Darwin Rodríguez

La Plaza de Tomé, Símbolo Patrimonial

Aporte a  Charla de Preservación, Promoción, Difusión, Conservación y protección del Patrimonio Cultural Tomecino con ocasión del Día del Patrimonio

La característica  que tienen, en general,  las actividades culturales, es que son espacios con una formalidad distinta a otros eventos, son espacios de libertad en los que el debate de las ideas se da sin prejuicios, con ánimo dialogante, de intercambio de ideas,  y con aceptación de la diversidad. Esta manera que hemos tenido los actores de las artes y la cultura tomecina, incluso en los momentos más duros de la dictadura, es parte del patrimonio del que estamos orgullosos y dispuestos a preservar, promover, difundir y proteger. Especialmente en un acto como el de hoy.

Desde esta perspectiva mi planteamiento carece de sutilezas. Y la convicción de los argumentos no excluye las cortesías y respetos del diálogo democrático.

La Plaza de Tomé es un país de rincones.

En esta plaza se albergan los valores culturales de una humanidad tomecina diversa y multigeneracional.  No vaya a suceder que los “expertos” traspasen conceptos importados, como esos híbridos planos diseñados en algún estado sureño de USA,  trasplantados con sus prados verdes cerca(dos) y lejanos de la idiosincracia arquitectónica tomecina.  O como esas plazoletas de los malls que privilegian la función marketera, con pasadizos amplios que conducen al consumo más que a la sombra del ocio y el esparcimiento.

A menos que así se quiera para fomentar un tipo de turismo como el de la Plaza España en Concepción. De ser así que se nos diga y la discusión será distinta.

Todos estamos de acuerdo con arreglar y mejorar las cosas, y también, a simple vista, nos podría resultar muy interesante un proyecto de remodelación que ocupe mano de obra en tiempos tan críticos para la familia tomecina, sin embargo, debemos custodiar que no se haga trasgrediendo los valores locales. La remodelación de un lugar patrimonial no empieza ni termina en una maqueta, por bonita que luzca, sino de una definición previa, discutida y consensuada por la comunidad. El perfil del lugar debe estar predefinido.

En el caso de la Plaza de Tomé el perfil, las características esenciales están definidas. La plaza pertenece a todos sus habitantes y no sólo a los que viven en su entorno inmediato, ni sólo a las autoridades, por eso en este caso, el municipio ha convocado, aunque fallidamente, a la ciudadanía para que opine. Por otra parte los diseñadores son aquellos que considerando los aspectos patrimoniales, las subjetividades de la comunidad y las estrategias de desarrollo, interpretan  y proponen un proyecto. Por cierto que, como en toda actividad humana, habrá diseños mas asertivos que otros. No mejores o peores diseños.

Este aporte a la reflexión necesaria no son más que un par de claves democráticas para ampliar  el debate. Una mala decisión puede ser nefasta. Hay estudios que señalan que la intervención en esta materia debe ser en extremo cuidosa. La fragilidad y delicadeza de estos patrimonios son grandes y por hacerlo mejor puede resultar peor.

Caracteriza la Plaza, ser espacio diverso de ocio, recreación y amores. Tanto en su antigua como en su estructura actual. Aquella ocupaba sólo la mitad oeste de la manzana con su Odeón desde el cual los domingo se escuchaban la retretas bajo los tilos frondosos del mismo costado. Donde sentados en los antiguos y tradicionales escaños las parejas de enamorados contemplaban las estrellas tomados de las manos, aprovechando la intimidad que les daba la sombra y la escasez de transeúntes  que discretos y bullangueros circulaban por los otros costados.

La usanza democrática, masificó y  diversificó el uso de los espacio: los padres con los niños se estacionan por las tardes  en la amplia explanada alrededor de la fontana, allí mismito, antes del almuerzo  culminan su caminata matinal  los jubilados que entremezclan comentarios sobre el acontecer nacional y local, con los recuerdos del bullente Tomé de las textiles. Y el buen o mal funcionamiento de los centros de salud y el Hospital.

Al crepúsculo los jóvenes circulan en sentidos contrarios para cruzar guiños y piropos, construyendo, ilusionados, los futuros. Algunas modestas  tribus urbanas toman una esquina ante la mirada molesta de más de algún pasajero que olvidó que fue ternera.

Chile es un país de rincones. La arquitectura tomecina, los serpenteados cerros, las disposición de sus calles y pasajes, las quebradas escaleras dibujan recovecos que dan al ojo, múltiples, infinitos, paisajes, ratificando la esencia diversa, tolerante, multicultural de los tomecinos,

Por eso su plaza no puede ser sino llena de rincones de ocio y pasadizos que no llevan a ninguna parte. Es una plaza para el ocio, no para el neg-ocio. Lo que no  impedide que sea al mismo tiempo, por sus bordes o cachañando entre  los pasillos, el acceso hacia otros destinos. Y en el viaje cambiar saludos, socializar con los vecinos y vecinas reposones. Por eso las ferias comerciales (véase Uso de los Bordes) no debieran quitar el espacio a las personas que circulan obligándolas a des-plaza-rse hacia los espacios interiores, (véase Utilización del interior) que como he  descrito, ha sido apropiado por enamorados, niños y ancianos. Cada grupo con sus propios, distintos  y particulares afanes.

No puede RE-MODELARSE  la Plaza como un pasillo expedito para peatones apurados. Ni el tiempo es oro ni la distancia más corta  entre las personas es la línea recta (véase Flujos)

Desde los tiempos del ñauca la comunidad se ha ido, como corresponde apropiando y construyendo este patrimonio público.

Un pequeño ejemplo de los añejosos y vitales  valores socio-culturales que se pasean por los misterioreros y aventurosos caminos y recovecos de la plaza: hallazgo de mi oficio lector que comparto con ustedes.  Un texto publicado en La Divisa del 14 de enero de 1939 por Benjamín Velasco Reyes y que forma parte de Retazos, 100 años de poesía en Tomé, una antología inédita que aguarda, entre mis cachureos ver la luz de otros ojos.  Estimo reproducir algunas estrofas que mas de alguna nostalgia provocará en los mas antiguos (lástima que son los que menos acceden al internet) y sorpresa por lo familiar y actualidad de los paisajes, a los mas nuevos,

Sonetos  de Tomé

3.- LA PLAZA DE TOMÉ

¡La plaza de Tomé! Con estas ondas

de calor, que agradable es el reposo

que sentimos aquí, bajo el glorioso

y artístico desorden de sus frondas.

Pues nos esfuma algunas penas hondas

este paseo en que la planta poso;

el pensamiento hasta un país hermoso

emprende el vuelo en invisibles rondas.

¿Quién no sueña con besos y con mimos?

Nadie en volverse se da mucha prisa

Y con la noche se regresa a casa.

Pero, cómo en la Plaza revivimos

cuando cae

en nosotros la sonrisa

de un lindo rostro de mujer que pasa.

Mi opinión está motivada, además de por mi condición de tomecino comprometido, por los planteamientos expresados en La Memoria, en la página del municipio,  que sustenta la propuesta que ha hecho una consultora al Municipio local para remodelar la Plaza de Artes de Tomé. Les invito a consultar el informe de la consultora, porque en él se arguyen, precisamente,  principios contrarios a los que les he planteado.

Consulta ciudadana real y no sólo formal

El municipio ha convocado a la comunidad para que opine sobre estas propuestas y que la respuesta ha sido muy pobre, sin embargo para cumplir con una real consulta ciudadana, debiera elaborarse una encuesta detallada y aplicarla  a los distintos usuarios de la plaza, yendo a los territorios y organizaciones funcionales. Sin perjuicio de una nueva convocatoria a la comunidad, reforzando, eso si,  los mecanismos de comunicación e información.

Termino señalando que mientras escribo reviso otros textos, escucho una canción de Cecilia y Los de Tomé. Se combinan recuerdos gratos y nostalgias. Rabia e impotencia, y también la energía para soñar nuevos futuros, que guarden a las nuevas generaciones los valores construidos con esfuerzos de muchos/as tomecinos/as; y también los de los/las entomecinados/as.

La fábrica aquella ya no está, el tren ya no pasa. La desidia derrumbó el árbol que talló con paciencia de leñador el Chago, La vista del San Pedro  pétreo de Vicente Gajardo ya no otea el horizonte, la obstruye una mediagua mal ubicada. En el frontis del Hospital ya no está la Plancha enlosada que rescatamos del viejo hospital. Los adoquines pierden su destino en el bolsillo de los contratistas. Los nombres  de Leopoldo Araneda, Platón Fuentealba, Olga Zoñet, Julio Valenzuela y los hermanos Iván y Artemio Cabrera  permanecen en el anonimato. Ellos son los dirigentes fundadores del sindicato de FIAP. Impulsores de la construcción de este Gimnasio Fiap que alberga y da base a una Casa de la Cultura, que no debiera perder su valor patrimonial.

En el suelo de esta plaza, en su diseño ancestral, entre los escaños que ya no están, estaba  el Odeón en el cantó  Violeta Parra y sus retoños Isabel y Ángel.

Y finalmente una cita de nuestro querido y recordado Luis Andrés Jorquera

“Secularmente atractiva, la singular Plaza de Armas de Tomé, se ha transformado en la base de una bullente y apasionante actividad social, cultural y ceremonial. Sitio de mil sucesos y lugar de encantos, encantamientos  e historias. Visitada por Presidentes de la República, artistas, poetas, soñadores, adultos, jóvenes y niños.”

Y parafraseando en versión libre a Manuel Rodríguez
¡Aún tenemos Plaza ciudadanos!

CENTRALIZACIÓN VS DESCENTRALIZACIÓN
En el diario El Sur del 20 de mayo hay una información que amaga el proceso descentralizador.

Una delegación de Consejeros de la Región del Bío-Bío asistió a una reunión con la Comisión de Gobierno, descentralización y regionalización del Senado. Ante ella propusieron (no se informa si todas las bancadas uniformemente) algunas aspiraciones de los consejeros que la Asociación Nacional de Consejeros ha venido construyendo y planteando desde hace largos años. Este nuevo esfuerzo por materializar legalmente las aspiraciones desentralizadoras es útil.

Ojalá la presencia de la delegación regional sea parte de una estrategia concordada por la organización nacional de los consejeros y no un acto de protagonismo o, peor aún, una manera de reponer la propuesta que algunos ex senadores y otros en ejercicio han venido infructuosamente requiriendo: Que los parlamentarios sean parte del Consejo Regional, como lo manifiesta el consejero Ferrel.

La situación es grave. La propuesta involuciona el proceso descentralizador, que tanto ha costado hacer avanzar. Y en el que están comprometidos voluntades transversales.

Los parlamentarios son elegidos para legislar, fiscalizar. Los Gobiernos Regionales surgieron para dirigir e implementar el desarrollo los territorios de sus juridicciones respectivos, en armonía con las polítias nacionales. Así se define un país descentralizado, unitario y armónico.

Pretender, que los senadores y diputados además de las funciones mencionadas, se incorporen a los Gobiernos Regionales a repartir los recursos en sus regiones los convierte en super poderosos, con reelección vitalicia garantizada. Tal medida mermaría más que aumenta las competencias de los gobiernos regionales. Re-centraliza mas que fortalece las instancias regionales.

La excusa para esta voracidad, es que la participación de los legisladores se limitaría a la elaboración de temas estratégicos. Recordemos entonces que la Estrategia de Desarrollo Regional se construye con “la representación de los intereses de los habitantes de estos territorios se expresó concretamente en la realización de diez talleres territoriales (más un taller en Chillán y otro en Isla Mocha) que permitieron la participación de más de 1000 personas y cuyo objetivo central fue la identificación de los temas clave para el desarrollo regional.” Señala de sus aspectos metodológicos de la EDR 2008-2015

¿Por qué entonces la comunidad regional va a necesitar de los “representantes” que eligió para la función legislativa mencionada. Esta hipertrofia de representatividad atenta contra “la participación- que- es también esencial para el proceso de gestión de la Estrategia” (idem)

Lo extraño e inaceptable no es la propuesta de parlamentarios en el Consejo, sino que sea impulsada por un grupo de Consejeros, que deberían marchar en sentido contrario. Otra de las propuestas: la elección directa de los consejeros regionales, posiblemente evitaría estas ya que los consejeros dependerían menos de los parlamentarios, de los cuales, en muchos casos, son, han sido o actúan como secretarios.

Y una reflexión final: ¿qué aporte descentralizador podrían hacer parlamentarios que, una gran número vienen, viven y piensan desde Santiago?

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