Ecuador: Las Radios Comunitarias esperan el reglamento

Las radiodifusoras han sido vitales para que las comunidades quichuahablantes tengan acceso a la información y generen contenidos en su propia lengua. Más aún cuando a muchos de esos poblados no llegan los periódicos y los televisores reciben a lo sumo la señal de dos canales, “y todas tan borrosas que es preferible no prenderlos”, como dice el pastor Pedro Tenesaca, ex director de la escuela bilingüe Ñucanchik Yachay, en Cebadas, provincia de Chimborazo. Para Hernán Reyes, miembro del Consejo de Regulación y Desarrollo de la Comunicación (Cordicom), esto quiere decir que están mal servidos y la comunicación es un servicio público. Serían dos los mecanismos para mejorarlo: la instalación de repetidoras de los canales privados y públicos y creando estaciones comunitarias.

Los escenarios en Imbabura y Chimborazo son distintos. Mientras en la primera se afirma que la única radio con programación en quichua es Radio Ilumán, en Chimborazo hay varias, como La Voz de Guamote, Radio Colta, Radio Sensación, entre otras. En todos esos casos, su vínculo con la comunidad es tan fuerte que todos saben dónde quedan las instalaciones de ellas. La diferencia entre una y otra provincia podría explicarse por la existencia de un hombre: monseñor Leonidas Proaño. El 19 de marzo de 1962 dio sus primeros mensajes a través de uno de sus grandes legados: Escuelas Radiofónicas del Ecuador (Erpe). Quizá por esa tarea de liberación evangelizadora del pastor de los indígenas es que las diferentes radios en Chimborazo tienen vínculos eclesiales: La Voz de Guamote es de la Compañía de Jesús; Radio Colta, evangélica. Radio Ilumán, en cambio, tiene otro origen: la historia de lucha de las comunidades y por la escasa difusión que tenían de los medios provinciales y nacionales, según Carmen Yamberla, su directora. Por eso, hace 13 años, un grupo de jóvenes decidió fundarla como mecanismo para defender y promover su lengua, además de generar sus propios contenidos.

Tanto Radio Ilumán como La Voz de Guamote son privadas porque cuando se fundaron no había en la legislación la figura comunitaria, pero funcionan como tales. En ambas, al igual que en todos los medios de comunicación, están a la espera del Reglamento de la Ley Orgánica de Comunicación(LOC) para saber qué pasos deben tomar para apegarse a la Ley. Cómo realizar el traspaso de razón social o la titulación de sus comunicadores, son apenas dos de las inquietudes. Sin embargo, al tener una programación mayoritariamente en quichua, con un 25% en español, no les preocupa en absoluto el artículo 36 de la LOC, en el que se establece que “todos los medios de comunicación” tienen el deber de otorgar como mínimo “el 5% de su programación diaria” contenidos que “expresen y reflejen la cosmovisión, cultura, tradiciones, conocimientos y saberes de los pueblos y nacionalidades indígenas, afroecuatorianas y montubias”. Es para los medios que han usado históricamente el español a los que se les presenta el problema por el artículo 14, en el que se especifica que esos contenidos y saberes deben difundirse en sus propias lenguas. Reyes calma un poco las aguas ante la incertidumbre.

Para él no solamente se debe pensar en el uso de las lenguas originarias, sino que se trata fundamentalmente un asunto de contenidos. Un reportaje sobre los rituales del pueblo chachi, por ejemplo, cumpliría con el espíritu de la Ley. Pero aclara que, “por sentido común, al ser un país diverso, si se está produciendo un contenido noticioso a la comunidad chachi”, sería necesaria una traducción. También entiende el esfuerzo que va más allá de la labor del periodista o del medio, “que espero se articule con otros esfuerzos en pos del recurso de la lengua del quichua o shuar, que son las oficiales para la interculturalidad”, según la Constitución de Montecristi. Yamberla, quien edita el periódico Wiñay Kawsay, una edición mensual bilingüe, reconoce que hay un problema “con las computadoras”: el programa no logra descifrar el lenguaje y hace cambios que son atentados lingüísticos. “Lo último que haría es negar una serie de dificultades (de esa naturaleza)”, dice Reyes. Pero también cree que puede haber resistencia de algunos sectores a los cambios que se vienen. El único periódico Wiñay Kawsay se edita mensualmente en Ilumán. Es bilingüe y tiene más una finalidad didáctica que noticiosa.

Diario EL COMERCIO 

Comparte esta información...
Share on FacebookEmail this to someonePin on PinterestDigg thisPrint this pageTweet about this on Twitter

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *