Entrevista a Cristián Cuevas: “Si no estamos atentos nos van a pasar la aplanadora”

Escrito por Jrobredoh Fuente: mediapinta

El dirigente sindical y encargado de conflictos de la CUT nos entrega su análisis del actual momento del sindicalismo en Chile, advirtiendo lo que significa que la derecha esté en el poder.

Hace tres años, Cristián Cuevas se hizo conocido como líder de la Confederación de Trabajadores del Cobre (CTC) en lucha por las reivindicaciones laborales de los subcontratistas de CODELCO,  donde logró movilizar a casi 20 mil personas, paralizando las  faenas de la estatal cuprífera en las divisiones Andina, Chuquicamata, El Salvador y El Teniente.

Este inédito movimiento, que tuvo la mediación del obispo Alejandro Goic y que puso en la palestra el denominado “sueldo ético”, se convirtió en la catapulta que reposicionó a los derechos laborales en la agenda política nacional.

Cuevas es oriundo de Lota, tierra del carbón, donde curtió el carácter y la pedagogía para guiar las luchas laborales. Hoy es encargado del Departamento de Conflictos de la Central Unitaria de Trabajadores  (CUT), a través del cual tiene mayor contacto con las desigualdades y abusos que afectan a buena parte de los chilenos. También se ha percatado de las debilidades de la dirigencia sindical a la hora de concretar sus reivindicaciones.

En vísperas de la conmemoración del Día del Trabajador (el primero con un gobierno de derecha tras 20 años de la Concertación en el poder), la situación laboral en Chile no es de las mejores. Precariedad de los trabajos y sus remuneraciones; abusos de los empleadores; falta de protección a los trabajadores por parte de los organismos estatales pertinentes, son parte del escenario que existe en el país. Por ello invita, en cada reunión a que asiste, a participar del acto que se realizará el sábado 1 de Mayo en la Alameda. “Necesitamos tener la mayor cantidad de gente, pero no solo los dirigentes. Porque si no va la tropa no tenemos legitimidad”, destaca.

El análisis de las luces del gobierno en materia laboral, así como de la contingencia política del país, son parte de la conversación que Mediapinta sostuvo con el dirigente en medio de la reunión ampliada de la Federación de Trabajadores de la Región Metropolitana, donde Cuevas mostró buena parte de las condiciones que lo empinan como el sindicalista más respetado por el empresariado.

Cristián, ¿en qué está el movimiento sindical en Chile?

“Estamos en un debate en la CUT. La idea es construir una matriz que nos permita develar la relación de nosotros, los trabajadores, con un gobierno de derecha. Tenemos que estar claros de que debemos ser interlocutores con este gobierno, para poner énfasis en los temas que debieran estar en el debate, o bien para insertar temas en la agenda, tomando en cuenta que quienes participan de este gobierno no tienen respeto por las relaciones sindicales, y que quienes buscan relación directa con el trabajador lo hacen para desarticular la organización sindical, que ya en Chile se encuentra bastante disminuida”.

Pero la contingencia está tomada por las consecuencias del terremoto. ¿Hay espacio para los temas laborales?

“En la actualidad se mantiene vigente la contradicción capital versus trabajo. Pero nos hemos enajenado con las consecuencias del terremoto. Aprovechando esta enajenación, nos están pasando por debajo de la mesa políticas nefastas en materia laboral, y si no estamos atentos nos van a pasar la aplanadora. Esa es la responsabilidad del movimiento sindical”.

¿Cuál crees que debiera ser el papel del movimiento sindical en Chile?

“El movimiento sindical en Chile debiera pasar a un proceso de articulación en su base territorial -muy vinculada a los movimientos sociales, poblacionales y estudiantiles-, que logre ser instrumento de un proyecto de transformación y cambio que el país requiere.  Debemos ser más oportunos para llevar a cabo está ofensiva social”.

Cuevas guarda un silencio breve y luego argumenta con más firmeza su respuesta:

“Yo he estado recorriendo buena parte del país, por lo que tengo una perspectiva de lo que está pasando. Lo que requiere el pueblo, al menos el movimiento sindical, es un instrumento que le permita interpretar el anhelo reivindicador y una centralidad que articule el trabajo. Hay muchas experiencias atomizadas que buscan generar el movimiento alternativo, pero no hay una articulación política social y los partidos están lentos en dar esa respuesta. Es el movimiento sindical el que debe asumir el rol aglutinador”.

¿La CUT no cuenta con la estructura para llevar a cabo esta organización?

“Es insuficiente para los requerimientos. Yo creo que debemos buscar los mecanismos y el despliegue en terreno. Para lograrlo es necesario tener los vínculos políticos y sociales para desarrollar este movimiento”.

“En este sentido, la Concertación tiene un logro nefasto: la contracción e instrumentalización del movimiento social. La izquierda, por otro lado, tiene una mirada precaria que no guarda relación con lo que sucede en el movimiento social. Debemos tener una profunda reflexión que nos permita obtener la respuesta que necesitamos, pero esa respuesta viene del canal que se genera de la articulación social”.

Se viene el 1º de mayo. ¿Cómo incentivas a la gente para que participe de estas actividades si han sido constantemente criminalizadas?

“Yo creo que el sindicato, o la organización social, debe estar al servicio de la clase y no al servicio de los empleadores.  El 1º de mayo es una fecha conmemorativa que tiene que ver con la batalla de los trabajadores y sus derechos, y nosotros debemos ser muy fuertes en nuestra opinión. Es el momento en el que damos cuenta del estado de nuestra situación y cuál es la propuesta y apuesta para el período.  Se trabaja y se hace conciencia con nuestros compañeros, lo que no es fácil sin los recursos comunicacionales ni financieros”.

Cuevas, el pedagogo.

De pronto suena su teléfono. Es una invitación para la inauguración del encuentro de trabajadores metropolitanos, cita que se enmarca dentro de la organización del evento del 1º de mayo.

En su mensaje a los dirigentes que participan de la reunión, destaca: “Esta discusión no debe ser cupular, debe transmitirse a todos los participantes del sindicato. El dirigente sindical, para tener manejo de la realidad, debe estar en cada una de las áreas de desarrollo de los compañeros, porque si no nos convertimos en administradores de una legalidad, lo que distorsiona la relación con los trabajadores”

¿Cuál es la principal crítica que le harías al movimiento sindical en la actualidad?

“Los dirigentes sindicales estamos muchas veces sordos, porque creemos tener la razón y el conocimiento absoluto de las necesidades de los trabajadores.  Con ello somos fácil presa de la cooptación de las empresas, con lo que coartan el crecimiento del movimiento sindical. Y hay veces donde los dirigentes no asumen la responsabilidad de movilizar a sus asociados”.

¿Cuál debe ser el foco de atención del dirigente sindical?

“Nuestra organización necesita ampliar la mirada y ver las necesidades de los otros; nuestro trabajo no debe reducirse a nuestras demandas sociales o salariales. Debemos construir políticas que establezcan derechos para todos. Recordemos que no tenemos una estructura jurídica justa, ya que concentra todo en el gran poder. Si, por ejemplo, el día de mañana tenemos un conflicto, debemos contar con la solidaridad de todos, y para lograr esto debemos estar a disposición de la gente”.

¿Y cuál es la realidad actual de la CUT, en este contexto?

“La CUT está discutiendo los temas que son problemas para los trabajadores, vinculándolos con los movimientos sociales, poblacionales, estudiantiles y políticos. Por tanto, quienes son dirigentes sindicales deben asumir su calidad de actores sociales, y cuando se asume esa responsabilidad se debe entender que uno deja de ser una singularidad y se convierte en una totalidad, porque si bien en términos legales la CUT puede representar a una porción mínima de los trabajadores, finalmente representamos a las aspiraciones de millones”.

¿Pero hay autocrítica?

“Es claro que debemos mejorar en múltiples aspectos, que hay insuficiencias y que no debemos concentrar el poder en personalismos. Se requiere una profundización en los contenidos que trabajamos”.

Al respecto, siempre se ha hablado de una lucha de poder al interior de la multisindical entre su presidente, el socialista Arturo Martínez, y Cristian Cuevas, lo que es desmentido de manera tajante por nuestro entrevistado.

“Existe una campaña concertada de los medios de comunicación y de la derecha que tiene como fin fragmentar lo poco que queda de movimiento sindical, con el objeto de que el gobierno dialogue con quienes ellos quieran. Es una amenaza, ya que si llegamos a ceder en eso estamos condenados a vivir como esclavos. Cuando se arma polémica por lo que dice o hace Martínez, hay que tener claro que los medios distorsionan y manejan las opiniones. Debemos entender que el adversario no somos nosotros, sino el gran empresariado”.

¿Cuál es la responsabilidad de ustedes como dirigentes de carácter nacional?

“La tarea de educar es permanente. Yo creo que el dirigente sindical debe entender que es un actor político en constante formación; es un pedagogo para formar a la asamblea. Actualmente, el dirigente ha caído en vicios como externalizar ciertas actividades, contratando abogados, contadores o sociólogos. Al mismo tiempo, debemos hacer políticamente responsables a los integrantes de la asamblea de su rol en el desarrollo del movimiento laboral”.

“El dirigente sindical es un conductor por excelencia, un formador, un educador. Se debe volver al origen del movimiento sindical, pero con una mirada amplia en lo político y social. La idea es que seamos un instrumento que genere transformaciones políticas. De lo contrario el trabajo es una lucha reivindicativa, corporativista – salarial, que no se traduce en cambios”.

Movimiento sindical, relación con el Gobierno y coyuntura política.

Militante comunista desde 1999 gracias a la influencia de Gladys Marín, -a quién conoció en una marcha-, Cristián Cuevas ha sido catalogado como el cuadro operativo del partido en el mundo sindical. Desde esta trinchera lanzó su candidatura a diputado por Lota (no siendo electo  a pesar de su 23%), la que fue cuestionada por su cargo directivo dentro de la CUT. Al recordarle su experiencia electoral, Cuevas espeta:

“Las autoridades deben entender que los trabajadores debemos hablar de política. No necesariamente desde la militancia, pero para que nosotros avancemos en la conquista de derechos debe existir una unidad política, la que se construye desde el mundo de los trabajadores. ¿Qué nos diferencia del resto que no podemos ser parlamentarios, o Presidente? ¿Por qué debemos buscar la representación en otros?”

¿Cómo ves la coyuntura política?

“Yo creo que en nuestro país existe una ausencia de oposición coordinada, más allá de que existan partidos opositores. La acción de oponerse no se encuentra articulada, por lo que la gente se siente huérfana. Ante esa orfandad, el movimiento sindical tiene que retomar y concretar  su rol histórico, que por algún motivo no se hizo en este último tiempo”.

¿Desde los partidos no se ve mayor organización?

“Bueno, la Concertación facilitó el ascenso de la derecha al poder. No generó los instrumentos para tener medios de comunicación, separó lo político de lo social, y concentró el poder en una elite que no tiene mayor diferencia con la derecha. Con eso queda atada de manos como oposición”.

¿Cómo se responde ante esta inercia?

“Lo que hoy tenemos en nuestro país es mucho peor que lo que había con la Concertación.  Y eso no se combate con discurso, porque existen compañeros que dicen que estamos en la ofensiva final. Para tener discurso hay que tener ropa y tropa. Y para tener tropa hay que tener un nexo muy fuerte con la base social, por lo tanto este terremoto debe ser tomado como una oportunidad. Las expresiones de movilización se están dando, pero es necesario que tengan cierta centralidad y cierta construcción”.

El gobierno ha dado luces de sus objetivos en materia laboral, con la flexibilidad laboral o el recorte de las indemnizaciones. ¿Cómo se enfrentan a esta realidad?

“El movimiento sindical tiene una práctica. Si la autoridad no dialoga con la organización sindical,  la ley o propuesta no se concreta. Pero esta acción solo se garantiza si existe una acción de movilización por parte de los afectados, y quienes tenemos cargos de responsabilidad sindical debemos lograr interpretar a los trabajadores. La interlocución se gana, y se gana entendiendo que representas el sentir de una mayoría, se encuentre o no organizada”.

Ante esta realidad, ¿tienen algún apoyo en el Parlamento?

“Lamentablemente, vemos en sectores de la Concertación, en el parlamento, que han cruzado a la vereda del frente, olvidando políticas labores, situación que en algunos casos pasa en el mundo sindical. Esto da pie para que el gobierno lleve a cabo una operación política para cooptar parte importante del movimiento sindical”.

Pero debe existir algún punto de apoyo.

“Si.  Se ha logrado articular una pequeña “bancada laboral” con los diputados comunistas y algunos socialistas con los que esperamos desarrollar iniciativas legales o acuerdos para contrarrestar el poder de la derecha en el Congreso, los medios de comunicación, las Fuerzas Armadas y el poder económico”.

Finalmente, ¿cómo crees que la CUT debe actuar ante esta nueva realidad?

“No nos negamos a dialogar con el gobierno, porque debemos hacerlo. Es parte de nuestra labor.  Pero tampoco nos negamos a mantenernos movilizados. No debemos silenciarnos y con ello llevar a cabo las políticas que ellos quieren”.

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