aceptable que padres migrantes deban mandar de regreso a sus hijos porque en Chile no les es posible darles de comer. Cuando cambiemos estas actitudes y comportamientos y el Estado humanice sus políticas migratorias, podremos de seguros entonar orgullosos la estrofa del himno nacional que dice que seremos “el asilo contra la opresión”.

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