Advierten sobre deficiencias en tratamiento de residuos líquidos en relleno sanitario de Hidronor

escrito por TBB  
Hace bastante tiempo que el Relleno Sanitario Hidronor de Copiulemu presenta problemas que están afectando a los vecinos de Chaimávida y alrededores. Y aunque la emergencia sanitaria vivida el 28 de junio fue superada, aún quedan en curso un sumario sanitario iniciado por la Autoridad Sanitaria y un proceso de fiscalización de la Superintendencia de Medio Ambiente.
Del mismo modo, existe un recurso de protección que se tramita en la Corte de Apelaciones de Concepción desde el 1 de julio donde se solicita que el tribunal de alzada ordene a la empresa la implementación de un sistema que asegure la no filtración de ninguna clase de líquidos a los esteros y arroyos colindantes ni a las napas subterráneas, así como que se establezca un sistema de monitoreo al cumplimiento de las exigencias ambientales impuestas en el EIA.

Durante la tramitación de este libelo -cuya orden de no innovar que buscaba paralizar el funcionamiento de la planta de tratamiento de riles, no fue acogida- se han recibido informes del departamento de Agua Potable Rural de Essbío y de la Seremi del Medio Ambiente.

En su informe, la Seremi del Medio Ambiente recuerda que el Relleno Sanitario Hidronor fue calificado ambientalmente mediante la RCA N° 81 del 9 de marzo de 2000. Posteriormente, entre 2004 a 2012, se realizaron distintas optimizaciones, modificaciones y ampliaciones a esta instalación, que fueron evaluadas mediante declaraciones de impacto ambiental.

El Relleno Sanitario  cuenta con un sistema de tratamiento de líquidos percolados consistente en 4  piscinas y una planta de tratamiento de osmosis inversa. La cuarta piscina recibe líquidos de terceros cuya composición se desconoce.

Actualmente, el Servicio de Evaluación Ambiental analiza un EIA que considera la ampliación del Relleno a través del proyecto “Depósito de seguridad, etapa IV, Hidronor Copiulemu S.A”. Como parte de ese proceso, la Seremi del Medio Ambiente señala que hizo algunas observaciones señalando que la empresa “posee un déficit actual en su tratamiento de riles“, por lo que se solicita se indique cómo cumplirá con los requisitos de distanciamiento de cursos de agua, de manera de evitar situaciones de emergencia como la vivida el 28 de junio.

En esa oportunidad, vecinos del sector Chaimávida alertaron sobre la presencia de sustancias malolientes en el agua del estero del mismo nombre, que entre sus tributarios recibe agua del estero Las Puyas que pasa por los terrenos de Hidronios y que recibe la descarga de líquidos tratados desde el relleno.

A raíz de las altas precipitaciones caídas en esos días, se produjo un derrumbe en la ladera del sector donde se ubica la conexión entre las piscinas 3 y 4, cortándose la cañería que las unías y filtrándose líquido en forma directa al estero Las Puyas. Se estima que por esta rotura fluyeron entre mil a mil 500 m3 de líquidos. Hay que señalar que la piscina tiene capacidad para 100 mil m3.

Considerando que la captación de agua potable rural del sector proviene del estero Chaimávida, se prohibió el uso de esta agua hasta que se descartó posible peligro.

En la oportunidad, se inició un sumario sanitario en contra de la empresa -cuyos resultados aún no se entregan-, se prohibió la recepción  de riles de terceros en la piscina 4 hasta resolver la situación, se determinaron monitoreos a la captación de agua potable y se ordenó a la empresa la presentación de un Plan de Manejo en el corto  y mediano plazo.

Dentro de las observaciones que se hicieron en terreno, la seremi de Medio Ambiente menciona que se constató que las piscinas no cuentan con un sistema de corte que evite la salida de flujo en caso de emergencia. Asimismo, se estableció que las piscinas están llenas y sin posibilidad de trasvasije, lo que significa que “se ha estado acumulando líquido y que el tratamiento es insuficiente”. También se detectó que el talud donde ocurrió el evento es mecánicamente inestable y se encuentra a gran pendiente.

Otro aspecto que se menciona es la necesidad se revisar el EIA que aprobó el proyecto y actualizar o corregir los diseños para garantizar que se esté otorgando un adecuado tratamiento a los líquidos.

Por último, se indica que se debe revisar la recepción de líquidos de terceros, ya que “si la empresa no tiene capacidad de tratar lo que generan ambos rellenos, el industrial y el domiciliario, no debería recibir además riles de terceros. La no disponibilidad de la caracterización de la piscina 4 no permite saber si lo que salió es realmente peligroso”, algo que para la seremi del Medio Ambiente, se debe controlar.

En el mismo informe, la seremi indica que los días 13 de marzo y 23 de mayo, dirigentes vecinales de Chaimávida denunciaron malos olores, presencia de vectores (ratones), aguas contaminadas y aumento de enfermedades entre los vecinos, a raíz del funcionamiento del relleno. En la misma oportunidad, los dirigentes aseguraron que estos problemas se arrastran al menos por dos o tres años.

Se hicieron las denuncias pertinentes ante la Superintendencia del Medio Ambiente, organismo encargado de hacer el seguimiento y fiscalización de las resoluciones de calificación ambiental.

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