Arzobispo destaca lucha de familiares de detenidos desaparecidos

misa capilla7En el marco de una eucaristía celebrada por el Arzobispo de Concepción, Fernando Chomalí, familiares de detenidos desaparecidos oraron por verdad, justicia y la dignidad de sus seres queridos.

“No deberíamos estar aquí…” dice el Arzobispo de Concepción, Fernando Chomalí y por segundos pienso que tiene razón… ¿Cuántas misas se habrán oficiado para orar por los detenidos desaparecidos?, me pregunto mientras escucho nuevamente al arzobispo repetir: “No deberíamos estar aquí, sin embargo por lo que aconteció, estamos aquí, pero lo hacemos con esperanza, con fe…” La misma que han tenido quienes integran la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos de Concepción, que por casi 43 años han buscado a sus seres queridos incansablemente.

Son las 7 de la tarde del jueves 26 y en la capilla del Arzobispado de Concepción empieza la eucaristía “Por la vida, la verdad, la justicia y la dignidad de los detenidos desaparecidos”, aquella que hace varios años se celebra a fines de mes, en el marco de la Semana Internacional por los Detenidos Desaparecidos instaurada por la Federación de Familiares de Detenidos Desaparecidos en la década de lo 80 y de la que pocos se acuerdan.

Pero en Concepción, la Agrupación hace esfuerzos para que esta fecha no se pierda en el olvido, como tampoco quieren que ocurra con sus familiares. Por eso, rezan, ora… Se escuchan algunos nombres de detenidos desaparecidos… Veo a Eglantina y a su hijo José; a Elizabeth, a Mónica, a Hilda, a Ester, a Mercedes con su hija y nietos, a Julia, a Gladys, a Patricia, a Nancy… ahí están, con una foto en blanco y negro en su pecho, y con la tristeza reflejada en sus ojos, donde también se amontonan los recuerdos… Una pequeña pancarta, con una flor, un nombre y una fecha, recuerda a cada uno de los detenidos desaparecidos de la región del Bio Bío…

La misa ha empezado y en la pequeña capilla, las emociones afloran. El Arzobispo Chomalí se acerca al micrófono y habla: “… ustedes son el testimonio de hasta dónde
puede llegar la brutalidad humana, pero también hasta donde puede llegar la esperanza, creo que son un testimonio doloroso, pero valioso de lo que aconteció en Chile y creo que todo lo que hagamos por ustedes siempre va a ser poco…”

Comenta con voz emocionada, que el único regalo que recibe para Navidad es que le van a dejar a su casa, las integrantes de la Agrupación, gesto que agradece porque refleja el cariño que le expresan. Por eso, les reitera que “ésta es su casa…”

Luego habla haciendo alusión al texto del Evangelio leído que según sus palabra “nos
refleja un poco a todos nosotros, es hermoso cuando la gente clama. Ustedes han clamado por años a las autoridades… queremos saber, han golpeado muchas puertas… lo que ustedes piden es lo mínimo, perseveren en ese camino…”

Y agrega que tal vez lo que se deba hacer es “pedir por muchas personas que no quieren ver, tenemos que pedir para que vean lo que pasó para que nunca más vuelva a acontecer. Siempre digo “No deberíamos estar aquí” , no deberíamos estar aquí y sin embargo por lo que aconteció estamos aquí pero lo hacemos con esperanza, y con fe y Dios quiera que nunca perdamos la esperanza. Que ustedes nunca pierdan esa hermosa capacidad de juntarse, de reunirse… enfrentar las penas solo es muy doloroso, acompañadas se viven mejor, y veo que en ese sentido ustedes lo hacen muy bien“.

Ya en sus palabras finales, el Arzobispo Chomalí reconoció haber aprendido mucho de los familiares… “He aprendido mucho de ustedes, uno muchas veces se ahoga en un vaso de agua por situaciones que son absolutamente superficiales y lo que ustedes vivieron fue muy profundo, por eso nos hemos juntado con los nombres de los que desaparecieron para rezar, para abrazarnos, para seguir caminando porque nada nos va a destruir la esperanza de alguna vez saber algo tan sencillo como importante que es la verdad y que haya justicia, algo tan simple como eso pero que ha sido tan mezquino aún, pero no tenemos que perder la esperanza…”

Luego de la comunión y al momento de finalizar la eucaristía, Chomalí bendijo las pequeñas pancartas que cada uno tenia en su mano… Fue el instante en que Mónica, una de las coordinadoras de la Agrupación , agradeció la asistencia a la misa y el apoyo recibido, en especial al Arzobispo “que desde el primer día que nos conoció, nos siguió cobijando bajo el alero de la iglesia, brindándonos todo su apoyo en nuestro dolor…” También dio las gracias a cada uno de los asistentes por el compromiso en este largo caminar, para lograr algún día la verdad y la justicia…”

Las frases de la canción “Todavía Cantamos” -convertida en un himno de la Agrupación- llenaron la capilla, culminando así una nueva eucaristía para orar por quienes un día fueron detenidos, sin que nunca más se volviera s saber su paradero.

Se ha terminado la misa, y vuelven a mi mente las palabras del Arzobispo Chomalí: “No deberíamos estar aqui…”. Es cierto, pero estuvimos y seguiremos estando…

escrito por M.E.Vega

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