El papa Francisco y la Teología de la Liberación

Signis

Entrevista realizada realizada por José Eduardo Mora al teólogo Pablo Richard y publicada en el Semanario Universidad, bajo el título  “La Teología de la Liberación puede recuperar la memoria de sus mártires”.

Después de largos años de silencio a que fue sometida por el poder de Roma, la Teología de la Liberación (TdL) vuelve a ser tema dentro de la Iglesia. ¿Qué primeras interpretaciones se pueden extraer de dicha coyuntura?

Es la posibilidad de recuperar la memoria del pasado y la posibilidad de abrir un foro público para evaluar los últimos 40 años de la TdL. El papa Francisco abre este espacio de reflexión crítica, que también nos permite recuperar la memoria de nuestros mártires que dieron su vida por el Evangelio.

Para comenzar es importante reconstruir algo de la memoria histórica de los años 80, cuando la “Congregación para la Doctrina de la Fe” publicó el documento: “Libertatis Nuntius” (1984), de la cual citamos solamente dos pequeños textos: “la impaciencia y una voluntad de eficacia han conducido a ciertos cristianos, desconfiando de todo otro método, a refugiarse en lo que ellos llaman «el análisis marxista» (VII, 1). “Las «teologías de la liberación», que tienen el mérito de haber valorado los grandes textos de los Profetas y del Evangelio sobre la defensa de los pobres, conducen a una amalgama ruinosa entre el pobre de la Escritura y el proletariado de Marx”

Estas denuncias de la influencia marxista en la TdL legitimó en gran medida la persecución de miles de cristianos, laicos y sacerdotes, muchos asesinados por su testimonio evangélico y no por razones ideológicas.

Un hecho que transformaría la memoria histórica de estos 40 años sería que el papa Francisco canonizara a Monseñor Oscar Arnulfo Romero, arzobispo, profetar y mártir, de San Salvador, El Salvador, asesinado por anunciar el Evangelio el 24 de marzo de 1980.

¿Se está en presencia de una oportunidad trascendental para la Teología de la Liberación, en el sentido de que puede darse un resurgir, después de que esta opción fuera “demonizada” y combatida fuertemente por el Vaticano?

Yo creo que el papa Francisco nos esta dando la gran oportunidad que la TdL salga a la luz pública para provocar un debate abierto sobre ella. El encuentro del papa Francisco con el Padre Gustavo Gutiérrez, principal inspirador de la TdL en estos 40 años, como también el encuentro con el Arzobispo y teólogo Herdhard Müller, ahora secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe, son signos de un cambio irreversible que hará posible un resurgir de la TdL en América Latina.

De Juan Pablo II a Jorge Bergoglio, ¿qué principales cambios ha experimentado, en su interior, la Teología de la Liberación en tan largo período?

La TdL no es una doctrina o un dogma, sino una nueva manera de hacer teología. Lo primero es la práctica de liberación, la reflexión teológica sigue como un “acto segundo”. La evolución de la TdL no es una evolución puramente teórica. Lo que va cambiando es la práctica de la liberación, y en cada época surge un nuevo sujeto, una nueva conciencia crítica, un proyecto, una utopía, una esperanza nueva de liberación, que nos orienta hacia donde hay que caminar. La TdL no solo escuchó el “grito de los pobres”, sino también el “grito de la Tierra”. La TdL fue una fuente siempre nueva de “espiritualidad” y una nueva manera de leer e interpretar la Biblia. Lo nuevo con el papa Francisco es que la Teología de la Liberación estará nuevamente presente en el “foro público y laico de la modernidad”, y en el “diálogo libre” con todas las ciencias económicas, sociales, políticas y ecológicas, y participar en la defensa de los Derechos Humanos en el campo de la migración forzada, la trata humana, la droga, incluso enfrentar la “violencia internacional organizada”. Con el papa Francisco se abre un nuevo campo de acción, más laico y autónomo de estructuras eclesiásticas de poder que se hacen ya insoportables. El “Evangelio” definitivamente va ya por caminos nuevos. Esperamos que el papa Francisco nos ayude a romper límites. Eso también nos enseñó el papa Juan XXIII, el papa que todos y todas queremos que sea canonizado como santo.

La CEPAL confirmó que en 2012 la pobreza en América Latina afectó a 167 millones. Uno de los núcleos de la TdL era de que debían cambiarse las estructuras que regían a la sociedad. En ese sentido, ¿se puede sostener que la TdL es tan necesaria como en sus inicios?

Mientras haya pobreza y estemos decididos a luchar contra ella, habrá TdL. “Cuando los pobres sufren, los profetas son una necesidad”.

¿Cuál sería la trascendencia para la TdL el que el Vaticano, al menos, no la combata abiertamente como sí lo hizo en el pasado?

El roblema principal no es que la TdL sea o no sea aceptada por el Vaticano. La TdL se legitima por sí misma a partir de su fuerza evangélica y liberadora Si la TdL entra libremente en el foro público de la Iglesia, la Tdl podría acompañar todas las corrientes nuevas de liberación, que son muchas. Hay un vacío de “teología” en la Iglesia, fruto sobretodo de la persecución pasada.

Como teólogo con una vasta experiencia, ¿considera, por los signos que el Papa ha mostrado en sus primeros seis meses, que en verdad Bergoglio tiene como gran opción su compromiso con los pobres de la tierra?

Estoy convencido que si, pero no basta una opción personal suya, sino una opción como Obispo de Roma y como máxima autoridad en la Iglesia Católica, en conjunto con otras Iglesias y Religiones. No es solo la opción del papa por los pobres, sino su capacidad de reformar toda la Iglesia a partir de la opción preferencial por los pobres.

¿Francisco ha expresado en la entrevista con La Civilittá Cattólica que no se puede hablar de la pobreza sin experimentarla. ¿Esta afirmación lo acerca más a lo que en su momento defendió la TdL?

Ciertamente. No basta hacer una opción por los pobres, sino hay que estar con ellos, darles tiempo y escucharlos. Además, la opción por lo pobres es cada vez mas una opción por los “movimientos sociales” de los pobres, y eso exige “estar ahí siempre”. Históricamente la TdL nació en las “villas miseria”, en las “Poblaciones marginales”, en los “tugurios” y en los lugares mas pobres y también peligrosos de América Latina. Ahí vivimos, ahí estamos y ahí estaremos siempre..

Ha habido entusiasmo, incluso, de parte de figuras como Leonardo Boff y Gustavo Gutiérrez por este nuevo Papa. ¿Cómo teólogo y estudioso, ¿considera que Francisco contribuirá a cambios significativos en la Iglesia?

Creo que si. El papa ha puesto signos poderosos y discursos radicales (que van a la raíz de los problemas). Pero sabemos que los “papeles” vuelan, lo que queda son los “testimonios personales” y los “cambios estructurales”. El papa Francisco ya ha dado muchos “testimonios proféticos”, que son un comienzo de cambios mas estructurales y globales en la Iglesia. Por ejemplo: la reforma de la Curia vaticana y del Estado vaticano. Algunos piensan que este cambio es tan global y trascendente, que es posible que lo “asesinen”. Es posible. Pero creo que podría suceder algo peor: que le “tiendan un trampa”, que le hagan la vida imposible, una guerra invisible y destructiva. Existe una “derecha católica internacional”, con apoyo ecclesiástico, capaz de todo. No van a permitir que el “obispo de Roma” cuestione el sistema económico y político global. En esta “derecha católica internacional” podríamos incluir instituciones tan poderosas como el “Opus Dei”, los “Legionarios de Cristo” (cuyo fundador, el Padre Maciel, ha sido el Sacerdote pedófilo más perverso y protegido por las altas autoridades del Vaticano) y también otros movimientos oscurantistas y agresivos, como los “Heraldos del Evangelio” (organización tipo “militar” reconocida en 2001 por el Papa Juan Pablo II y que es un nueva versión del movimiento “Tradición, Familia y Propiedad” TFP). No me imagino al nuevo.

¿América Latina podría experimentar, en el nuevo contexto que surge con el nuevo Papa, un resurgir de sus bases, desde las comunidades que han sido marginadas históricamente?

Creo que es una esperanza real y posible. Debemos sin embargo insistir que los movimientos de base, como las Comunidades Eclesiales de Base y los Movimientos de Lectura Pastoral de la Biblia, y muchos otros, viven con la fuerza que le es propia. La fuerza de ser discípulos de Jesús. Han sido perseguidos, han disminuido y han surgidos otros movimientos católicos conservadores. Pero la Iglesia no es un “mercado religioso”, donde la calidad de sus “productos” se mide por el “éxito de la venta”. Lo que se “vende bien” no es necesariamente lo que “vale más”. No podemos evaluar los movimientos de base con un criterio “neoliberal”. Si en un barrio, por ejemplo, hay dos o tres Comunidades Eclesiales de Base y 50 o más movimientos católicos, no significa que éstos valgan más que algunas pocas y humildes Comunidades Eclesiales de Base, insertas hoy en los lugares más “peligrosos” del continente.

¿Cuál podría ser el aporte de la TdL en esa La Luz de la Fe de la que habla Francisco en su primera encíclica?

Si nos referimos a la encíclica “Lumen Fidei” (Luz de la Fe) es posiblemente una obra construida por el teólogo Ratzinger, posteriormente papa Benedicto XVI. No representa el pensamiento más genuino del papa Francisco. Además, es una encíclica exageradamente larga, densa, dogmática, que muy pocos católicos podrán leer. Entendemos que el papa Francisco ya anuncia una encíclica propia: “Beati Pauperes”.

Felices los pobres con Espíritu, porque en sus manos está la posibilidad de construir el Reino de Dios” (Mt. 5, 3)

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