Rodrigo Díaz
PIRÁMIDES MAPUCHE: “El Otro Ralco”
Centros ceremoniales de valor ancestral son amenazados por megaproyectos empresariales.
Un ejemplo, en este sentido, es el de los llamados kuel, o pirámides mapuche, las que han sido convenientemente olvidadas por los medios de comunicación tradicionales, para continuar transmitiendo la imagen del pueblo mapuche que enseña la historia oficial chilena, es decir, gente borracha e improductiva, lo que conviene a múltiples intereses.
Si bien es cierto que en Internet pueden encontrarse detalles de las investigaciones al respecto, que realizan algunas universidades, en sectores como Lumaco, Coyanco o Santa Bárbara, los medios de comunicación masivos prefieren no “desentonar” con los grandes conglomerados y su ideología publicitaria, por lo que callan convenientemente una verdad que podría alterar muchos prejuicios y proyectos de alto impacto económico y ambiental.
La constatación del valor histórico, religioso y espiritual del suelo mapuche implica su conservación y cuidado, lo que afecta directamente las pretensiones del modelo de “desarrollo” imperante que sólo busca materia prima barata de explotación , tanto para industrias forestales como hidroeléctricas, en este caso.
La lucha del pueblo mapuche por mantener sus tierras, es sólo el derecho de cualquier pueblo por preservar su memoria y conciencia, frente a una matriz de intervención y producción agresiva e invasiva que sólo busca el beneficio de unos pocos privilegiados.







