A defender el dial de la Radioneta en Valparaíso

Fuente: http://www.laradioneta.cl

Desde hace varios días la emisora RADIO CONTIGO, que transmite desde el Cerro Las Cañas en Valparaíso, ha comenzado a transmitir de manera indiscriminada por el 88.9 FM, dial que La Radioneta ha ocupado desde hace cuatro años.

Valoramos todos los proyectos radiales y de comunicación producto de la organización social, política, popular y ciudadana, pero no compartiremos el hecho de que emisoras de carácter comercial, o “pirata” como se han autodefinido, hagan uso de un espacio radioeléctrico que hemos mantenido y ganado de forma justa con años de esfuerzo, sacrificio, trabajo duro, respeto y dignidad en nuestra condición de radio libre.

Podemos demostrar públicamente que hemos hecho todas las gestiones posibles para sostener un encuentro formal con el equipo de RADIO CONTIGO, pero esta instancia de diálogo ha sido permanentemente rechazada por parte de ellos. Repudiamos esta actitud y sospechamos abiertamente de un grupo de personas que no se identifica, no da la cara e impone su aparente razón por la fuerza, prepotencia, y mediante la política de los hechos consumados.

La alta potencia de las transmisiones de RADIO CONTIGO, que prácticamente ha sacado del aire la señal de La Radioneta y que inclusive tiende además a subirse sobre el dial de otras emisoras comerciales, pone en estos momentos en riesgo a la totalidad de las radios libres que transmiten desde la comuna de Valparaíso y sus alrededores, profundizando aún más las condiciones de inseguridad en que estos proyectos deben desenvolverse a diario.

Entendemos que las restricciones que imponen el sistema y la ley para que las organizaciones de base podamos acceder a concesiones radiales, son un factor que incide en la ocurrencia de estas situaciones.
El Estado de Chile ha demostrado su falta de interés y compromiso con el fomento al desarrollo y protección para iniciativas de comunicación comunitaria.
El país posee una de las más altas concentraciones de medios de comunicación en todo el mundo, no por casualidad en manos de grupos vinculados a la derecha política y económica, además de una desigual y antidemocrática distribución del espectro radioeléctrico, siendo también uno de los pocos países donde las emisiones de las radios libres son penalizadas con cárcel y altísimas multas, situaciones que ni siquiera la nueva Ley que crea los Servicios de Radios Comunitarias y Ciudadanas, recientemente aprobada, podrá cambiar.

Estos hechos demuestran la necesidad de fortalecer un criterio amplio y democrático respecto del significado y quehacer de los proyectos de radios comunitarias, ciudadanas, libres y populares, como proyectos que se enraízan con una comunidad, un territorio o un grupo de interés y cuyos propósitos generales buscan la transformación en las condiciones de vida de las personas y no la perpetuación de las desigualdades y las injusticias.

Fuera de esta categoría se encuentran aquellas emisoras que desconocen y atropellan la historia y el trabajo de otras radios y que se desarrollan amparadas por auspiciadores de conciencia institucionales, políticos o religiosos, quienes les entregan protección y apoyo económico y técnico.
Estas emisoras, que se caracterizan además por su abierta contribución a perpetuar las condiciones de desinterés político, crítico y social de sus audiencias, ocupan el ya limitado espectro radial existente precisamente en espacios que las radios comunitarias y libres se han ganado, a pesar que su ideología política o religiosa cuenta con amplios espacios de difusión en canales de televisión, radios de AM y FM y mínima cobertura.

El derecho a la comunicación no puede ser ejercido o impuesto por la fuerza, el atropello ni la violencia contra otros. Quienes así lo hacen se asemejan y actúan represivamente igual como lo han hecho aquellos que han perseguido sin tregua a las radios comunitarias y libres del país obligándolas a entrar en la clandestinidad, procesando a sus integrantes, allanándolas y decomisando sus equipos.

Llamamos a todas las organizaciones ciudadanas, de estudiantes, vecinales, radialistas, sindicales y políticas, y a las personas comprometidas y conscientes, a defender el 88.9 FM como el dial de La Radioneta en Valparaíso y a respaldar y difundir la situación de los medios de comunicación libres e independientes en Chile.

¡¡LA COMUNICACIÓN ES UN DERECHO,LIBERTAD PARA LAS RADIOS COMUNITARIAS!!

LA RADIONETA/VALPARAÍSO

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