Carta abierta a Obama publicada en Miami Herald

La carta firmada por el presidente de ACCION, Martín Pascual, busca sensibilizar a la opinión pública de Estados Unidos respecto de las carencias y contradicciones del modelo de desarrollo chileno y de su impacto social, político y económico.
Carta abierta a Obama publicada en Miami Herald

Por Martín Pascual / Acción

Mientras los chilenos nos preparábamos para la primera visita del presidente Obama a nuestro país y a América del Sur, la próxima semana, el terremoto de Japón ha despertado recuerdos sombríos de nuestra aterradora experiencia sísmica de hace apenas un año.

Chile no es muy conocido para la mayoría de los norteamericanos o para la familia Obama, y por eso queremos contarle lo que el Presidente podría escuchar y observar, si pudiera romper el cerco de seguridad y conversar con la gente en las calles de nuestro país.

Muchos de nosotros seguimos con expectación el discurso de oportunidades y esperanza que caracterizó a la campaña presidencial de Obama, y hemos podido ver la evolución de su gobierno y la implementación de sus políticas, sospecho que mucho más de cerca que el seguimiento que pudiesen haber hecho a nuestra historia social y política de las últimas dos décadas.

Estamos orgullosos del desarrollo social y los cambios democráticos luego de 20 años desde el fin de la dictadura, sin embargo queremos que los estadounidenses sepan que mientras algunos economistas ven a Chile como un modelo de éxito económico, todavía seguimos siendo un país de contradicciones sociales que no han podido ser superadas.

Mientras el mundo celebraba el rescate casi milagroso de los 33 mineros atrapados a 700 metros de profundidad en la mina San José realizado por la empresa estatal Codelco con la asistencia técnica de varios países, entre ellos EE.UU., el Presidente Piñera, casi recién asumido en el cargo, rondaba cerca del lugar del desastre para ganar cobertura de prensa y generar empatía en la opinión pública. Su estilo mediático agitó los recuerdos del presidente Bush en Manhattan, después del ataque del 9 / 11.

Sin embargo, la prensa mundial no ha informado con la misma cobertura que en los últimos cinco meses 11 mineros han muerto en otros accidentes mineros similares en nuestro país. Al igual que muchos otros trabajadores de la industria chilena, los mineros de la pequeña y mediana minería privada tienen sindicatos débiles y una casi nula fiscalización estatal de las precarias condiciones laborales en las que trabajan.

La economía de Chile ha crecido más del 5% anual promedio en los últimos 17 años, y todavía se encuentra entre los 15 países en el mundo con peor distribución del ingreso, y entre los peores de América Latina. Hoy en Chile la quinta parte de la fuerza laboral más rica gana 12 veces lo que gana la quinta parte más pobre. El 10 por ciento más rico gana 46 veces de lo que el 10 por ciento con menos ingresos se lleva su casa.

La desigualdad de oportunidades educativas sigue siendo un gran problema. Hoy en día sólo el 19 por ciento de los chilenos de los hogares de bajos ingresos tienen acceso a la educación superior, mientras que 93.3 por ciento de los jóvenes de familias ricas continuan sus estudios después de la secundaria
En Chile hoy todavía tenemos discriminación racial y étnica.

Por ejemplo, 34 mapuches, nuestra mayor población indígena, realizaron recientemente una huelga de hambre de 70 días para protestar por la forma en que son tratados en nuestro ordenamiento jurídico. Están sujetos a las leyes antiterroristas impuestas durante la época de la dictadura, lo que significa que pueden ser encarcelados y se les niega el debido proceso. Al momento de escribir esta carta, varios ya han reanudado su protesta. Tal vez el presidente Obama ha oído hablar de ellos. Hoy nuestro país tiene la tercera mayor tasa de encarcelamiento en América Latina, después de Surinam y Guyana Francesa.

Michelle Obama seguramente es consciente de que Chile es uno de los pocos países en el mundo que ha tenido a una mujer presidenta, Michelle Bachelet. Pero ella no debe saber que en Chile las mujeres representan sólo el 41 por ciento de la fuerza de trabajo, la tasa más baja en América Latina, con un 49% de los hogares encabezados por mujeres bajo el umbral de la pobreza.

El presidente Obama tal vez puede ser molestado en su casa por Fox News. Pero es difícil escuchar voces disidentes en Chile, cuando seis empresas controlan el 70% de nuestra industria radial y dos empresas son dueñas de los periódicos más importantes. Eso no deja mucho espacio para la diversidad. La verdadera democracia requiere de una prensa libre y abierta.

Aunque Chile firmó acuerdos globales para reducir las emisiones de carbono, el gobierno ha aprobado la construcción de una gigantesca termoeléctrica a carbón, Central Castilla, la más grande de Sudamérica, que probablemente duplicará las actuales tasas de emisión de Chile en los próximos años.

Poseemos una nuestra larga costa flanqueada por el desierto más seco del planeta. Un gobierno con visión de futuro trabajaría por la promoción de la energía eólica y solar. En cambio, el gobierno de Piñera está estudiando la energía nuclear. Al igual que Japón, somos uno de los países más propensos a terremotos en el mundo. No sabemos de qué se tratan los acuerdos de cooperación que firmarán Chile y los EE.UU., pero tenemos claro que no queremos energía nuclear en nuestro país.

Los chilenos aún viven bajo una constitución escrita en dictadura y sabemos que tenemos un largo camino por recorrer para profundizar la democracia y erradicar la pobreza y la injusticia de nuestro país. Si los miembros de la comitiva del Presidente fueran a preguntar a los ciudadanos si podemos superar las desigualdades y la exclusión social que aún afectan a Chile les aseguro que responderían fuerte y claro: “Sí, podemos!”

Comparte esta información...
Share on FacebookEmail this to someonePin on PinterestDigg thisPrint this pageTweet about this on Twitter

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *