En memoria al regidor Carlos Contreras Maluje

salon de honor Dejó de llamarse “Salón de Honor”, desde el viernes 15, este tradicional espacio de la Municipalidad de Concepción se denomina “Salón de Honor Municipal Carlos Contreras Maluje, en recuerdo a quien fuera regidor por Concepción en el periodo 1971-1973.

Un acto de justicia, de reconocimiento, de reparación, de memoria viva. Fue lo que se vivió la tarde del 15 de junio, en un salón repleto, donde las emociones se mezclaron con los agradecimientos, con los recuerdos, con los testimonios, con los reencuentros.

Jóvenes sosteniendo un lienzo del Partido Comunista, familiares de detenidos desaparecidos con la foto de sus seres queridos en el pecho. Historia y memoria, presentes en el acto con que la Municipalidad de Concepción oficializaba el nuevo nombre de su salón de honor.

Al inicio, las palabras del alcalde demócrata cristiano, Álvaro Ortiz Vera: “A la memoria de este héroe penquista dedicamos el salón principal de la ciudad; el espacio que releva el valor de la democracia y los acuerdos. Este espacio de liturgias democráticas y ahora también de memoria viva, de compromiso con la justicia y la libertad, en la ciudad de espíritu independiente, en este Concepción de todos, donde honramos en justicia la vida del regidor Carlos Contreras Maluje”.

Una propuesta del concejal PC, Alex Iturra se convirtió en realidad, a través de un acuerdo unánime del Concejo Municipal penquista de febrero de este año. Con todo, a la ceremonia oficial, solo asistieron los concejales Iturra y Jaime Monjes.

Carlos Contreras Maluje tenía solo 24 años cuando se convirtió en regidor por Concepción, en las elecciones efectuadas el domingo 4 de abril de 1971. Se presentó por el Partido Comunista y obtuvo 1663 votos. La instalación del nuevo municipio se produjo el 16 de mayo de ese año, en sesión especial convocada por el entonces alcalde DC, Guillermo Aste Pérez.Se lo recuerda como un buen regidor, según lo que relató el alcalde Ortiz en su discurso.

“El regidor es recordado en los barrios como un demócrata, como un servidor público tolerante y respetuoso de las diferencias que siempre enriquecen. Trabajó fuerte por el derecho de la juventud a tener espacios deportivos dignos en los barrios, entregó su apoyo, por ejemplo, para concretar una cancha donde hoy se levanta la población Lautaro en el Valle Nonguen, su preocupación por la falta de viviendas para los habitantes de la población Teniente Merino en Barrio Norte. Los penquistas supieron de su presencia, obras y en el Barrio Norte, en la costanera, en Puchacay, en Aguita de la Perdiz, en Valle Nonguén, Carlos Contreras dejó historia”.

De profesión Químico Farmacéutico, casado y padre de dos hijos, era un hombre sencillo y alegre; de particular sonrisa y estrecho abrazo. Casado con María Adriana de Pablos, a quien conoció en la Universidad de Concepción, cuando ambos cursaba Química y Farmacia, aunque después ella se cambió a Bioquímica.

También presente en la ceremonia, la viuda de Carlos Contreras compartió algunos sentimientos y recuerdos en torno a quien fue su marido.

“Tuve la fortuna de encontrarme con él… Acostábamos a nuestros hijos y nos quedábamos conversando hasta las dos de la mañana, nos conocimos en la Universidad, y después del desaparecimiento de Carlos estuve en la organización de lo familiares de detenidos desaparecidos, participé en la huelga de hambre de 1978, pero después de eso sentí que debía irme por mi sanidad mental y me fui a Inglaterra…”

María Adriana no pudo seguir hablando. Las lágrimas no la dejaron. La emoción se hizo más intensa cuando desde Inglaterra, la imagen de su hija Adriana y su voz cantando “Te recuerdo Amanda”, en homenaje a su padre.

Su compromiso político

De la militancia comunista de Carlos Contreras y su compromiso político, habló Juan Carlos Arriagada, compañero de partido.
“A Carlos lo conocimos en 1963 en la sede de Serrano 683, a donde llegó con su uniforme del Liceo Enrique Molina. Su espíritu inquieto y el espíritu humanista de su hogar lo llevaron a ser parte de las Juventudes Comunistas. Carlos eligió Química y Farmacia por su familia. El gobierno de Salvador Allende fue un periodo de trabajo intenso, por primera vez los trabajadores pasaron a tener roles fundamentales en empresas. Tras el golpe militar, Carlos y su familia fueron perseguidos, tuvo que hacer el duro aprendizaje de la clandestinidad más profunda; lo llevaron a Chillán y a Santiago. Todo era sigilo. Con una familia en plena formación, le fue difícil”.

Todo hasta que el 2 de noviembre de 1976, fue detenido en Santiago por efectivos del Comando Conjunto, organismo represor de la dictadura, y llevado al centro de detención “La Firma” donde, luego de ser brutalmente torturado, dijo que al día siguiente tenía “un punto” con otro dirigente del Partido Comunista, en calle Nataniel Cox, por lo que los agentes decidieron hacer una operación para detenerlos. El 3 de noviembre, torturado y con las muñecas rotas por las esposas, lo soltaron en calle Nataniel Cox, donde comenzó a caminar hacia avenida Matta. En ese momento se lanzó hacia una micro y comenzó a gritar su nombre, su militancia, que había sido regidor por Concepción y que estaba detenido por la DINA que lo querían matar y que por favor avisaran a la Farmacia Maluje de Concepción, propiedad de sus padres Egidio Contreras y María Maluje.

Después de eso quedó semi inconsciente, instante en el que llegó la DINA y Carabineros y entre el alboroto de la gente y el operativo que lo vigilaba, volvieron a llevarlo al centro de detención para seguir torturándolo. Según testigos, esa misma noche fue llevado a Cuesta Barriga donde fue asesinado y pasó a engrosar la lista de detenidos desaparecidos. El 31 de enero de 1977 la Corte de Apelaciones de Santiago acogió el recurso de amparo interpuesto en favor de Carlos Contreras Maluje, en atención a las múltiples declaraciones de testigos, incluidos carabineros, que acreditaban su detención por agentes de seguridad.

Casi al término del acto, habló el presidente del Partido Comunista, diputado Guillermo Teillier, quien felicitó la iniciativa. “Al poner a este salón el nombre de Carlos Contreras, se está realizando no solo una obra simbólica, porque cuando alguien venga acá, preguntará quién es este señor y aquí le van a contestar. Carlos Contreras fue una persona sencilla, como todos nosotros, un profesional, casado, con dos hijos, cuyo único pecado era ser comunista y entregarse a la lucha para resolver los problemas de nuestra sociedad. Al hacer este gesto, el alcalde de Concepción y el Concejo Municipal están encabezando una corriente necesaria para Chile. Nuestro país necesita una sanación, pero para ello debemos tratar con profundo respeto a aquellos que perdieron la vida, a sus familiares, a los torturados, exiliados, ejecutados, exonerados, detenidos desaparecidos que sean bien recordados y tengan el lugar que merecen”.

La ceremonia culminó con el descubrimiento de la placa que desde el viernes señala el nuevo nombre del salón municipal de Concepción, como un gesto más de memoria, en el año en que se cumplen 45 años del golpe militar en Chile.

  Por M.E. Vega tribunadelbiobio.cl

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