Entrevista a Manuel Riesco: Las AFP no tienen solución para problema de las pensiones

El tema de las AFP y la necesidad de una pronta solución al drama de las bajas pensiones continua en la palestra en Chile. Las noticias sobre la discusión llevada a cabo dentro de la Comisión de Pensiones aparecen a diario, sorprendiendo hace pocos días con la decisión de la presidenta de generar una AFP estatal. El argumentando fue aumentar la competencia  en beneficio de los afiliados; algo que muchos expertos consideran un mito. Todo esto ocurre en un Chile donde, según datos de la Fundación Sol, 9 de cada 10 pensiones pagadas son menores a los 143.590 pesos.

Por Juan Pablo Pavón

El Centro de Estudios Nacionales de Desarrollo Alternativo (CENDA), se ha dedicado a la investigación de temas de trascendencia nacional y de contenido social, y en junio presentaron ante la comisión presidencial de pensiones su visión frente al tema de las AFP y la reforma al sistema previsional. Mostraron al sistema de capitalización individual chileno como un modelo perverso, discriminador y expropiador.

Manuel Riesco, Ingeniero civil, Magister en Economía y vicepresidente de Cenda, considera que el cambio al sistema de AFP en dictadura fue realizado sin ninguna consideración por el bienestar social, que su funcionamiento, frente al sistema antiguo, es un absurdo, y que la única solución sensata al problema de las pensiones es acabar con el modelo de capitalización individual y volver al clásico sistema de reparto, que es, en sus palabras: “el más sencillo, beneficioso y basado en el modelo de seguro más tradicional que existe”.

  • Chile tenía un sistema de pensión solidario bajo la forma de “cajas” previsionales. El decreto ley 3.500 cambia radicalmente el sistema previsional, imponiendo un modelo privado de administración de fondos de pensiones (AFP)  ¿Cómo se justifica este cambio?

Chile tenía un sistema de pensiones basado en el esquema de “reparto” o “pago sobre la marcha”, al igual que todos los países del mundo. Todos los países tienen un sistema previsional basado en este esquema, excepto Chile. Se hizo una crítica muy profunda al sistema existente, cambiándolo por el actual y prometiendo que éste sí iba a dar mejores pensiones, que el gasto público iba a ser menor y que las cotizaciones se reducirían igualmente. El sistema anterior era financiado por los trabajadores, por los patrones y por el estado, como ocurre en todo el mundo. En cualquier sociedad, los únicos que pueden mantener a los que no pueden trabajar son los que trabajan en ese momento. Si los que trabajan decidieran, en un momento dado, no mantener a sus mayores, significa que los privarán de salud, pan, energía, ropa, etc.

La mayor perversión del sistema de capitalización individual es crear la ilusión de que rompe con esta cadena de solidaridad intergeneracional. Lo que se le dice a la persona que cotiza todos los meses es “este aporte no es para sostener hoy a tu abuelo, es para sostenerte a ti mañana”, pero en realidad no va a ser ese aporte el que lo va a sostener mañana, sino parte de lo que producen quienes trabajen cuando él no pueda hacerlo. El concepto de “capitalización individual” es una cosa ideológica, una ilusión, una cosa falsa. Podría ser un argumento válido el que las pensiones en Chile son malas porque hay muchos pasivos, demasiados niños y ancianos que aumentan la carga de los trabajadores. La realidad es la contraria. Hoy día las personas en edad de trabajar son el doble de las personas que no, vale decir, dos tercios de la población nacional. Cada persona que está en edad de trabajar debe sostener a “media” persona pasiva.

Hace cincuenta años la cantidad de personas en edad de trabajar era igual a la de quienes no podían hacerlo, pasamos de sostener a una persona a sostener a media. En teoría deberíamos estar dando muy buena educación y muy buenas pensiones, pero es al revés.

El 2012 el valor de las pensiones pagadas durante el año fue de 2 mil millones de pesos; las contribuciones en ese mismo periodo fueron de 4 mil 300 millones de pesos, más del doble en cotizaciones. Además el estado puso mil 500 millones más. El dinero le ha entrado a raudales a la AFP, el problema es que lo han ocupado para otras cosas.

El problema es que las AFP no son un sistema de pensiones, son un sistema de ahorro forzoso. La mayor parte de las contribuciones que captura mes a mes, no las destina a dar pensiones, como si ocurría en los sistemas de reparto. En este sistema de capitalización individual todo lo recaudado es llevado hacia otros destinos, y las pensiones, hasta ahora, han sido pagadas con subsidios del estado. El estado de Chile es el que financia el 82 por ciento de las pensiones. En definitiva, en Chile tenemos un sistema donde el estado se hace cargo de las pensiones, pero la plata de las cotizaciones se las llevan las AFP a otro lugar.

El modelo de AFP no es un sistema de pensiones porque la plata que recauda no es ocupada para pagar pensiones. Las pensiones son muy malas porque la plata se está usando para otra cosa, y cuál es el destino de esa plata: se la quedan las administradoras del sistema, y el excedente se lo quedan las compañías de seguros. Por cada tres pesos que se aporten al sistema, entre el fisco y el afiliado, uno se separa para las pensiones, otro se lo quedan las administradoras, se lo meten al bolsillo lisa y llanamente, y el tercer peso se los traspasan a empresas a través de préstamos o capital accionario.

  • Las AFP están entregando cerca de un millón de pensiones a un monto de 193.213 pesos, menos del sueldo mínimo. Las promesas no se han cumplido, ¿existen hoy argumentos entre los expertos para defender el sistema de AFP?

Quienes defienden este sistema aseguran que han hecho todo bien, que sus rentabilidades no han sido muy elevadas y que el motivo de las bajas pensiones es que los aportes son miserables. La verdad es que los aportes, con este mercado laboral y la situación actual, son el doble de las pensiones que pagan. El 2012 el valor de las pensiones pagadas durante el año fue de 2 mil millones de pesos; las contribuciones en ese mismo periodo fueron de 4 mil 300 millones de pesos, más del doble en cotizaciones. Además el estado puso mil 500 millones más. El dinero le ha entrado a raudales a la AFP, el problema es que lo han ocupado para otras cosas.

¿Por qué un sistema tan tradicional, que durante casi un siglo ha entregado pensiones tan buenas y es tan simple de administrar, fue demonizado de esa manera? En lugar de estar apostando en los mercados financieros durante 30 años los fondos de pensión, para luego intentar recuperar la inversión, ¿por qué no utilizar un sistema que consiste, sencillamente, en cobrar y pagar?

  • ¿Qué le espera a los próxima generación pensionados con este sistema de capitalización individual?

El sistema de capitalización individual no da solución a la necesidad de mejorar las pensiones, no tienen respuesta. En el sector privado, habría que duplicar la pensión en el caso de las mujeres y aumentarla en un 50 por ciento para los hombres. Entonces, ¿hay alguna propuesta dentro del sistema de capitalización individual que permita duplicar las pensiones en Chile? No hay ninguna. Las AFP dicen que hay que aumentar las contribuciones, pero eso no va a mejorar las pensiones mañana, ni el próximo año, ni la próxima década ni la subsiguiente; con suerte va a haber una mejoría a treinta años más, el 2045. El problema es de ellos, que no tienen solución. La otra solución ofrecida es la creación de una AFP estatal, pero no va a resolver el problema de las pensiones, lo dijo la misma presidenta. Dentro del sistema de capitalización individual las pensiones van a seguir malas, no hay vuelta. La pregunta es ¿Qué pasaría si terminamos con el sistema actual y volvemos al clásico? Las pensiones aumentarían al doble, podrían sostenerse en el tiempo y no se necesitaría un aumento en las cotizaciones. Dejando además un excedente para el estado equivalente al monto que actualmente se está pagando en pensiones. Esa es la diferencia.

En este sistema de capitalización individual todo lo recaudado es llevado hacia otros destinos, y las pensiones, hasta ahora, han sido pagadas con subsidios del estado. El estado de Chile es el que financia el 82 por ciento de las pensiones.

  • En el marco de estas exposiciones de expertos hechas a la comisión de pensiones ¿tienen, como CENDA, alguna propuesta respecto a los cambios que debieran hacerse al sistema previsional?

Nosotros somos partidarios de terminar con las AFP y reestablecer el sistema público de reparto. El modelo de reparto está basado en uno de los métodos de seguro más tradicionales que existen. Tú cobras una prima obligatoria, a todo el mundo, y con eso pagas los beneficios respectivos. El seguro por invalidez, el seguro automotriz, el 80 por ciento de los sistemas de seguro funcionan de la misma manera. Esto no es un “invento de los comunistas”, hablamos del sistema más tradicional que existe.

El modelo de reparto está basado en uno de los métodos de seguro más tradicionales que existen. Tú cobras una prima obligatoria, a todo el mundo, y con eso pagas los beneficios respectivos…Esto no es un “invento de los comunistas”, hablamos del sistema más tradicional que existe.

En segundo lugar, un sistema de reparto no puede quebrar, porque todos los países donde éste opera se aseguran que los ingresos sean mayores que los gastos. Los sistemas de reparto dejan excedentes en todas partes. En Chile dejaban un excedente de un tercio, es decir, se cobraban tres pesos, se pagaban dos y lo que quedaba iba en beneficio del fisco o de las cajas, que desarrollaban proyectos sociales y entregaban beneficios con los excedentes.

¿Por qué un sistema tan tradicional, que durante casi un siglo ha entregado pensiones tan buenas y es tan simple de administrar, fue demonizado de esa manera? En lugar de estar apostando en los mercados financieros durante 30 años los fondos de pensión, para luego intentar recuperar la inversión, ¿por qué no utilizar un sistema que consiste, sencillamente, en cobrar y pagar? Quienes han impulsado esta campaña de desprestigio al sistema de reparto es el sector financiero, quienes obtienen todos los beneficios de la privatización del sistema previsional. Es un verdadero chorro de dinero, estos casi 4,3 billones de pesos en cotizaciones, que se está llevando este sector. Hay que terminar con este sistema porque es injusto, a la economía del país no le va a pasar nada si volvemos al modelo de reparto.

Imagen: Asalto al Cielo

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  2 comments for “Entrevista a Manuel Riesco: Las AFP no tienen solución para problema de las pensiones

  1. VICTOR RODRIGUEZ O.
    6 Julio 2014 at 19:28

    ES OBLIGACION NO CREER EN ESTOS PROFITANTES Y EXPLOTADORES CON PATENTE.

    SEGÚN LA SUPERINTENDENCIA DE PENSIONES, LAS ADMINISTRADORAS promedian 22% anual de ganancia desde 2004, mientras que los fondos de los trabajadores afiliados al sistema de pensiones privado sólo ganan 4,6% en promedio en el mismo lapso. –

    LAS AFPS OBTIENEN GANANCIAS DE LAS COMISIONES COBRADAS A LOS TRABAJADORES, las cuales declaran son en promedio un 2% del ingreso imponible.

    En 2012, la “industria” de las AFP obtuvo ganancias por 134 mil millones de pesos, mientras el fondo de pensiones ACREDITÓ NUEVAS E IMPORTANTES PÉRDIDAS.

    DURANTE EL AÑO 2011 LAS UTILIDADES eran del orden de un 14% del monto total de las pensiones entregadas, las que han aumentado a un 19% para el 2012, LLEGANDO A UN 25% EN EL PRIMER TRIMESTRE del 2013.

    Es decir, por una pensión mensual de 200.000 pesos que se le entrega a un jubilado, las AFPs tiene una ganancia 50.000 pesos, sobrepasando el 2% promedio del ingreso imponible.

    El actual sistema de previsión es una de las formas que existen para que grandes banqueros puedan obtener dinero fácilmente. El que si bien es devuelto en forma de MUY pequeñas pensiones, es aprovechado por ellos PARA AUMENTAR SUS GANANCIAS a través de inversiones especulativas en el mercado financiero.

    Los datos de la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) muestran grandes utilidades para las administradoras de pensiones.

    Resulta MUY OBVIO que los profitantes de las AFP encuentren “inviable” estatizar el sistema, para así continuar “desplumando” al trabajador en Chile, con mentiras e infundiendo temor

  2. carmen zepeda castillo
    23 Marzo 2016 at 9:55

    Buenos dias. con lo que acabo de leer y con 58 años tendre que seguir trabajando hasta que me den las fuerzas ya que cuando cumpla los 60 años recibire $196,000 brutos, muchoooooo menos que el sueldo minimo. Lamentablemente entre a trabajar cuando ya existian la AFP. Da mucha impotencia que trabajen con la plata de unu y cuando tienen perdidas te quitan la plata. me ha pasado varias veces una vez me quitaron$2.000.000 cuando hubo perdidas y cuanhbo ganancias me devolvieron $750.000. Como quieren que uno tenga mas plata acumulada.
    triste va a ser mi vejez y triste las de otros en mi mista situacion.

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