8 de marzo en Concepción, Los Muros del Silencio: relatos de mujeres, violencias, identidad y memoria.

La desaparecida y ya mítica revista cultural “La Bicicleta” que circuló en la década de los ochenta del pasado siglo, entrevistó al cantautor español Víctor Manuel que ofreció un recital un primero de mayo de un año que ya no recuerdo; en dicha entrevista se le preguntaba su parecer acerca de tan significativa fecha, él respondió (cito de memoria) que, tal como en la España franquista, el primero de mayo bajo la dictadura pinochetista era “celebrado” oficialmente con mucha actividad deportiva y algo que hoy llamamos farándula. Nada tan distinto a hoy cuando, también oficialmente se “celebra” el día internacional de las mujeres, con vedettos y cantantes cuyo mayor mérito estriba en la marca de su atuendo o el auto deportivo que manejan, nada tan distinto, salvo que existen mujeres que se atreven a cruzar la vereda del conformismo para situarse en el horizonte de la reflexión crítica y el rescate de la memoria para recordar esta simbólica fecha como lo que efectivamente representa, un homenaje a la mujer trabajadora que lucha por sus reivindicaciones propias y de la sociedad en su conjunto.
Efectivamente, la Colectiva “Mujeres por la Memoria”, con existencia formal desde el año 2008 y el Programa Multidisciplinario de Estudios de Género de la Universidad de Concepción, llevaron a cabo un particular homenaje al día de las mujeres al enmarcarlo en la presentación y puesta en circulación del libro “Los Muros del Silencio: Relatos de Mujeres, Violencias, Identidad y Memoria”; obra que a partir del testimonio de sus autoras, Edelmira Carrillo Paz, Ester Hernández Cid y Teresa Veloso Bermedo, ex presas políticas, torturadas y exiliadas luego del golpe militar del once de septiembre de 1973, vuelve a poner de relieve la necesidad de recordar como paso previo a cualquier proceso reconciliatorio. Esta obra busca aportar al rescate de la memoria histórica como medio para lograr justicia al menos en el terreno simbólico y aportar desde ahí a los movimientos sociales emergentes, de tal forma que, como lo planteaba Jean-Paul Sartre, “lo importante no es lo que han hecho de nosotros(a)s, sino lo que nosotros(a)s somos capaces de hacer con lo que han hecho de nosotros(a)s”.
En un ambiente que transitó desde el dolor y la melancolía hacia la serena alegría, en un evento que congregó al menos a tres generaciones y que, en tal sentido, significó también un reencuentro, una de las salas de la pinacoteca de la Universidad de Concepción fue el marco adecuado para efectuar este ejercicio de nostalgia crítica y reflexiva. Abrió el acto una breve intervención teatral que contextualizó uno de los hechos históricos que dieron origen a esta conmemoración, El incendio de la fábrica de camisas Triangle Shirtwaist de Nueva York el 25 de marzo de 1911 y la muerte de 146 trabajadoras textiles que murieron por quemaduras provocadas por el fuego, la inhalación de humo, o por derrumbes. El incendio se inició mientras las trabajadoras hacían ocupación de la fábrica como forma de presión para que fueran oídas sus reivindicaciones laborales.
Posteriormente, comentaron esta publicación la Dra. Jeanne W. Simon, Directora del Programa de Magister en Política y Gobierno de la Universidad de Concepción; Lily Rivas Labbé, ex presa política y Carol Schilling Lara, académica de la Universidad Santo Tomás y miembro de la Red Enlazadores de Mundo. Los comentarios apuntaron a poner de relieve la valentía de las autoras y la oportunidad de un trabajo como éste.
Una pausa musical marcó el paso para que las propias autoras le contaran a más del centenar de asistentes las motivaciones, obstáculos y anécdotas ligadas al proceso de escritura y la gestación de este proyecto que cristalizaba. Si es verdad que, tal como lo expresara Italo Calvino en “Las Ciudades Invisibles” que “el infierno de los vivos no es algo por venir; hay uno, el que ya existe aquí, el infierno que habitamos todos los días, que formamos estando juntos. Hay dos maneras de no sufrirlo. La primera es fácil para muchos: aceptar el infierno y volverse parte de él hasta el punto de dejar de verlo. La segunda es riesgosa y exige atención y aprendizaje continuos: buscar y saber quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacer que dure, y dejarle espacio”. Ellas estuvieron en un infierno real y han descubierto aquí qué no es infierno y esa experiencia la compartieron en el diálogo que prosiguió y perdurará en las páginas de este libro que, desde ya se hace imprescindible para hacer el espacio necesario que va de la verdad a la justicia.
De este modo, con testimonio literario, teatro y canto, en Concepción un grupo de mujeres aportó el marco adecuado para conmemorar el Día Internacional de las Mujeres; desde aquí las saludamos.
Francisco Albarrán M.

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  2 comments for “8 de marzo en Concepción, Los Muros del Silencio: relatos de mujeres, violencias, identidad y memoria.

  1. Edelmira Carrillo
    10 Marzo 2012 at 18:40

    Felicitaciones a Francisco Alabarrán, emocionante su descripción del acto, sus citas para graficar la intencionalidad del acto y del libro. Gracias compañero Pancho lo felicito por su pluma y su sapìencia
    Edelmira

  2. Tatiana Sanhueza
    10 Marzo 2012 at 21:54

    Un saludo a esas tres valientes mujeres que se han atrevido a sacar la voz de toda una vida. Va mi admiración y orgullo de conocerlas y ser parte de sus vidas. Un saludo fraterno. Tatiana.

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