A MAYOR SECRETISMO MENOR DEMOCRACIA

La asociación mundial de radios comunitarias AMARC  denuncia  el clima de censura y represión  que afecta a los gestores y administradores  de Wikileaks.

Las reacciones  de diferentes gobiernos ante la  divulgación de  información pública por parte de Wikileaks  ignoran  el  necesario debate  sobre el  derecho  de los ciudadanos de conocer las acciones de  sus  gobiernos.

Resulta  muy preocupante  que en un clima  hostil  al debate sobre la libertad  de expresión,  se  hayan  desarrollado acciones que no reconocen  el valor  de la información como parte de los derechos fundamentales y  que vulneran  el derecho de las  y los  ciudadanos  a tener libre  acceso  y conocimiento de asuntos públicos.

AMARC como una asociación mundial,  que reúne  a radios comunitarias  de todos los continentes cree necesario enfocar esta  discusión  en  el tema del  acceso a la información  como  un derecho fundamental para el desarrollo de la democracia.
Nos llama   poderosamente  la atención  que los mismos  gobiernos  que promueven  la  transparencia  como  valor  de la convivencia  democrática  hoy  repriman la difusión de antecedentes  sobre la gestión pública que amplían  el conocimiento  ciudadano  de las acciones  del poder.  En  ese sentido resulta indispensable que los  gobiernos reconozcan que   tecnologías como Internet  suponen espacios de control  de la gestión pública y deben ser usadas como instrumentos para el buen gobierno y la transparencia. Esto debe llevar a  cambiar la cultura del secreto que domina en las políticas de estado de las principales potencias. Se  debe  reconocer  que las y los ciudadanos  tienen  el derecho  de establecer  formas de interacción  con  la gestión de  sus  gobiernos que amplíen los ámbitos del dominio público.

Solidarizamos con  quienes  liberan información reservada  referida  a violaciones a los derechos humanos que cometen los estados,  ya que  dichas acciones revindican  el  derecho de la ciudadanía de actuar en defensa de la plena vigencia del estado de derecho.
Creemos  que  es un deber  de los estados abstenerse  de acciones de censura indirecta ejercidas  como resultado de la presión sobre proveedores  de servicios asociados  al desarrollo de los medios  o bloqueando el libre acceso de los ciudadanos a los medios de comunicación.

Afirmamos  que  es imprescindible  que  existan regulaciones  claras  que  protejan a las y los comunicadores  de represalias  relacionadas  con el ejercicio del derecho a la comunicación. Estas regulaciones deben basarse en el reconocimiento del  derecho a la información  y  a la opinión  de todos los miembros de una sociedad y  deben  constituir en la información un bien público protegido  por  los principios  reconocidos  en el derecho internacional.

Las radios comunitarias  sabemos  de  acciones de  censura  y  represión.   Hemos aprendido  que cuando  se acalla un medio de comunicación  toda  la sociedad pierde  la  posibilidad  de  una  convivencia  en  libertad. También  sabemos  que la censura es inútil porque  no se  pueden  acallar todas  las  voces  de  una ciudadanía organizada  que busca expresarse. Por eso instamos  a la comunidad  internacional a  detener la censura  a escala  global contra  Wikileaks y  establecer  el pleno respeto  de los estándares  internacionales  sobre libertad  de expresión.

Maria Pia Matta
Presidenta Amarc

Foto giallinovagabondo

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