A sus 86 años, don Pedro Casaldáliga todavía enfrenta a los lobos y habla de la esperanza

Por Sônia Oddi e Celso Maldos

En una pequeña capilla situado al fondo del patio, una oración abre el día en la casa del obispo emérito de São Félix, don Pedro Casaldáliga. La simplicidad de la arquitectura gana fuerza con el significado de los objetos allí dispuestos.

En el altar, un mantel con dibujos artísticos indígenas. En la pared, un mapa en relieve de África Crucificada, un Cristo rústico en la cruz, la cerámica de una madre que protege a su niño con un brazo y lleva un bote en el otro. En el piso de cemento, bancos hechos de troncos de madera, que se asemejan a los de buriti, que usan los Xavante, en una competencia tradicional, en que dos equipos se enfrentan en una carrera de relevos, cargando los troncos sobre los hombros, hacen una demostración de fuerza y resistencia, cualidades de un pueblo conocido por sus habilidades de guerreras. Cercada de plantas, la luz entra por todas partes.

Rodeado de plantas, la luz entra a través de todos los costados de las tímidas e incompletas paredes. En este entorno orgánico, así como ha sido la vida de Pedro, sus amigos se animan a tomar parte de la oración.

José María Concepción, viejo compañero de Pedro, desde la juventud y recién llegado de España, comienza a leer: “1795: José Leonardo Chirino, mestizo, dirige la insurrección de Coro, Venezuela, con la participación de indios y negros luchando por la libertad de los esclavos y la eliminación de los impuestos. 1985: Irne García y Gustavo Chamorro, mártires de la justicia. Guanabanal, Colombia. 1986: Josimo Morais Tavares, sacerdote, asesinado por los latifundistas, en Imperatriz, Maranhão, Brasil.

Los martirios rememorados, ocurrieron un 10 de mayo. Muchos otros, cientos de ellos, son y serán recordados a lo largo de todo el año, según la Agenda de América Latina. Y continúa: “2013: Ríos Montt, ex-dictador guatemalteco condenado a 80 años de prisión por genocidio y crímenes contra la humanidad. La Comisión de la Verdad estima que cometió unos 800 asesinatos mensualmente. Durante los 17 meses que gobernó Guatemala, como resultado de un golpe de estado.

El joven religioso agustino P. Felipe Cruz, nacido en Pernambuco, dirige un canto, un padrenuestro y la lectura de un pasaje bíblico. Se concluye con la Oración de la Hermandad de los Mártires de la “Caminada” Latinoamericana, escrita por don Pedro, siendo que en la última línea se puede leer “¡Amen, Axé, Awere, Aleluya!”, en atención a la diversidad de creencias del pueblo brasileño.

Como una expresión de ese respeto, don Pedro nunca celebró misa en la Tierra Indígena de Marãiwatsédé, de los Xavante, comunidad que siempre ha contado con su apoyo en la lucha por la retomada de la tierra, de la que fueron expulsados en 1968 y a donde comenzaron a regresar en el año 2004. “Si el obispo está aquí celebrando Misa, significa que nosotros estamos en pleno derecho aquí. Y por orientación del Cimi (Consejo Indigenista Misionero) y la iglesia de la Prelatura, él personalmente no hizo ninguna celebración en la reserva”, “testifica José María.

Un sueño para si

Consagrado obispo por las manos de don Tomás Balduíno, don Pedro dedicó su vida al pueblo de la región de Araguaia (Foto: Centro Comunitario Tía Irene)

Por apoyar la lucha casi cincuentenaria los pueblos de la región de Mato Grosso, Pedro fue amenazado de muerte varias veces. La última, fue a finales de 2012, en el proceso de hacer efectiva la posesión de los finqueros y ocupantes de las de TI (tierras indígenas) Marãiwatsédé, que avanza y se hace efectiva, como resultado de una determinación de la Justicia y el gobierno federal; en esa ocasión don Pedro tuvo que ausentarse de São Félix.

Persecuciones, amenazas de muerte y procesos de la expulsión del país han marcado la trayectoria de Pedro en Brasil, que llegó a la lejana región de Araguaia, como misionero claretiano en 1968, a los 40 años. De origen catalán, nació en 1928 – 8 años y tuvo su primera experiencia con el martirio, cuando un hermano de su madre, padre, fue asesinado cuando España estaba sumida en una sangrienta guerra civil.

La Prelatura territorial de São Félix, una división geográfica de la iglesia católica, fue creada en 1969 y comprende 15 municipios: Santa Cruz do Xingú, São José do Xingú, Vila Rica, Santa Terezinha, Luciara, Novo Santo Antônio, Bom Jesus do Araguaia, Confresa, Porto Alegre do Norte, Canabrava Norte, Serra Nova Dourada, Alto Boa Vista, Ribeirão Cascalheira, Querencia y São Félix do Araguaia. Actualmente cuenta con una población de alrededor de 135.000 habitantes, una superficie de 102 mil kilómetros cuadrados y 22 parroquias.

Pedro, en esa alejada zona, encontró a un pueblo necesitado, sufrido, abandonado, a merced de las amenazas de los grandes propietarios creadores de ganado. Los pobres del Evangelio, a quienes había decidido dedicar su vida, estaban allí.

En 1971, fue consagrado por don Tomás Balduino (quien falleció en mayo pasado a la edad de 91 años) y empezó a ejercer como obispo de la Prelatura. En 2005, cuando renunció por razones de edad, se convierte en obispo emérito.

Don Pedro ha sido uno de los fundadores de la Teología de la Liberación, su participación comprometida en las luchas de los campesinos, indígenas y ribereños, irritó a los terratenientes y la dictadura. Incluso hoy en día, molesta a los hombres ricos y poderosos del Centro-Oeste brasileño…

La política de incentivos fiscales, llevada a cabo por los militares, a través de la Superintendencia de Desarrollo de la Amazonía (Sudam), fue la cuna del agronegocio. Y también de los conflictos derivados de la expropiación de las tierras de poblaciones originarias, de la explotación de mano de obra, de trabajo esclavo y toda clase de violencias, lo que indignó al misionero Pedro y lo hizo tomar partido por los pobres.

“El derecho de los pueblos indígenas constituye intereses que cuestionan la política oficial”, dice don Pedro. “Son culturas opuesta al capitalismo neoliberal y a las demandas de las empresas mineras, madereras. Los pueblos indígenas reivindican una actuación respetuosa y ecológica.”

En plena dictadura, en los años 1970, fundó, junto con don Tomás Balduíno, el Cimi y la Comisión Pastoral de Tierra (CPT), en respuesta a la grave situación de los trabajadores rurales, indígenas, colonos y peones, especialmente en la Amazonía. Aún en ese periodo, en 1976, fue testigo del asesinato del Padre João Bosco Burnier, baleado en la nuca cuando ambos defendían a dos mujeres que eran torturas en una comisaría de policía de Ribeirão Cascalheira (MT).

Pedro hace secciones de fisioterapia un par de veces a la semana. A la edad de 86 años y con el párkinson diagnosticado hace alrededor de 30, ese cuidado se hace necesario, para reducir al mínimo los avances de ese mal que causa atrofia muscular y temblores. El cumple disciplinalmente la dieta indicada, lo que, según el médico, de alguna manera retarda, mas no detiene, el avance de la enfermedad.

La disciplina se extiende a la lectura diaria de correos electrónicos, artículos de prensa, etc., acompañado a menudo por Frei Paulo, agustino. Ambos tienen siempre las puertas abiertas a los pobladores de la comunidad y los viajeros que les visitan. Durante la visita de la Revista do Brasil, por ejemplo, hacen una pausa para dar la bienvenida Raimundo, hombre alto, flaco, pardo, angustiado, que de rodillas pedía su bendición.

La casa es sencilla y de ladrillos simulados, las paredes sin revocar. Sin embargo, tal como la capilla del patio, está llena de significados e iconos que atestiguan el compromiso con las causas humanas, de quienes habitan bajo ese techo. El Che, Jesús, Milton….

En el cuarto, en la sala, la cocina, el alpendre del fondo, en la oficina, aparece un llamado a los ojos y al corazón. Imágenes que constituyen símbolo diversos: Che Guevara, Jesús Cristo, Milton Nascimento, padre João Bosco Burnier, Don Hélder Câmara, Monseñor Romero, Pablo Neruda. Textos del Martín Fierro, San Francisco de Asís, Joan Maragall, del Éxodo. Afiches de la Misa de los Quilombos, la Romería de los Mártires de la Caminada, de Semana de la Tierra Padre Josimo. Calendarios de la Guerra de Canudos y dedicados las luchas de los trabajadores por el 1° de mayo. Además de foto, pequeños recuerdos y artefactos populares en medio de estatuillas de premios recibidos por el obispo.

Su compromiso con las causas populares va más allá de las fronteras. En 1994, Don Pedro apoyó la rebelión de los indígenas de Chiapas, en México, indicando que cuando la gente toma las armas debe ser respetado y entendido. En 1999, publicó la declaración de amor a la revolución en Cuba. Habla con la convicción de la importancia de la unidad de América Latina, inspirada por Simón Bolívar (1783-1830) y proseguida , entre otros, por el ex Presidente de Venezuela Hugo Chávez (1954-2013).

“He dicho que Brasil era poco latinoamericano, la lengua común de los pueblos castellanos hizo que Brasil se sintiese un poco aparte del resto”, dice don Pedro. “Por otro lado, Brasil tiene unas condiciones de hegemonía que ha provocado en otros pueblos una actitud de desconfianza. Hugo Chávez ha hecho una oferta optimista, militante, apelando al espíritu de Bolívar, a partir de ahí alcanzó victorias interesantes, así como para evitar la victoria del ALCA”.

Casaldáliga hilvana recuerdo de un encuentro con el ex presidente brasileño.”Cuando Lula estuvo en asamblea de la CNBB, nos estábamos despidiendo, el se acercó y me dio un abrazo. Y yo le dije, voy a pedirte tres cosas: Primera, no nos deje caer en el Alca, en segundo lugar, no nos deje caer en el Alca, tercera, no nos deje caer en el Alca. Sólo eso te pido”, cuenta en referencia a la llamada Área de Libre Comercio de las Américas, ícono del neoliberalismo.

“Y Realmente no entramos al ALCA. Porque América Latina tiene que salvarse continentalmente, tenemos historias comunes, los mismos pueblos, las mismas luchas, los mismos verdugos. Los mismos imperios sometiéndonos, una tradición de oligarquías vendidas. Siempre ha sido así. [La historia] comenzaba con el Imperio, que somete las oligarquías locales. Los ejércitos y las fuerzas de seguridad, servían a una seguridad interesada [la de los grandes capitales]. La situación mejoró, ahora los Estados Unidos no tienen el poder que tenían con respecto al control de América Latina. Somos menos ‘americanos’, para ser más americanos”.

Esperanza y diálogo

Es necesario de todos modos salvar esperanza, sostiene don Pedro. “Insistir en las luchas locales contra la globalización. Sumarse a las reivindicaciones, sentir como propias las luchas que están en marcha en varios países de América Latina. El Salvador, Uruguay, Bolivia, Ecuador. Claramente son países muy cercanos en las luchas sociales”.

Hace ya bastante tiempo Don Pedro Casaldáliga no concede entrevistas por la dificultad que tiene en conciliar la agilidad del razonamiento con el tiempo que le lleva la articulación de las palabras. La ayuda de José María, su amigo y compatriota, fue fundamental para la comprensión de las pausadas y esforzadas intervenciones, mientras discurría sobre temas por él escogidos.

Optimista con el accionar del papa Francisco, destaca que “él hace gestos emblemáticos, muy significativos”. “La Teología de la Liberación se sintió respaldada por él. Ha valorizado las Comunidades Eclesiales de Base, en el objetivo de impulsar una Iglesia pobre para los pobres. Estimuló el dialogo con otras iglesias. Llama la atención en su talante de diálogo con el mundo musulmán y con el mundo judío, y ahora esa visita a Israel… Muy significativa. Está desmantelando el aparato burocrático eclesiástico, sus colaboradores tuvieron que adaptarse.

Casaldáliga reconoce las limitaciones que impone el sistema político a las acciones del gobierno, que según don Pedro tienen un “pecado original”: las alianzas. “Cuando hay alianzas, hay concesiones y claudicaciones. Mientras que estos gobiernos se sometan al capitalismo neoliberal, tendremos fallas muy graves. La política siempre será una política condicionada. Tanto Lula como Dilma Rousseff quisieran gobernar al servicio del pueblo, pero las alianzas presionaron e hicieron que los gobiernos populares estuvieran siempre condicionados”. Para el obispo, debe haber una actitud firme, casi revolucionaria”, en relación a temas como salud, educación y comunicación.

El ex Presidente de Venezuela Hugo Chávez, fallecido en marzo del año pasado, es recordado con determinación por el religioso. “Él trató de romper, y rompió el esquema [de dominación]. Por eso, la derecha, hace todo por quemar a Venezuela, insisten en quemar a Venezuela. En los diarios y noticieros, cada día tiene que aparecer algo negativo de Venezuela”.

Derechos indígenas vs “ruralistas”

El profético obispo, señala la “actualidad” de la causa indígena y que las amenazas contra los indígenas no cesan. “Nunca como ahora, ha sido tan atacados. Existen varias propuestas para revertir la política oficial, definida en la Constitución de 1988, que reconoce el derecho de los pueblos indígenas de un modo muy explícito. Comienzan a surgir propuestas para que sea el Congreso quien defina y realice la demarcación de las tierras indígenas, de llegar a aprobarse, ya sabemos cómo será resuelta la demarcación. La bancada ruralista es muy grande”… advierte don Pedro.

Por otro lado, prosigue, nunca los pueblos indígenas han estado organizados como ahora. Y el país ha creado una “especie de conciencia”, en relación a esta causa. “Si quieren impedir que haya una estructura oficial para la política indígena, trataran de suprimir los organismos que están al servicio de estas causas. Eso afecta a los pueblos indígenas y al mundo rural. Todo esto es movido por el agronegocio, el agronegocio es el que manda. Y manda globalmente. No es un problema de Mato Grosso, es un problema del país y del mundo todo. Las multinacionales condicionan e imponen.

“La retomada de la TI Marãiwatsédé es hermosa y emblemática. Los Xavante fueron constantes en la defensa de sus derechos. Cuando fueron expulsados, deportados – ésta es la palabra, ellos fueron deportados –, continuaron vinculados a sus tierras, venían todos los años a recoger ‘pati’, una palmera empleada para hacer adornos. Y siempre reivindicaban la tierra donde están enterrados ‘nuestros viejos’. Y estuvieron siempre presente, testifica. “Aquí nosotros siempre recordamos que esta tierra es de los Xavante, que esta tierra es de los Xavante. Los pobladores jóvenes, incluso niños, otro día decían – nuestros abuelos cuentan que esta tierra es de los indios, nuestros padres cuentan que esta tierra es de los indios”.

En esta altura de la conversación, don Pedro recuerda “momentos difíciles” cuando el Cimi, se ve obligado a cuestionar y rechazar algunas acciones del gobierno. “Cuando se dice que no hay voluntad política para atender las causas indígenas, yo digo que hay una voluntad contraria al derecho de los pueblos indígenas, esto es sistemático. Yo no sé si Dilma, sintiéndose un poco más libre, respaldaría las causas indígenas. Algunos piensan que ella personalmente no sintoniza con la causa indígena.

Ha sido criticada porque nunca recibió a los indios. Hace poco tuvo su primer encuentro con un grupo. Todos estos proyectos de la presa de Belo Monte, centrales hidroeléctricas. Si ella tiene una política desarrollista, tiene que hacer caso omiso de lo que requiere la causa indígena: en primer lugar sería tierra, territorio, demarcación, remover a los invasores. También estimularía las culturas indígenas y quilombolas”, dice sin términos medios. “Si estas en favor de los indios, estás en contra del sistema. Aquí no caben paños tibios.

Don Pedro defiende la necesidad e importancia de los sindicatos, pero critica la orientación actual movimiento. “Ellos son la voz de todas estas reivindicaciones de los pueblos indígenas, del mundo obrero. En América Latina, los sindicatos cumplieron su papel, pero últimamente vienen fallando mucho. Fueron cooptados.

Cuando se ve a un dirigente sindical, transformarse en diputado, senador, él despide” [de sus raíces].afirma. El obispo ve a la Vía Campesina como alternativa, construyendo alianzas entre grupos populares en varios países.

Aquí, “volvemos a la memoria de Hugo Chávez, que estimuló esta participación”, observa. “De ordinario sucedía que antes las únicas voces que los obreros tenían eran el sindicato o el partido. En los últimos años tantos los partidos, como los sindicatos perdieron representatividad. En parte han sido sustituidos por asociaciones, por algunos movimientos. Pero continúan siendo válidos. Los sindicatos y partidos son instrumentos connaturales de las causas de pueblo trabajador, obrero, campesino”.

Para hacer campaña electoral, todo candidato obrero/trabajador a diputado, senador, tiene que “claudicar” en algún aspecto, sostiene don Pedro. “En estas circunstancias es mejor que no se presente como candidato. Pero, por otro parte, no se puede negar completamente la función de los partidos políticos y sindicatos. Eso no es realista, algunos continúan siendo espacios que se deben llenar espacios”.

Lúcido, don Pedro concluye la conversación recordando la frase de un soldado que luchaba contra el ejército franquista en la Guerra Civil Española: “Somos soldados derrotados de una causa invencible”.

Pies descalzos en la tierra roja

La miniserie de dos capítulos de una hora ”Descalzo sobre la Tierra Roja”, basada en el libro homónimo del periodista catalán Francesc (Paco) Escribano, es una co-producción de TVE (educativa de España), de TV3 de Catalunya, de la productora Minoría Absoluta, de la TV Brasil y de la productora paulista Raíz Producciones Cinematográficas. Descalzos sobre la Tierra Roja se estrenó en TV3 en marzo y está programado para ser exhibida en TV Brasil, durante el segundo semestre.

Aborda la vida de don Pedro Casaldáliga, desde su llegada a Brasil hasta su visita ad Limina al Vaticano, cuando se presentó al Papa João Paulo II y al conservador cardenal Joseph Ratzinger, entonces al frente de la Congregación para la Doctrina de la Fe, heredera de la Santa Inquisición, donde debía explicar su acción a favor de los pobres teológica y los oprimidos.

La película, una bellísimo y bien cuidada producción, contó con la participación de más de 1 mil extras de pueblos y ciudades de Luciara y São Félix do Araguaia, lugares donde se construyeron verdaderas ciudades escenográficas, representando cómo era estos lugares en los años 1970.

Dirigida por Oriol Ferrer, con Eduardo Fernández, galardonado actor catalán, en el papel de Casaldáliga, contó con un elenco de grandes actores españoles y brasileños.

Filmada como una especie de western teológico, retrata con gran fuerza y sensibilidad la violencia y tensión existentes en los conflictos entre propietarios de tierras, los invasores de tierras indígenas, colonos y la acción pastoral de la Prelatura de São Félix, con Don Pedro al frente, quien siempre estuvo al lado de los desposeídos.

Según la descripción que aparece en la Página Web de Minoría Absoluta, la serie combina acción y misticismo “en el escenario exuberante de Mato Grosso, en contraste con un paisaje humano y social impactante”. La historia de Pedro Casaldáliga se desarrolla “alrededor de los valores universales”, en el contexto de la teoría filosófica y teológica de la liberación y la situación geopolítica de los años 1970, bajo la dictadura brasileña.

El periodista y productor ejecutivo Francesc Escribano destaca que la producción se convirtió en “su corazón” para contar “una historia notable de un catalán universal”.

Durante la realización, impresionó como la historia y especialmente la persona del mismo don Pedro, tuvo impacto en la vida de todos los involucrados en la producción. Confirmé la impresión que tuve la primera vez que viajé con él, hace de 30 años: Estar en la presencia de un espíritu muy elevado, sin exageración, ante un verdadero santo del pueblo.

Traducción: ricazuga51@yahoo.com

Fuente: ADITAL

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