Balance de la votación en la Cámara de Diputados sobre el veto a la TV digital

En lo substancial, los parlamentarios resguardaron el concepto de pluralismo y sus alcances en el correcto funcionamiento. Entendemos que este es un gran logro. Sin embargo,se eliminó dentro del correcto funcionamiento la obligación de su “promoción”, lo que resulta paradójico si consideramos que la televisión en sí misma debiera ser pluralista.

En este aspecto, como Observatorio, consideramos inexplicable el por qué se consideraba un atentado a estos derechos que la norma exigiera “promover el pluralismo”, como si esto fuera una especie de censura previa, cuando no es más que una exigencia mínima a los concesionarios privados que hacen uso del espectro radioeléctrico que es un bien público.

Entre las normas declaradas inadmisibles se encuentra el que los derechos preferentes de los canales sobre su concesión puedan perderse por reiteradas sanciones del CNTV y por no respetar las normas laborales. También la segunda señal para TVN.

Sobre la composición del CNTV, se aprobó sólo una reasignación, que altos funcionarios de gobierno puedan ser parte y que deban tener una trayectoria en la sociedad civil en vez del ámbito social, lo cual nos parece aceptable, en tanto permitirá que el consejo cuente con consejeros representativos de este sector y no sólo obedezca a la composición parlamentaria.

Concesión “comunitaria” para iglesias…

En todo caso, también hubo algunos retrocesos. Es el caso de la norma que permitirá que las iglesias sean titulares de concesiones comunitarias, estimamos que va en contra del espíritu de la norma. Se buscó que estas concesionarias fueran organizaciones sin fines de lucro ligadas a la comunidad geográfica en la cual operen, lo cual no se cumple por las iglesias.

No se trata de negar a estas entidades ser concesionarios, sino que no puedan ser titulares de concesiones comunitarias, pudiendo ser televisiones locales, regionales e incluso nacionales. La reserva del 40 de televisión de diversidad es ya muy escaso como para incluir nuevos actores, que pueden legítimamente ser concesionarios en el 60% de espectro destinado a TV generalista. De hecho hoy se encuentran vigentes al menos 12 concesiones de titularidad de la iglesia evangélica para TV analógica, que migrará a la televisión digital en sus respectivas zonas de servicio, sin previo concurso.

Como Observatorio, siempre hemos considerado un peligro que a través de esta figura, grandes capitales extranjeros puedan vulnerar el espíritu de lo comunitario y usar un espectro reservado para incluir nuevas voces al sistema de medios, con fines proselitistas.

Campañas de interés público

La segunda materia en que se retrocede dice relación con las campañas de interés público. En este caso si bien se declaró inadmisible la restricción de estas campañas en casos de catástrofes naturales y epidemias, y por ende podrán ser de todo tipo (salud pública, prevención, ambiental, etc.), nos parece preocupante que los spot respectivos puedan ser creados por el concesionario, pues será en definitiva el Consejo Nacional de Televisión quien deba decidir si el spot respectivo cumple con los lineamientos esenciales de la campaña, con el consecuente retraso en la difusión del mensaje que esto puede significar y el consecuente riesgo a los derechos fundamentales que la campaña viene a resguardar.

Ahora será el senado, quien esperamos que tome el tiempo necesario para analizar las implicancias de lo aprobado (y sobre todo lo rechazado en que no hubo quórum para insistir), para que el proyecto guarde coherencia.

Fuente: Radio Tierra

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