Ecuatorianos se oponen a intervención de Codelco en la Zona de Intag

Caida de agua en la zona de Intag Ecuador

La presidenta de la Coordinadora de Mujeres de Intag, Isabel Anangonó y el presidente de la Asociación Agroartesanal de Cafeteros Río Intag, José Rivera enviaron la siguiente carta dirigida al Presidente de Chile:

Señor Sebastián Piñera Echenique
Presidente Constitucional de Chile
Presidencia de la República
Santiago de Chile
Chile
Estimado Señor Presidente,
Reciba un afectuoso saludo de quienes conformamos las directivas de las organizaciones de la Zona de Intag, Provincia de Imbabura, Ecuador.
Le escribimos para expresar nuestra profunda preocupación sobre la posible intervención de CODELCO en nuestra zona en un proyecto minero cuprífero denominado Llurimagua.
Como es de conocimiento público, el 26 de julio del año en curso los gobiernos de Chile y Ecuador firmaron un convenio en Santiago que, entre otros puntos, le dio la luz verde para que la CODELCO inicie la fase de exploración avanzada dentro de la concesión minera Llurimagua a partir del segundo semestre del 2013. Las comunidades y organizaciones consideramos inválido dicho convenio, por violar ciertos derechos consagrados en la Constitución, incluyendo el derecho a la consulta previa, y el derecho al Buen Vivir.
La intención de la firma del convenio tiene por objetivo desarrollar lo que sería un mega proyecto cuprífero en la Cordillera de Toisán, una área prístina, excepcionalmente rica en recursos hídricos y en bosques primarios nublados que albergan a decenas de especies de mamíferos, aves y otras especies en peligro de extinción.
En vista que CODELCO es una empresa estatal chilena, y por ende, de propiedad de todos los ciudadanos y ciudadanas chilenos, queremos exponer ante Usted, como máxima autoridad civil, algunos datos sobre este proyecto que ayudan a explicar por qué ha sido rechazado por las comunidades, organizaciones y gobiernos locales desde que la subsidiaria de la Mitsubishi fracasó en su intento de desarrollar la mina en esta localidad en los años 1990.
El objetivo de la siguiente información tiene la finalidad de proveerle información para que desista de involucrarle a CODELCO en este devastador proyecto minero.
1. Biodiversidad. Como mencionamos anteriormente, la zona minera se encuentra en un área excepcionalmente rica en bosques primarios que no solo protegen a decenas de prístinas micro cuencas, sino que son el hogar de decenas de especies en peligro de extinción. En el único Estudio de Impacto Ambiental para la explotación, elaborado por expertos japoneses para una pequeña mina de cobre (de tan solo 450.000 toneladas de cobre puro) se identificó 12 especies amenazados por la extinción que serían impactadas por el proyecto minero. Estos incluyen a osos de anteojos, tapires de montaña, mono araña cabeci-café, y jaguares. En vista que los japoneses no estudiaron a fondo el impacto a anfibios, reptiles y otros grupos de organismos, la organización ambientalista DECOIN, determinó la presencia de no menos de 50 especies en peligro de extinción que podrían ser impactadas por este proyecto.
2. Deforestación. El mencionado documento de impacto ambiental mencionó, en palabras de los autores de la obra, que se daría “una deforestación masiva”, por el proyecto minero. Tan masiva incluso, que los autores pronosticaron que nuestro clima se secaría; llegando a utilizar el término “desertificación” para describir el impacto en nuestra zona.
3. Pluviosidad. La Cordillera del Toisán recibe aproximadamente 3.000 milímetros de lluvia anualmente. En años del fenómeno El Niño, la pluviosidad puede aumentar hasta un 50%. Esto hace la minería extremadamente peligrosa, y mucho más impactante que en el desierto de Atacama, donde CODELCO opera la mayoría de sus minas.
4. Contaminación. En el mencionado Estudio de Impacto Ambiental, los japoneses pronosticaron que nuestros ríos se contaminarían con metales pesados, incluyendo plomo, arsénico, cadmio y cromo, entre otros.
5. Impactos a áreas protegidas. Una buena parte del área minera Llurimagua, Señor Presidente, se encuentra en medio de la Área Protegida Municipal Toisán, la cual abarca 18.000 hectáreas. Además, colinda con el Bosque Protector Chontal, y afecta directamente a cientos de hectáreas de la Reserva Comunitaria Junín. Esta última reserva ha sido manejada por los comuneros de Junín y otras comunidades aledañas desde 1996, y es parte del proyecto turístico comunitario de la misma comunidad. Por otra parte, el mencionado Estudio de Impacto Ambiental prevé impactos a la biodiversa Reserva Ecológica Cotacachi-Cayapas, una de las áreas protegidas más biodiversas del mundo, y la única de importancia para todo el occidente ecuatoriano.
6. Impactos sociales. Los autores del Estudio de Impacto Ambiental- que fue elaborada para una pequeña mina de cobre- también pronosticaron que cuatro comunidades tendrían que ser reubicadas. En esos años, esto implicaba la reubicación de más de 100 familias. En la actualidad, y debido a posteriores hallazgos, podría implicar la reubicación de por lo menos seis comunidades.
7. Contenido del yacimiento. Conocemos que el gobierno ecuatoriano trata de vender este proyecto minero como entre los más ricos en cobre del mundo. La realidad es otra, y muy diferente. El yacimiento de cobre nunca ha sido probado; es solo de carácter posible, según las únicas exploraciones realizadas por los japoneses en los años 1990. Esto se debe a que los japoneses tuvieron que abandonar el proyecto antes de terminar la exploración debido al tajante rechazo de las comunidades y gobiernos locales. Es decir, la fantástica cifra de millones de toneladas de cobre bajo la Cordillera de Toisán que el gobierno promueve, es puro fantasía.
Es importante subrayar que los mencionados impactos se basaron en una mina de tan solo 450.000 toneladas de cobre. Después de publicar el Estudio de Impacto Ambiental, los japoneses infirieron la posible presencia de cinco veces más cobre, lo cual incrementaría de forma espectacular los impactos sociales y ambientales arriba mencionados.
El rechazo expresado por los gobiernos locales y comunidades ante la minería se ha venido consolidando con los años, y como consecuencia, tuvo la expulsión de la minera canadiense, Copper Mesa, en el 2010. Tanto fue el rechazo a la minería en nuestra zona, que esta empresa ni siquiera pudo entrar a las concesiones para explorar. La presencia de Copper Mesa causó grandes conflictos sociales en nuestras comunidades, y fue causante de flagrantes violaciones a nuestros derechos humanos y colectivos; impactos que hasta ahora sentimos.
En vez de la destrucción ambiental y conflictos sociales que es sinónimo de la minería a gran escala, nuestra zona ha venido desarrollando una gama de proyectos productivos sustentables, que no atentan contra el medio ambiente, y fortalecen a las comunidades y economías locales; como es el turismo de naturaleza y comunitario; producción de café bajo sombra, y producción agroecológica, entre muchas otras alternativas. Estas alternativas garantizan un Buen Vivir para nuestros sucesores, y le dan vida a nuestras comunidades.
Las comunidades y organizaciones de Intag, juntamente con los gobiernos locales, ya han expulsado a dos empresas transnacionales que intentaron desarrollar la minería a gran escala en nuestra zona. Por tanto, hoy más que nunca la sociedad civil de Intag, con apoyo de otros sectores de nuestra provincia y del país, está en pie de lucha para proteger nuestro derecho a escoger un futuro libre de minería, y no permitir que se reanude este proyecto minero.
Por todo lo expuesto Señor Presidente, esperamos que entienda nuestro reclamo y que haga todo en cuanto está a su alcance para frenar la intervención de la CODELCO en el desarrollo del proyecto minero Llurimagua, en la zona de Intag.
Atentamente,
Isabel Anangonó Presidenta Coordinadora de Mujeres de Intag (12 organizaciones)
José Rivera Asociación Agroartesanal de Cafeteros Río Intag (agrupa a 450 cafeteros)

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